Publicidad

La dura vida del blogger televisivo

La dura vida del blogger televisivo
34 comentarios

Hola me llamo Manuel y soy blogger televisivo. Pertenezco a esa extraña raza que se dedica a ver televisión y escribir sobre ella, sin importar si lo que veo viene de Estados Unidos, Dinamarca o Villafranca de arriba. Cuando confieso a mis allegados cual es mi ocupación principal estos se suelen quedar entre sorprendidos, maravillados y extrañados. Los que se sorprenden y maravillan son los que estarían encantados de hacerlo mismo y los que se extrañan suelen ser esas personas que no creen que se pueda trabajar escribiendo si no eres Arturo Perez Reverte o trabajas en El País.

Las personas que se quedan sorprendidas por mi ocupación a menudo comienzan a realizar preguntas y comentarios sobre este mundo: que si que suerte tengo, que si veo muchas serie, que si me rasco la barriga todo el tiempo viendo 'Dos Hombres y medio'... Lo que no saben es que la vida del blogger televisivo es tremendamente dura. Vale, no es como trabajar en la mina pero tiene sus cosas. Nuestros compañeros de Directo al Paladar nos explicaron lo dura que es la vida del blogger gastronómico y, como nosotros no queremos ser menos, aquí os dejo unas cuantas razones por las que nuestra vida también tiene su dureza. Que sí que lo es, verdad de la buena.

Decálogo de la dura vida del blogger televisivo

Ver la televisión mola... a veces. "Qué suerte tienes, ves la televisión y encima te pagan por escribir sobre ella" Sí, veo la televisión. Sí, veo series. Pero también veo 'Punto Pelota' o 'Dads' y eso (a no ser que los veas con un juego de beber al más puro estilo Ocalimotxo) no es ni divertido ni se puede considerar televisión la mayoría de las veces.

Eres la enciclopedia seriéfila de tus amigos y familiares. "Me ha gustado 'Las Chicas Gilmore' y 'Los Soprano', recomiéndame una serie similar y en la que salga ese actor con cara de bueno que salía en 'Dawson Crece'". Aunque pueda parecer una pregunta rebuscada lo cierto es que las he tenido similares... y también peores. Tener un amplio conocimiento del mundo de las series hace que te conviertas en la primera persona (incluso antes que Google) a la que pedir recomendaciones. Y eso te gusta, por supuesto, pero a veces se convierte en una práctica de riesgo.

Tus horarios son... peculiares. Por no llamarlos extraños, fuera de lo común o lo más complejo que te puedes echar a la cara. Tienes que estar despierto a primera hora porque las audiencias de la televisión nacional salen en ese momento, pero también tienes que estar pendiente entre las 4 y las 9 de la noche, porque en Estados Unidos es cuando suelen salir las notas de prensa y las comunicaciones importantes de las cadenas estadounidenses. Por no hablar de las noticias de las cadenas españolas, que tienen su propio horario y tanto puedes recibir una a las 11 de la noche un miércoles como las 3 de la tarde de un domingo.

Las ojeras son tus amigas. ¿Por qué tienes hoy esas ojeras tan grandes? Pues porque ayer fueron los Emmy, o porque es época de pilotos, o porque empiezan los finales de series o comienza la temporada. Estos momentos clave son la muerte para cualquier blogger televisivo que intentar estar al tanto de todo. Esta época suele acabar, y acaba, con tu vida social... al menos temporalmente (luego si prefieres las series a tus amigos es ya cosa tuya). Pero nada que un buen antiojeras y litros de café no arreglen.

Upfronts significa estrés. Tu pareja, tus amigos y tus familiares saben que cuando es la época de upfronts tú desapareces. Nadie te puede molestar en ese momento de trance en el que se va a anunciar el final de una serie, la cancelación de esa que todo el mundo espera o la confirmación del piloto que más ha dado que hablar durante los meses anteriores. Es una época tremendamente interesante... hasta que te toca ver los pilotos de la Fox, que es cuando te entran ganas de estrangular al más puro estilo Homer Simpson a ciertos directivos de culo gordo.

El spoiler es tu medio de vida. Ni Calleja puede ayudarte en este deporte de riesgo. Tan pronto te puedes encontrar la muerte de Chanquete en un titular de un blog cualquiera como el final de 'Breaking Bad' en la lista de correo interna de tu blog. Al final te das cuenta que, como en 'Lost', lo importante es el camino y no el final. O al menos es lo que te dices a ti mismo para convencerte y no arrancarte los pelos al saber que en realidad J.R. se disparó a sí mismo después de una escena escrita por un guionista que había tomado demasiada cafeína ese día.

Un estreno no se ve de la misma manera. Mientras otros cogen una Coca-Cola y un bote de palomitas para disfrutar del episodio piloto de esa serie tan esperada, tú coges tu bloc de notas y un buen bolígrafo para ir apuntando lo que te va gustando y lo que no. Las notas pueden ir desde un esquema con complejas observaciones, pasando por un dibujo abstracto que sólo tu comprendes o un "me aburro" bien grande que ocupa toda la hoja.

Necesitas una estantería de adamantio para tu colección de DVD. Por mucho que te descargues series un buen blogger seriéfilo tiene su orgullosa colección de DVDs en casa. A medida que pasa el tiempo tu colección crece exponencialmente y necesitas estanterías más grandes y que soporten más peso. Y es que el box set de 'The West Wing' es grande y acumula polvo, pero por mucho que te de alergia o tu pareja te lo diga todos los días, no lo piensas guardar en el trastero ya que el azul del estuche combina a la perfección con los cojos de tu gato.

Las presentaciones son un peligro para tu dieta. La diversión y la información de primera mano que te da una presentación de una serie o programa se complementa con un gran peligro: el catering. La mayoría de presentaciones vienen acompañadas de un desayuno, unos pinchos, bebidas abundantes o todo lo anterior junto. Suena estupendo cuando vas la primera vez, y también la segunda y quizás una tercera, pero cuando has ido a seis presentaciones en dos semanas y tienes la fuerza de voluntad de un hámster te das cuenta que empiezas a desarrollar la llamada "barriga de presentaciones". Y claro, como los maratones que haces son de series bajarla con ellos fácil lo que se dice fácil, no es.

No quieres hablar siempre de televisión. Me gusta el mundo televisivo, es más, me encanta, por eso me dedico a esto. Pero no por ello significa que quiera hablar todo el día de televisión. Lo siento querido amigo o lector, tienes que entender que te responda con monosílabos cuando empiezas a criticar el final de 'Los Soprano' un sábado a las tres de la mañana. Igual si me pillas con tres cervezas de más te suelto un discurso muy molón pero rara vez me verás de esta manera (o te veré yo a ti si llevo esas tres cervezas encima).

Como veis la vida del blogger televisivo es tremendamente dura. Aunque os podéis apiadar de nosotros ahora mismo, os digo que todos estos males valen la pena cuando recibimos todos los comentarios que nos hacéis porque, al fin y al cabo, escribimos para que nos leáis y eso es lo más importante para nosotros.

En ¡Vaya Tele! | ¿Cuánto sabes de series? Adivina el fotograma

Temas

Publicidad

Comentarios cerrados

Publicidad

Publicidad

Inicio

Explora en nuestros medios