Oscar Isaac explica el origen de una de las grandes chapuzas del Episodio IX de 'Star Wars'. Debería estar prohibida en cualquier buen guion que se precie

Oscar Isaac explica el origen de una de las grandes chapuzas del Episodio IX de 'Star Wars'. Debería estar prohibida en cualquier buen guion que se precie

Nada, absolutamente nada puede compensar la falta de un guion solido y cerrado al 100 % antes de entrar en la fase de rodaje

2 comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
Poedameron 2
victor-lopez

Víctor López G.

Editor

Muy poco antes de que el mundo se fuese al garete con cierto virus que nos dejó a todos encerrados en casa, la denostada tercera trilogía cinematográfica de 'Star Wars' estrenó su última entrega bajo el estreno de 'El ascenso de Skywalker'; una producción que, pese a haberme hecho disfrutar considerablemente —después del necesario apagado del cerebro para poder digerirla como es debido—, hace gala de un buen puñado de abominaciones narrativas.

Entre ellas, es probable que la más destacada sea la protagonizada por Poe Dameron, quien nos lanzó a la cara una línea de diálogo que, teóricamente, era de pura exposición, pero que no explicó nada en absoluto. Esta, reconvertida merecidamente en meme tras el lanzamiento del largometraje, no es otra que "De algún modo, Palpatine ha vuelto", y es una de las mayores muestras de lazy writing que hemos podido ver en un blockbuster de este calibre en bastante tiempo.

De algún modo, los reshoots no sirvieron de mucho

Palreturn

Durante su reciente paso por el podcast Happy, Sad, Confused, Oscar Isaac, que dio vida al piloto de X-Wing en los episodios VII, VIII e IX, ha explicado el origen de la infame frase, mostrando cierta vergüenza a juzgar por el modo en que se ríe y bromea sobre el tema. Para empezar, el actor comentó que, como es evidente, la escena de marras fue gestada durante los reshoots a los que se vio sometida la película.

Fueron reshoots. Tuvimos que hacer reshoots. Cuando lo veo pienso "la peluca está muy bien". Ya me había cortado el pelo cuando lo hicimos. Fueron intervenciones quirúrgicas en las que te ves obligado a ir haciendo, a intentar que todo funcione y a improvisar para que todo salga bien.

Además, Isaac ha sugerido que cierto caos estuvo a la orden del día durante el rodaje de las escenas adicionales.

Obviamente, fue algo nuevo, así que hubo muchos cambios y mucho movimiento durante todo aquello, pero si me preguntas sobre aquél momento, pensé que iba a ser... nunca lo hubiese imaginado. ¡Me comprometí con la exasperación, eso está claro!

Más allá del cachondeo, "Somehow, Palpatine returned" nos brinda un ejemplo claro cristalino de que los reshoots y las reescrituras sobre la marcha son solo un parche que no logra arreglar problemas narrativos básicos como el hecho de sacarse a un villano de la manga que teóricamente estaba muerto y enterrado y al que se ha decidido resucitar sin sugerirlo mínimamente ya no en la cinta de marras, sino en ninguno de los dos largometrajes que la precedieron. 

¿Sorprender sin plantar? Sí se puede.

Michael Arndt, guionista de 'El despertar de la fuerza', explicó durante una entrevista sobre su ensayo 'Endings: The Good, the Bad and the Insanely Great!' —que, por cierto, es una auténtica maravilla—, cómo estas situaciones en las que se lanza al público un giro dramático sin haberlo plantado antes, pueden llegar a funcionar bajo circunstancias muy concretas. Por desgracia, no es el caso del retorno de Palpatine en 'El ascenso de Skywalker'.

Si lo planteas como una elección entre A o B —o ganan los buenos o ganan los malos—, hoy en día el público ya sabe que el bueno va a ganar, y la única duda es cómo lo va a lograr.
Por eso, lo que intenté hacer en Little Miss Sunshine, por ejemplo, fue crear una falsa elección. Planteas la "puerta número uno": ella gana el concurso; pero en realidad no quieres eso, porque es cursi, ¿verdad? La "puerta número dos" es que pierde el concurso, pero tampoco quieres eso, porque es deprimente y sería algo horrible.
Así que, con suerte, creas una situación en la que el público no ve ninguna salida buena posible, y entonces abres la "puerta número tres", la que nadie vio venir. Eso es lo que creo que funciona de ese final: estás abriendo una nueva posibilidad que tu público no se esperaba.

Está claro que un reparto estelar, unos efectos visuales para enmarcar, una propiedad intelectual legendaria y casi 500 millones de dólares de presupuesto no son seguro de nada sin un guion sólido y cerrado sobre el que cimentar una historia. 

Si quieres una ración semanal de información y otras cosas relacionadas con el mundo del cine, date una vuelta por nuestra Newsletter, Espinofrenia.

En Espinof | Las mejores películas de 2026

En Espinof | Las mejores series de 2026

Inicio