'El amor en su lugar' ha sido la gran sorpresa de 2021: en un año donde apenas he podido ir al cine, la película de Rodrigo Cortés me ha fascinado
Críticas

'El amor en su lugar' ha sido la gran sorpresa de 2021: en un año donde apenas he podido ir al cine, la película de Rodrigo Cortés me ha fascinado

Acaba 2021 y Edgar Wright publica en Twitter su habitual lista de películas vistas durante el año. Se lamenta el inglés de haber visto sólo 330. La presentación de su estupenda 'Última noche en el Soho' ('Last Night In Soho') le ha impedido su objetivo inicial de ver una al día.

Los planes cinéfilos en pandemia cuando tienes dos críos

Hace tiempo, mucho si lo pienso, que seguía la misma rutina. Registrar todo lo visto, repasar el año de cine, preparar la lista de lo que viene. Cosas de gente que respira cine. Si estás aquí es que seguramente me entiendas.

En mi caso ha sido un año de sequía. No creo que llegue ni a las 35 que le faltan a Wright para gritar bingo. Responsabilidades, falta de tiempo y pandemias del fin del mundo. Qué os voy a contar. Las cosas van como van y puede que ver una película me lleve un par de días. Ver una serie un mes. Los spoilers dolían, pero ahora rebotan en un callo en forma de claqueta.

Si hablamos de cine visto en pantalla grande ya podemos valernos de los dedos de una mano. Me he movido para ver aquellas películas que consideraba imprescindibles. No seré yo quien os diga que 'Dune' se disfruta mejor en tu salón, por muy grande que sea tu tele. Así que mascarilla en ristre he visitado Arrakis o he ido a Cuba guiado por una mujer de Armas tomar. Duermo poco, sed benévolos con el chiste.

No Time To Die

Pero como bien dice la sabiduría judía: "Si quieres que Dios se ría, cuéntale tus planes". Así que irónicamente la película que más me ha gustado este año ni es un evento, ni estaba en mi agenda. Por azares del destino, después de un día muy largo, acabé en un cine viendo 'El amor en su lugar', de Rodrigo Cortés.

Cuando una película te atrapa y no te suelta

Y no iba yo con el ánimo de meterme en el gueto de Varsovia, la verdad. Pero como sucede con muchas películas bélicas, la guerra es solo el tablero para contar muchas otras cosas. El amor, la incertidumbre, la pasión, el miedo y, por encima de todo, el amor por contar historias. Y si la nueva de 'Matrix' juega con el metalenguaje aquí Cortés te hace un requiebro triple con actores que hacen de actores mientras planifican una evasión real en los descansos de una obra que consigue que el público se evada de la guerra.

Una verdadera montaña rusa de emociones en la que pasas de una deliciosa comedia de enredo, "Love Gets A Room", a una tensión asfixiante entre bambalinas. Durante el tiempo real que dura la obra acompañamos a estos actores en sus dudas y contradicciones, luchando por tomar la decisión más importante de sus vidas.

La portentosa actuación de Clara Rugaard es la clave para que nos metamos de lleno en este teatro semi derruido y nos unamos a su viaje. La dirección de Rodrigo Cortés se encarga de ponernos en nuestro sitio, como espectadores de la obra o como incómodos voyeurs en la trastienda. La banda sonora de Víctor Reyes nos mantiene clavados en la butaca.

He leído bastantes comentarios entusiastas que hablan del silencio que reina en la sala cuando se encienden las luces. Y no puedo más que sumarme a esa sensación. Esta película te coge de la mano y no te suelta.

Así que a poco de acabar el año, si queréis una recomendación, si queréis un poco de esa magia que solo sabe dar el cine, dadle un poco de amor. No está en la lista de Edgar Wright, pero confío que la veremos ahí en cuanto el Sol de otra vuelta.

Salud y feliz año nuevo.

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