'Nine Perfect Strangers' (1x04): un vibrante episodio que establece nuevas dinámicas a través de pequeñas revelaciones
Críticas

'Nine Perfect Strangers' (1x04): un vibrante episodio que establece nuevas dinámicas a través de pequeñas revelaciones

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Tras el cliffhanger con esa pregunta cargada de intención y de cierta frustración recibida por una juguetona Masha, 'Nine Perfect Strangers' llega al que podríamos decir su segundo acto con un episodio 4 (titulado "Un mundo feliz") en el que nos encontramos con las primeras revelaciones sobre Tranquillum y algunos de sus huéspedes más reservados.

Por cierto, a partir de aquí spoilers de 'Nine Perfect Strangers' 1x04

Tras un pequeño flashback centrado en Masha, saltamos de nuevo al presente con el personaje de Nicole Kidman ponderando un momento crucial y decide revelar por qué ese día ha sido tan extraño: Sí, les están medicando. «Se llama microdosis», dice la directora asegurando que es perfectamente seguro.

A partir de aquí los huéspedes deciden si quedarse o irse. Spoilers: se quedan... con reservas. Hay un paso del escándalo al "¡ah!, pues bien" e incluso gente literalmente celosa porque a ellos no les dan nada que habla mucho de la relación de codependencia que se ha creado entre anfitriona y huéspedes en tan solo un par de días.

La codependencia tranquila

Otra cosa es que el guion lo termine de justificar. Sigue costando ver a Masha como una gurú carismática y con un método revolucionario en esa mezcla de misteriosa presencia y autoridad. En realidad más que malo es desconcertante. Imagino que en sintonía con todo lo que está pasando en Tranquillum.

No es el único secreto que se desvela en esa extraña cena. También descubrimos que Lars (Luke Evans) es periodista de investigación encubierto para hacer un reportaje sobre la institución. Una revelación curiosa porque el guion de David E. Kelley y John Henry Butterworth sigue muy poco interesado en explorar más al personaje, del que sabemos poco más que lo que vimos en el primer capítulo.

Sí que se van desarrollando más las dinámicas entre Frances (Melissa McCarthy) y Tony (Bobby Cannavale) con cada vez más confidencias y también tenemos un par de momentos clave con Carmel (Regina Hall), quien relata su calvario con su exmarido maltratador, algo que explotará en una de las dinámicas que propone Masha. A pesar de que han aceptado con sus reservas el tema de las "setas mágicas", el grupo sigue siendo muy receloso de todo lo que están viviendo y haciendo en Tranquillum.

Por lo demás, parece que cada vez está más claro que hay una soledad (y cuando no es eso es desconexión con el otro) imperante en cada personaje que es lo que vertebra las relaciones que estamos viendo en la serie, incluyendo ese trío entre Yao (Manny Jacinto), Delilah (Tiffany Boone) y la propia Masha.

Llegando al ecuador de la serie sin que lo parezca

Carmel Nine Perfect 104

Estamos en el ecuador de 'Nine Perfect Strangers' y es un momento bastante peligroso en el que no da la sensación de que las cosas realmente hayan avanzado mucho en esta primera mitad. Más allá de esa subtrama del acosador de Masha que empuja a trompicones la ficción, el tono de la serie no invita a los grandes avances y evoluciones.

Puede que sea porque Kelley está acostumbrado a otros ritmos y ahora va con una marcha en la que no está del todo cómodo y eso se transmite a la serie. Sin embargo, se reconoce aquí esos ingredientes que tanto le gustan al guionista como esa dosis adictiva de misterio, esa mirada a lo que hay detrás del cascarón y ese no tomarse demasiado en serio a sí mismo.

Tras la conclusión de 'Un mundo feliz', las pocas respuestas se antojan insuficientes en torno a qué está pasando ahí en Tranquillum. Ahora mismo me intriga cada vez más esa relación casi tóxica que parece haber entre Masha, Yao y Delilah y no sé cuándo llegaremos al punto en el que Zoe estalle definitivamente. La serie sigue dejando con ganas de más pero lo importante es que tenemos hambre de nuevos episodios.

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