'Los intocables de Eliot Ness': el clásico de Brian De Palma que se volvió la favorita del gran público
La 1

'Los intocables de Eliot Ness': el clásico de Brian De Palma que se volvió la favorita del gran público

Empezaré doblemente fuerte: considero a Brian De Palma como uno de los mejores directores de todos los tiempos y 'Los intocables de Eliot Ness' no me parece una de sus grandes películas. Vale, ya está, ya lo he dicho. Pero eso no quiere decir que no disfrute de cada minuto de esta monumental epopeya de aires clásicos con reparto de ensueño y banda sonora memorable. Esta noche en TVE1 la cuadrilla de Chicago se presentará a pleno rendimiento.

Los violentos años 30

Qué cosas tiene De Palma, que cuando se pone con su epopeya, con su 'Lawrence de Arabia' o su Zhivago particular, consigue imágenes para el recuerdo, una elegancia y un reparto de altura con unas interpretaciones fabulosas... y una sensación de vacío que pesa tanto como todo lo bueno.

'Los Intocables de Eliot Ness' es una película formalmente excelente, cuidada hasta el mínimo detalle y emocionante donde Ennio Morricone firma una de las partituras más emocionantes que recordamos, pero no puedo quitarme la sensación de que todo va demasiado deprisa, que nunca llegamos a conocer a ninguno de los personajes que rodean al protagonista. De todos modos resulta imposible apartar la mirada para el que tal vez haya sido el primer De Palma en una sala de cine para buena parte de mi generación.

Como hará una década después con 'Mission: Impossible', De Palma no está interesado en una traslación fiel del material original, en este caso una serie televisiva de finales de los 50, y se aleja del realismo de la serie para retratar su Chicago prohibido como una ciudad en una guerra infinita. Para ello, el director recurrió al dramaturgo, guionista y director natural de Chicago David Mamet y transformó en un clásico del cine la memoria del hombre de ley.

Untouchables

La película obtuvo muy buenos resultados comerciales y superó los 100 millones de dólares en el mundo. Nominado a cuatro premios Oscar, Los intocables le permitió a Sean Connery ganar su único Oscar, el de mejor actor en un papel secundario. Con Mamet, nacido y criado en la ciudad, documentándose en el Chicago de la Prohibición, la película cuenta la caza y captura del enemigo público número 1, Al Capone, por parte del grupo de agentes federales liderados por Eliot Ness (Kevin Costner). Por su parte, Robert De Niro ofrece posiblemente el retrato más famoso y recordado de un legendario gángster que sigue vigente en el cine.

Ley y orden

Capone cuenta con más de treinta encarnaciones entre cine y televisión. Entre los más conocidos destaca en particular los de Rod Steiger en la película biográfica de Richard Wilson en 1959. También recordamos a Ben Gazzara en 'Capone', película biográfica/ficticia producida por Roger Corman y a Jason Robards en 'La Matanza del Día de San Valentín', dirigida por el propio Corman. Recientemente Tom Hardy se puso en la piel del gangster en la 'Capone' de Josh Trank.

The Untouchables capone

Volviendo a la película que nos ocupa, De Palma supo organizar sus prioridades y puso todo su virtuosismo y su pulso al servicio de un gran éxito de estudio mostrando una batalla más o menos real entre el bien y el mal. El hombre que capturará a Capone se muestra como un servil y escrupuloso funcionario del orden, un justo caballero que se atiene a las reglas y que es incapaz de cuestionar la ley y la justicia. Sus cenas en casa, el apoyo de su esposa y su mundana simpatía se dan de bruces frente a las cenas bastante más violentas y menos cargadas de cariño de su gran rival.

'Los intocables de Eliot Ness' no lo necesita, pero se sostiene sobre una serie de secuencias imborrables: ese mini western fronterizo a caballo, los ataques al equipo del protagonista (ese imborrable "tocables" del ascensor), en especial al de Malone o el rabioso grito de Ness sobre la capacidad pulmonar de uno de sus queridos compañeros hacia su asesino. Pero, sobre todo, se recuerda por el tramo de las escaleras, homenaje que no necesitó mucho tiempo para ser carne de Leslie Nielsen.

Intocables Amstrad

Aunque como digo al comienzo del artículo, considero que la película está lejos de lo que significa De Palma para mí (tan lejos como 'Scarface', por ejemplo), 'Los intocables de Eliot Ness' es un fascinante retrato de una época de tipos duros con una fotografía espectacular de Stephen H. Burum y una inolvidable música de Morricone que me está dando ganas de desempolvar el Amstrad y echar una partidita a su simpática y muy azul adaptación.

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