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'Muertos para mí': Netflix nos trae una notable comedia negra con dos estupendas protagonistas
Críticas

'Muertos para mí': Netflix nos trae una notable comedia negra con dos estupendas protagonistas

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Nota de Espinof

El próximo 3 de mayo llega a Netflix ‘Muertos para mí’, una comedia negra televisiva creada por Liz Feldman -’One Big Happy’- sobre la peculiar amistad que se establece entre una mujer que ha perdido recientemente a su marido y otra que también ha sufrido una experiencia traumática. A priori no podrían ser más diferentes, pero los polos opuestos también se pueden complementar.

Por mi parte, he tenido ya la ocasión de ver los diez episodios que dan forma a esta notable primera temporada. A lo largo de la misma hay varios giros que te hacen seguir viendo con ganas ‘Dead to me’, pero lo que realmente hace que destaque es la dinámica que se establece entre los personajes interpretados por Christina Applegate y Linda Cardellini.

Todo en su sitio

Escena Dead To Me

Tano Applegate como Cardellini se dieron a conocer en la pequeña pantalla, la primera por ‘Matrimonio con hijos’ y la segunda con ‘Freaks & Geeks’, y han participado en multitud de series desde entonces, pero sus caminos no se habían cruzado hasta ‘Dead to me’ y es una pena, ya que apenas son necesarios unos minutos para que la química entre ellas resulte evidente, convirtiéndose en el gran pilar de la serie.

‘Dead to me’ desarrolla en paralelo los traumas que sufren ambas y da en la diana mostrando como se apoyan entre sí, ya que de entrada puede parecer que solamente Judy (Cardellini) está ahí para Jen (Applegate), pero no tardamos en ver que es algo que va en dos direcciones. Feldman evita el error de caer en los excesos dramáticos y trufa la serie de un bienvenido humor negro que hace que todo resulte más fluido.

Eso permite a Feldman dar muy rápido con el tono adecuado. Prima el humor, pero en todo momento hay un imprescindible barniz dramático que se potencia en situaciones concretas y que va ganando peso en el tramo final. Todo esto se va dosificando y teniendo sentido con lo que hemos visto hasta entonces, pero lo curioso es que también da pie a situaciones llamativas o que las actrices demuestren un mayor arsenal interpretativo, sobre todo en el caso de Cardellini.

Notable pero no perfecta

Dead To Me

Además, ‘Dead to me’ consigue evitar un valle de interés a mitad de temporada añadiendo un nuevo personaje que altera lo visto hasta entonces y en cierta manera pone en peligro la amistad entre Judy y Jen. Además es algo que se consigue de forma natural, uno de los rasgos que define a la serie por mucho que sea necesaria una concatenación de casualidades para desarrollar esa excepcional amistad entre las dos protagonistas.

Justo es señalar que la serie resulta algo menos interesante cuando se centra en las tramas individuales de las dos protagonistas, sobre todo cuando se vuelven ellas el centro de atención en lugar de ser algo que realmente añade a esa amistad. No es que se produzca un bajón de interés acusado, ya que la serie es solvente en todo momento, pero sí que uno está deseando volver a ver juntas a Applegate y Cardellini.

La duda que me iba surgiendo a medida que pasaban los episodios era saber hasta qué punto ‘Dead to me’ estaba condenada a ser una serie limitada o si Feldman daría con la clave para que pudiera seguir adelante sin que se sintiera forzada. Sin entrar en detalles, digamos una vez vista que sería una faena tremenda si no tuviera segunda temporada.

Puede que ‘Dead to me’ no sea una de esas series imprescindibles y que eso juegue en su contra -se estrenan tantas que es imposible llevar el ritmo que uno desearía-, pero dudo que os decepcione si os animáis a verla. Además, son apenas 10 episodios de 30 minutos de duración, por lo que su visionado se pasa volando.

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