El final de 'No mires arriba' explicado por Adam McKay, director y guionista de la película de Netflix: "Quería retar al público"
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El final de 'No mires arriba' explicado por Adam McKay, director y guionista de la película de Netflix: "Quería retar al público"

'No mires arriba' es una de las películas del momento. Guste más o menos, todo el mundo está hablando del último largometraje de Adam McKay para Netflix. Uno de los más comentados es su desenlace, y ahora su director y guionista ha querido explicar diferentes aspectos del mismo en una interesante charla que ha mantenido con Variety.

Cuidado con los SPOILERS de la película de aquí en adelante

McKay tenía claro de entrada que deseaba prescindir del "final feliz garantizado" al que está acostumbrado el público y que quería "romper la tradicional estructura de tres actos de Hollywood que tan bien conocemos", lo cual da pie a que en el caso de 'No mires arriba' podamos hablar de tres finales distintos.

La última cena

El propio cineasta reconoce que "la parte más complicada de la película fue el cambio en el tono en los últimos 20 minutos". Es entonces donde gana importancia el personaje de Timothée Chalamet, quien representa la fe en la película y con su inclusión "el equipo se siente completo".

Él es uno de los actores en la escena final en la que varios personajes comparten una cena. McKay desveló que una de las frases más inolvidables de 'No mires arriba' fue idea de Leonardo DiCaprio -se refiere a la de "El caso es que en realidad... En realidad lo teníamos, ¿no? Bueno, si lo piensas bien"-, quien en un pausa del rodaje comentó que creía que su personaje debía decir algo en ese momento. Eso sí, estuvo a punto de no aparecer en el montaje final:

Le teníamos mucho miedo en la sala de montaje, porque nos llegó muy adentro. Ni siquiera lo tuvimos en el montaje por un tiempo. Y luego, hacia el final, pensamos: '¿Sabes qué? Tenemos que probar esa línea. Y fue el mayor puñetazo posible al estómago.

Esa escena en cuestión acababa inicialmente con un fundido a negro en lugar de ver cómo todo se destruía, pero el supervisor de efectos visuales le enseñó a McKay cómo podría verse y su reacción fue clara: "Eso es muy potente, creo que tenemos que probarlo".

Los retoques fueron constantes hasta dar con el toque adecuado, porque "¿cómo de lejos vas? ¿Estamos yendo demasiado lejos? Queríamos sentirnos tristes pero no acabar traumatizados. En plan, quiero que se llore, pero no que se llore de forma descontrolada".

Devorada

Meryl Streep No Mires Arriba

Tampoco se olvidó el autor de 'La gran apuesta' de la primera escena post-créditos en la que muestra qué sucede con aquellas personas que logran escapar de la Tierra a tiempo. 22.740 años después despiertan en un nuevo planeta, con algunas bajas pero más supervivientes de los esperados. Es entonces cuando una extraña criatura acaba devorando a Meryl Streep, tal y como se había predicho previamente. Al respecto, el directo comentó lo siguiente:

Estábamos rodando la escena con Mark Rylance, Meryl Streep y Jonah Hill en la sala de control de BASH durante el segundo lanzamiento. Yo estaba en plan "Deberíamos jugar con esto, ¿por qué no habláis sobre algo? Nunca sabes, algo puede surgir. Y Meryl, que es muy buena improvisando, dice, "Quiero saber cómo voy a morir".

Tras darle vueltas, se acabó decidiendo que iba a ser devorada por un bronteroc. Tanto gustó la ocurrencia que Mckay decidió que "deberíamos acabar con ella siendo devorada por un bronteroc". Y así acabó siendo. Al respecto, McKay se hace la siguiente pregunta:

¿Significa eso que todo el mundo en las naves es devorado por los bronterocs? De hecho, sí, creo que sí.

El último hombre en la Tierra

No Mires Arriba Jonah Hill

Por último, McKay tenía claro que "quería retar al público, pero no quería que se levantasen de sus asientos y me atacaran", por lo que faltaba la guinda para que no todo fuese un bajón. Fue entonces cuando pensó "¿Y si Jason Orlean, que podría decirse que quizá sea el persona más despreciable en la película, fuera la última persona en la Tierra?".

La escena se rodó en el garaje de la oficina de la productora de McKay y como hacía mucho frío, el cineasta hizo una promesa inusual a Jonah Hill:

Le dije "Jonah, nunca he hecho esto, pero si lo conseguimos en una toma, no haré otra". Luego fui detrás del monitor y estaba en plan "No debería haber dicho eso". Porque siempre hago una segunda o una tercera toma. Y entonces Jonah improvisó lo de "Soy el último hombre en la Tierra. Todo está hecho polvo. No olvidéis darle al like y suscribiros. Por aquí estaré"

Y el director de 'El vicio del poder' cumplió su promesa, ya que le hizo mucha gracia la aportación de Hill. Para acabar, McKay destacó que la escena en cuestión es un homenaje a un mítico episodio de 'The Twilight Zone' y se reconoce amante de las escenas post-créditos: "Me gustan estan pequeñas escenas al final de los créditos, aunque depende de la película".

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