Publicidad

'El hoyo': así es 'Next Floor', el corto de Denis Villeneuve que parece un boceto del éxito de Netflix
Estrenos

'El hoyo': así es 'Next Floor', el corto de Denis Villeneuve que parece un boceto del éxito de Netflix

Publicidad

Publicidad

'El Hoyo' (2019) es una parábola humilde, inteligente y violenta de Galder Gaztelu-Urrutia que, tras ganar el premio Midnight Madness de Toronto el año pasado, se estrenó en España sin mucho revuelo. Pero ahora, tras emitirse en Netflix, se ha convertido en la más vista de la plataforma en Estados Unidos, España y una decena de países más. Poco han tardado las redes en comentar el parecido con el corto 'Next Floor' (2008).

Como comentábamos en Espinof, en el momento de su estreno, el parecido con "el corto ‘Next Floor’ (2008) de Villeneuve, expone que Gaztelu-Urrutia no ha hecho nada tremendamente original", pero la modestia de la propuesta hace que su condición de serie B no tenga la misma pretensión que el trabajo del canadiense, que es mucho menos abierto al efecto distópico y más buñueliano, menos de ciencia ficción y más engolado.

Referentes similares

'Next Floor' se proyectó en el Festival Internacional de Cine de Rotterdam y muestra a un grupo de burgueses deglutiendo platos de lujo hasta que su peso vence el suelo, y van cayendo a pisos inferiores sin dejar de alimentarse. No solo hay un efecto satírico similar, sino que el aspecto visual, la fotografía, tiene muchos puntos en común, incluso en cómo se muestran los platos de alta cocina. Pero el discurso es unilateral, no existen movimientos de piso ni otros elementos de trama.

Es posible que el corto de Villeneuve fuera una inspiración del guion y la fotografía de Nicolas Bolduc inspirara la de Jon D. Domínguez, pero en el fondo, ambos trabajos son variaciones de 'La gran comilona' (1971) de Marco Ferreri, en la que un grupo de clase alta se da un banquete sin pensar en dejar de comer hasta reventar, de la que Villeneuve toma hasta la disposición y puesta en escena de su grupo.

Hoyo

Según nuestra entrevista al guionista de 'El Hoyo' David Desola:

"El germen de la idea, y esto no lo sabe ni Galder [el director], se me ocurrió durante la siesta después de comerme un asado en el pueblo de mi madre en Burgos. Me imaginé esta historia de una plataforma en una torre dividida en niveles, donde unos comen con opulencia y el resto come las sobras. Era una imagen sin concretar, y con el tiempo la fui dando forma".

Un larga tradición.

Esa imagen del rico comiendo hasta reventar, que tan bien representa 'Next Floor' no solo estaba ya en el film de Ferreri, también podemos rastrearlo en 'El ángel exterminador'(1962), con la burguesía encerrada en un mismo espacio. También el corto satírico de Mr. Creosote de 'El sentido de la vida' (The Meaning Of Life,1974) de los Monty Python. Incluso el cine de género lo había preformulado en películas como 'La tierra de los muertos vivientes' (Land of the Dead, 2005), anterior al film de Villeneuve, en dónde la clase alta vive en torres altas mientras los pobres comen ratas en el subsuelo.

Pero tanto la de Villeneuve como la de Ferreri o Romero hablan sobre la clase alta, como caricatura, sátira o mostrando su decadencia. Mientras 'El hoyo' habla de la humanidad y su avaricia en la naturaleza. Hay una gran diferencia gracias al movimiento de pisos, lo que lleva a muchas interpretaciones obvias de clase que el film logra esquivar con una gran cita de 'El quijote':

"El grande que fuera vicioso, será vicioso grande y el rico liberal será un avaro mendigo. Que al poseedor de las riquezas no le hace dichoso tenerles, sino gastarlas. Y no el gastarlas como quiera, sino saberlas bien gastar."

Además, 'El hoyo' esquiva la dirección unilateral de la metáfora social los vagones de 'Rompenieves' (Snowpiercer, 2013) gracias a un supuesto con multinivel, aunque sí se une a un grupo de distopías futuristas oscuras con gran contenido social como 'Battle Royale' (2000), 'Cube' (1997), que se "inspiraba" a su vez en 'The Cube' (1969) de Jim Henson, o 'Hellevator' (2004). Pero el hecho de que algunos habitante no sepan cómo han acabado allí y la enigmática sociedad que plantea, así como el alto poder alegórico, también tienen una conexión castiza en esos almacenes ocultos en dónde se guardan cadáveres que dibujaba Antonio Mercero en la magistral 'La cabina' (1972).

Temas

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Inicio

Explora en nuestros medios