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'24: Legacy', ¿qué es lo que ha fallado en la serie más allá de no tener a Jack Bauer?
Series de ficción

'24: Legacy', ¿qué es lo que ha fallado en la serie más allá de no tener a Jack Bauer?

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Fox emitió anoche el último episodio de la primera -y quizá única- temporada de ’24: Legacy’, un relanzamiento de la franquicia que ya de entrada contaba con la inevitable limitación de no contar en sus filas con Kiefer Sutherland dando de nuevo vida a Jack Bauer. Esto es algo que para algunos pudo suponer una limitación demasiado grande a la hora de darle una oportunidad, pero en mi caso no tuve ningún problema con ello.

De hecho, el ciclo natural de Bauer hace ya tiempo que llegó a su fin, algo que ya había quedado patente en la pese a todo entretenida ’24: Vive otro día’, por lo que casi era de agradecer contar con sangre nueva. El problema es que ’24: Legacy’ se ha quedado muy lejos de la serie original y ahora me gustaría explicaros los motivos por los que creo que eso ha sucedido.

Demasiado directa al meollo

Protagonistas 24 Legacy
A partir de aquí spoilers de la primera temporada, incluyendo su season finale.

Puede que fuera fruto de contar con solamente 12 episodios, pero ’24: Legacy’ empezó pasando de todo tipo de preliminares que nos permitieran conocer mejor a los personajes e interesarnos por sus dramas posteriores. Ahí es cierto que a ‘24’ le costaba un poquito arrancar, pero era porque se preocupó también en presentarnos a Jack Bauer y el resto de personajes, siendo así más efectivo todo lo que les pasara a continuación.

Eso no sucedió en ’24: Legacy’, donde ha habido demasiada prisa por pasar a la acción, restando así interés al viaje emocional de su protagonista, algo aún más grave si tenemos en cuenta que la última escena de la temporada ha sido el punto culminante de su desarrollo: Sí, quiere a su mujer, pero es un hombre de acción -ya anteriormente se nos recordó que lo echaba de menos- y ahora ya no hay vuelta atrás.

Ese arco de personaje resulta estimulante si pensamos en ello, pero Manny Koto y Evan Katz, showrunners de ’24: Legacy’, no han sabido dibujarlo de una forma que realmente lograse atraparnos, limitando así de paso las posibilidades de Corey Hawkins a la hora de conquistar al público. Esto último ha sido limándose con el paso de los episodios, pero siempre ha estado ahí esa limitación que le ha impedido en todo momento poder llegar al nivel de Bauer.

No había pasado suficiente tiempo

Imagen 24 Legacy

Han pasado apenas tres años desde la emisión de ’24: Vive otro día’, poco tiempo para que los que fueron abandonando la serie por diversos motivos pudieran echarla de menos. De hecho, ni siquiera yo, que siempre fui un gran admirador de ‘24’, tenía especiales ganas de que se recuperase su formato, su otro gran sello de identidad. Y es que en su momento fue revolucionario, pero a día de hoy suena a algo ya muy visto.

Hay que reconocer que los responsables de la serie han cuidado mucho este punto, recuperando incluso a Stephen Hopkins, el director que ayudó a definir el estilo de ‘24’ en su primera temporada, para ocuparse de varios episodios, o a David Fury para escribir un par de capítulos. Lo que vemos en pantalla es realmente lo que dio forma a este universo, pero la novedad desapareció hace tiempo y aquí le ha faltado algo para engancharnos.

Además, no me olvido de la grave traición al formato de su episodio final dando un salto de doce horas en el tiempo, lo cual además ha restado fuerza dramática a la muerte de Rebecca sin aportar nada lo suficientemente inspirado -lo más parecido a ello ha sido un Jimmy Smits que con el paso de los episodios ha ido ganando presencia, logrando sus mejores momentos en la season finale-. Cambios para insuflar nueva vida a la serie sí, pero no triquiñuelas así sin darnos nada memorable a cambio.

Una conspiración sin fuerza

Rebecca 24 Legacy

No ha faltado la pantalla dividida, algún traidor entre los supuestos aliados, varios callejones sin salida para estirar la trama y sorpresas mejor o peor llevadas. De nuevo, eso es ‘24’, pero en ’24: Legacy’ nunca ha habido un hilo conductor lo suficientemente logrado como para compensar ese relleno necesario contando incluso con apenas 12 episodios.

Aquí vuelvo a lo que decía antes, y es que ojalá se hubiesen tomado un poco más de tiempo para asentar a los personajes en lugar de intentar solucionarlo sobre la marcha con resultados francamente mejorables. De hecho, hay algunos de los que dudo que me acuerde dentro de unos días, ya sea por lo raquíticas que eran sus subtramas o porque simplemente lo único que añadían era dramatismo fallido.

El decepcionante regreso de Tony Almeida

Tony Almeida

Si hubo un personaje de ‘24’ que realmente compitió en mi corazón con Jack Bauer, ese fue Tony Almeida. Incluso acepté pasar por alto el tongo de su “resurrección”, ya que a cambio tuvimos una séptima temporada muy entretenida que ayudó a la serie a levantar el vuelo tras tocar fondo con la sexta. Por ello, la idea de volver a verlo en ’24: Legacy’ ya fue más que suficiente para que decidiera seguir adelante con la serie tras no quedar muy convencido con sus primeros episodios.

Por desgracia, ’24: Legacy’ ha dado un giro al personaje sin llegar nunca a definirlo de una forma satisfactoria. Sí, hay algo en su pasado que le lleva a ayudar o proteger a Rebecca siempre que pueda, ¿y qué más? Nada, simplemente el hecho de volver a ver a Carlos Bernard sin dar nunca una explicación a su situación actual, que es que algunos igual ni saben cómo logró fugarse -pinchad aquí para ver el vídeo en el que lo explicaron a través de un extra en la edición doméstica de '24: Vive otro día'-

Al menos no fue tan random como la mención a Edgar Stiles y su cara a cara con Carter al final del séptimo y comienzo del octavo episodio sí que ha llegado a tener esa intensidad que tan en falta he echado a lo largo de toda la primera temporada. La forma de resolverlo ya me devolvió a la decepcionante realidad, eso sí...

Apuntes finales

Personalmente no creo que esta primera temporada de ’24: Legacy’ haya sido mala -mediocre es una palabra que encaja mejor-, y es cierto que mantiene las constante vitales de la serie. El problema es que es la consumación definitiva de que lo que una vez fue grande y apasionante, ahora ha quedado reducido a otra más, tanto dentro del universo como en el mundo de las series. Además, espero que no lo solucionen forzando el enésimo regreso de Jack Bauer, al menos si no es para matarlo de una forma clara.

Una segunda temporada no está descartada, pero no creo que vaya a estar allí para verla si finalmente Fox le da luz verde. Prefiero recordar lo grande que llegó a ser la serie a ver a lo que ha acabado reducido su legado. Si acaso, que Fox espere al menos una década y opte entonces por un reboot en condiciones. Entonces sí que tendrán mi plena atención, pero no con más ’24: Legacy’.

En ¡Vaya Tele! | ’24: Legacy’ funciona como digna heredera de las desventuras de Jack Bauer

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