La presidenta de México Claudia Sheinbaum ha anunciado esta semana un nuevo incentivo fiscal para la industria audiovisual del país, prometiendo entre otras cosas cambiar el rumbo de muchas producciones nacionales. Se trata de medidas como un Tax Credit del 30% para largometrajes y series que cumplan ciertos requisitos de inversión y contratación local.
El objetivo es claro: evitar que proyectos mexicanos sigan rodándose en el extranjero por falta de apoyos y, al mismo tiempo, atraer rodajes internacionales que generen empleo en el país. Como invitada especial estuvo Salma Hayek, que no solo respaldó públicamente la medida, sino que explicó por qué esta iniciativa le resulta especialmente significativa tras años de enfrentar dificultades para financiar proyectos en México. Sin embargo, su presencia y entusiasmo también han desatado críticas y abierto un debate sobre privilegios y el papel de las grandes figuras en la política cultural.
Protegiendo lo local
Según medios como El Universal el nuevo estímulo funcionará como un crédito fiscal que permitirá recuperar hasta el 30% del gasto realizado en territorio nacional, con un tope de 40 millones de pesos por proyecto. Podrán beneficiarse largometrajes y series de ficción, animación y documental, así como procesos específicos de animación, efectos especiales y posproducción. Además, se exigirá que al menos el 70% del equipo esté formado por trabajadores y proveedores mexicanos, y que exista una productora nacional involucrada. La intención es frenar la fuga de rodajes hacia países como Italia, Canadá o España, donde estos incentivos ya existen desde hace años.
Por otro lado, la presencia de Hayek no fue casual. La actriz y productora explicó que durante años intentó levantar proyectos en México sin éxito, precisamente por la falta de incentivos fiscales. Según relató, en más de una ocasión le ofrecieron financiamiento con la condición de rodar fuera del país. Hace unos meses, contó, pidió personalmente apoyo para impulsar esta reforma y actualmente trabaja en una nueva película con localizaciones en lugares como Veracruz. Para ella, el incentivo no solo es económico, sino también simbólico: una herramienta para "tomar el control de la narrativa" sobre México en un contexto de discursos antiinmigración en países como Estados Unidos.
Cada producción puede generar entre 100 y 150 empleos directos, además de impulsar estudios, casas de postproducción y técnicos especializados. Incluso se anunció la certificación de 2 mil nuevos trabajadores este año. Hasta ahora, México solo contaba con estímulos locales, pero no con un esquema federal que hiciera viable sostener grandes proyectos sin salir del país.
Sin embargo, el respaldo de Hayek ha generado polémica. Algunos sectores cuestionan que una actriz con una fortuna estimada en cientos de millones de dólares y casada con el empresario francés François-Henri Pinault (director del conglomerado de lujo Kering) celebre incentivos financiados con recursos públicos. Para algunos, resulta contradictorio que una figura con acceso a capital privado impulse apoyos estatales y alegan cosas en redes como que "hay que vetarla" porque "ni siquiera vive en México", como dice cecybur o incluso la insultan, como arq.segura: "La pelandusca Salma Hayek se vende a Morena" Para sus defensores, en cambio, el incentivo no está diseñado para beneficiar a individuos, sino para fortalecer una industria completa y proteger miles de empleos.
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