Festival de Sevilla 2022 | 'The eternal daughter' hace sufrir a Tilda Swinton doblemente y confía en el espectador para entregar una de las mejores películas del año
Críticas

Festival de Sevilla 2022 | 'The eternal daughter' hace sufrir a Tilda Swinton doblemente y confía en el espectador para entregar una de las mejores películas del año

Tenemos que empezar a dejar de juzgar a las películas por lo que no son. Y aquí deberíamos incluirnos todos los críticos de cine, sin excepción: las expectativas son cosa nuestra, la campaña de márketing es cosa de los publicistas, pero la película es la que es, y nada aporta lo que esperes o dejes de esperar de la misma. Es lo que le pasa a 'The eternal daughter', una película que se vende como una historia de fantasmas pero en la que el verdadero terror está en el interior.

Vamos a estar viendo cine europeo en el Festival de Sevilla durante los próximos cinco días y os traeremos las críticas de lo mejor que está por venir, pero veo muy difícil que alguien pueda superar el combo de Tilda Swinton, Joanna Hogg, Martin Scorsese y A24. A poco que te guste el cine, raro es que no estés salivando.

Madre e hija

A 'The eternal daughter' no le importa lo que tú esperes de ella: tras las dos partes de 'The souvenir', Hogg es una voz propia en el mundo del cine que no necesita demostrar absolutamente nada. Y, pese a todo, en cada plano de esta película demuestra que aún tiene muchísimo que contar. En este caso, lo que empieza como una semana entre madre e hija en un hotel casi deshabitado termina desvelándose como un ensayo sobre los dolores que llevamos dentro, nuestro vacío interior y, en última instancia, el poder de las historias.

La cinta no se para a dejártelo todo claro desde el principio, y ni siquiera resolverá todas tus dudas a lo largo del metraje: te contará, con un pellizco de sal, lo justo y necesario para que comprendas el drama, los personajes, su vida repleta de sinsabores, reproches, apatía y soledad. Pero para ello utiliza diálogos amables y un clima de extrañeza que sobrevuela toda la película, dándole un aire lynchiano a una película que al mismo tiempo no tiene nada de Lynch.

Eternal Daughter

'The eternal daughter' es sorprendente, y cada vez es más raro utilizar esta palabra para referirnos a una película. Los personajes no solo son tridimensionales, sino que suponen un reto para el espectador, que saldrá de la cinta con dudas inarticulables sobre lo que acaba de ver. Como digo, no importa cómo os vendan esta película ni lo que esperéis de ella: se trata de una cinta madura que cree en la inteligencia de quien la está viendo. Rara avis.

¿Cómo puedo hacerte feliz?

¿Es 'The eternal daughter' una película de terror? ¿Es un melodrama? ¿Es intriga, misterio, thriller, incluso con tintes de comedia? Sí a todo, y al mismo tiempo para nada. La película de Hogg se niega a encorsetarse en un género, y crea el suyo propio: una película materno-filial en el que la tristeza sobrevuela cada interacción y el terror se esconde en un regalo de cumpleaños aparentemente feliz.

Eternal Daughter 2

No es perfecta, claro: por mucho que nos encanten los movimientos que hace con la baraja, juega con las cartas marcadas y hace trampa. Si eres de los que tiene que buscar el raciocinio en cada excusa argumental buscando supuestos "agujeros de guion", esta no es tu película: la directora hace un truco de magia perfecto, y aunque tú ya sabes que la magia no existe, aplaudes maravillado. No tiene ningún sentido que el conejo salga de una chistera. Y qué.

Esta pequeña gran película solo se entiende con Tilda Swinton en un sorprendente doble papel principal como madre e hija que podría ser chanante pero es descorazonador, volviendo a demostrar que es la actriz más en forma del momento. Swinton llora como nadie, sonríe como nadie y vive como nadie: sus expresiones faciales perfectas son añadidos perfectos al aire de extrañeza que sobrevuela 'The eternal daughter'. Es una obra pausada, frágil, en la que cada plano parece que pudiera romperse en mil pedazos, cada escena es un pequeño mazazo al corazón y la oscuridad se adueña de los fotogramas tanto como del alma de sus protagonistas.

Cumpleaños (in)feliz

Acostumbrados como estamos a películas lineales en las que se sigue una sola trama y se recuerda una y otra vez lo que ha pasado, como pequeños "en anteriores episodios" por si has mirado demasiado el móvil, se agradece una película en la que todo se esconde en los pequeños detalles, las miradas, los gestos, las historias, los llantos, la paranoia y la obsesión.

Rodada en secreto por Hogg y producida por Scorsese, 'The eternal daughter' no le debe nada a nadie ni quiere hacer concesiones al gran público. Y se nota: es una película independiente en el más puro estilo de la palabra, porque A24 solo se metió al final para distribuirla. Para bien o para mal, tiene algo que otros directores mucho más famosos y taquilleros solo pueden soñar con tener: voz propia.

Aunque, salvo gran sorpresa, va a ser un visto y no visto cuando se estrene, os aconsejo hacer el esfuerzo de ir a verla en una pantalla grande. Porque no todas las películas "que ver en cine" tienen que tener explosiones, acción y superhéroes. A veces las miradas, los gestos y los silencios también pertenecen a una sala oscura y a una experiencia comunal. 'The eternal daughter' se merece, de entrada, vuestro respeto. Vuestro aprecio se lo sabrá ganar ella misma.

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