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Mr. Brooks está cansado de comer, de matar y de follar

Mr. Brooks está cansado de comer, de matar y de follar
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En cierta escena de 'Mr. Brooks', William Hurt replica que no quiere morir, que disfruta comiendo, disfruta matando y disfruta follando. Sin embargo, es un alter ego ficticio de una persona real que está cansada de todo eso; de la vida que lleva. Es el eje central de la película, el señor Brooks, Kevin Costner, no tiene ánimo de nada y desea acabar con su existencia.

Esto es un lastre para la película, que intenta avanzar forzadamente a través de la intervención de otros tres personajes, mucho menos interesantes que los que encarnan Costner y Hurt. Ahí está el otro problema, pero no el último. El tercero y más importante es que 'Mr. Brooks' carece de un estilo, de una dirección, de un enfoque. Intenta jugar a muchas cosas y sólo acierta en unas pocas. De todas formas, sólo por los momentos en que Brooks conversa con su alter ego diabólico, y teniendo en cuenta lo que hay en cartelera (si ya viste 'American Gangster', poco más te queda), creo que merece la pena pasar por taquilla para ver esta película de Bruce A. Evans.

La premisa argumental de Mr. Brooks es cuanto menos curiosa: un famoso hombre de negocios que lo tiene todo en su vida, incluyendo un alter ego que le anima a asesinar. El señor Brooks es por tanto dos personas, públicamente un importante y respetado empresario, temeroso de Dios, con una familia envidiable; en privado, en secreto, un psicópata asesino en serie, adicto a matar, tan perfeccionista que nunca deja pistas de ningún tipo. Tras un tiempo apartado del crimen, su alter ego le convence para volver a la acción, pero entonces, quizá voluntariamente, comete un error y es objeto de chantaje por un hombre que quiere saber lo que se siente al matar.

Sin duda alguna, Brooks y su desternillante Pepito Grillo asesino son los dos grandes aciertos de la película. Es inevitable cambiar la cara y reírse cuando surge William Hurt (muy elegantes, por cierto, todas sus apariciones) y se pone a hablar con Kevin Costner. La maldad personificada de Brooks es tan macabra como divertida y uno está deseando que no desaparezca nunca. Igualmente, hay un par de secuencias serias, dramáticas, donde Hurt y Costner se salen, especialmente en una donde se abrazan, ya cercana al final. De una ternura y una sutileza extrañísima en un film como el que nos ocupa. Y Hurt está genial, pero Costner no se queda muy atrás. Tiene algunos momentos brillantes, donde transmite mucho sin apenas hacer nada. En general, su actuación es sobresaliente, ya que llega a componer un personaje diferente al que nos tenía acostumbrados, y no sólo por ser un psicópata; de hecho, el abanico de emociones que el actor muestra en 'Mr. Brooks' va más mucho allá del simple psicópata tan típico en el cine. Por cierto, magnífica la frase de "no mato porque me guste, sino porque soy un adicto".

Resulta muy interesante, como comentaba Alberto Abuín en su crítica, que la historia dé ese giro en el que el asesino se encuentra con un tipo que le tiene atrapado (tiene pruebas contra él) y que en lugar de ir a la policía, se muestra atraído por los asesinatos y por la sed de sangre. Sin embargo, repitiendo la idea de mi colega, esto se desaprovecha totalmente. No me parece que Dane Cook esté mal, pero su personaje está muy desaprovechado y su relación con Brooks aún más. Ahí habría sido necesario poner toda la carne sobre el asador, dejarse de remilgos y haber explotado la curiosidad que puede sentir una persona por el lado más oscuro del ser humano.

En este sentido, el film patina desastrosamente, nos deja con la miel en los labios. Podríamos haber visto algo realmente original, atrevido. Pero todo marcha pronto a la senda más cómoda. Incluso cuando se comete el crimen que tanto espera el personaje de Cook, ni siquiera nos muestran lo que ocurre. Podría tomarse como "ya hemos visto cómo mata Brooks, no repitamos", pero es que no creo que fueran idénticos ambos crímenes, el que vemos y el que nos esconden; por lo que era necesario mostrar ambos, bajo mi punto de vista. En el primero juegan con nuestra sorpresa y es necesario mostrarlo; en el segundo necesitábamos ver lo que hacía Cook, cómo reaccionaba, para comprender mejor a este personaje y su importante reacción posterior. Por cierto, sobre esa reacción, prevista demasiado perfectamente por Brooks, ¿no os resultó demasiado forzada? De pronto el tipo se transforma por completo y pasa olímpicamente de su "maestro". En fin, cosillas del flojo guión, que no aprovecha al máximo todas las posibilidades de la trama y la "enfermedad" del protagonista. Por cierto, ¿dónde se mete el alter ego en la parte final? Misteriosamente, no volvemos a verle la calva desde que están en el coche en dirección al cementerio. El mejor personaje de la película y nos lo quitan. Aplausos.

Me susurraba durante la proyección mi colega Stan que el personaje de Demi Moore parecía un calco del de William Petersen en cierto film de Michael Mann. Cierto; desgraciadamente, el personaje de la policía obsesionada con el asesino de la huella es un mero pegote en la historia, que sólo parece servir para que Evans se permita la chorrada de incluir secuencias de acción tan innecesarias como las de 'Invasión'. Y ojito también a esa ridícula subtrama del marido gigoló que se quiere divorciar de la poli. ¿A alguien le pareció todo ese asunto algo serio, convincente, verosímil? Moore parece vivir una segunda juventud pero si no tiene papeles más jugoso, como en la simpática 'Un Plan Brillante', corre el riesgo de volver a quedarse fuera del negocio.

El otro personaje con cierta relevancia en la trama es el encarnado por la jovencita Danielle Panabaker (a la que convendrían más clases de interpretación y menos maquillaje), simplemente una pieza más a sortear por Brooks para tratar de llegar a esa paz interior que busca. Por cierto, decíamos que el final de 'Soy Leyenda' era malo. El de 'Mr. Brooks' es aún peor. Y es una demostración más de que la película carece de un rumbo fijo, decidido. Primero el personaje de Costner comete una incoherente estupidez que tira por tierra todo su discurso anterior (sí, lo de la terraza), y después el remate, una grotesca pesadilla gratuita se cuela en el metraje por... ¿por qué? ¿Porque costó dinero y no querían suprimir la escena? Lamentable. La película debe terminar justo tras el giro sorpresa que acontece en el cementerio, con la escena de la cocina. Lo demás, ¡tijeras!

En definitiva, no debéis esperar demasiado de 'Mr. Brooks', así quizá os sorprenda la mala uva que tiene en determinados momentos, unos chispazos muy de agradecer. Una lástima que el guión no explotara todo lo que tenía entre manos y que Evans no haya sacado más provecho de las magníficas interpretaciones de Costner y Hurt. El material daba para más. Decepcionante.

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