Aquella vez que Ruperta, la calabaza del 'Un, dos, tres' estuvo a punto de entrar en un agrio juicio con Naranjito
La 1

Aquella vez que Ruperta, la calabaza del 'Un, dos, tres' estuvo a punto de entrar en un agrio juicio con Naranjito

El 24 de abril de 1972, Chicho Ibáñez Serrador, uno de los mayores genios de la historia de la televisión, curtido con sus 'Historias para no dormir' y la estupenda película 'La residencia', iba a ser el director de un nuevo concurso para TVE destinado a revolucionarlo todo con su mezcla de programa cultural y de apuestas en el que la gran novedad sería la presencia de un caballero, Don Cicuta, que se alegraba cada vez que los concursantes perdían o se llevaban el peor premio de todos: la calabaza. Una calabaza normal y corriente que sería todo un fenómeno pocos años después.

Aquí estamos con usted otra vez

En su primera etapa, 'Un, dos, tres...' fue un absoluto fenómeno nacional que alzó al estrellato a Don Cicuta, el villano, que incluso tuvo su propia canción ('Tango de Don Cicuta'). Cuando la temporada terminó, en 1973, Chicho tuvo tres años para mejorar y retocar el formato hasta alcanzar la perfección. Y dentro de esta perfección estaba crear una mascota hecha y derecha dando cara, extremidades y voz al conocido peor premio del programa. Este experimento culminó en que, durante muchos años, a la calabaza tradicional se la conociera como... Ruperta.

La calabaza Ruperta, a la que ponía voz el propio Chicho, debutó en 1976 gracias al buen hacer en el diseño y la animación de los hermanos Moro, que, si echáis un vistazo a su trayectoria, son los responsables de la mitad de vuestros recuerdos infantiles, poco más o menos. Y se convirtió en un bombazo mayor que el de Don Cicuta, cuyo actor, Valentín Tornos, tuvo que dejar el personaje por motivos de salud. De hecho, murió unos meses después de despedirse del público y nombrar a sus sustitutos, entre los que se encontraba Juan Tamariz.

Ruperta

Creíamos que el merchandising lo habíamos inventado ahora, pero a lo largo de los años Ruperta tuvo muñecos, juegos de mesa ('La Ruperta fantasma'), peluches, cualquier artículo de papelería que os imaginéis e incluso chicles, chocolatinas (que estaban increíblemente buenas, por cierto) y las más conocidas Rupertitas de la suerte. Solo le faltó un videojuego, vaya. Y entonces, en pleno momento de auge, llegó su mayor rival: una naranja.

Robots jugando a fútbol

El 'Un, dos, tres' estaba en su momento de mayor auge: al no haber otras cadenas no había competencia. No había nadie en la calle que no conociera a Ruperta, pero tampoco que no supiera que España había conseguido la gloria más grande posible: ¡Iba a ser la organizadora del mundial de fútbol de 1982! Y desde 1966, con Inglaterra y su Willie, la tradición obligaba a que tuviera una mascota.

Futbol en accion

Después de una invasión de niños mascota (Juanito en México, Tip y Tap en Alemania y Gauchito Mundialito en Argentina), España tenía una difícil misión: salir de la idea que se tenía del país en el extranjero y al mismo tiempo dejarse de niños para ser atractiva y llamativa. El resultado ya lo sabéis todos: Naranjito venció a Toribalón y Brindis (que no eran mascotas mejores, por cierto) e incluso protagonizó su propia serie de dibujos animados, 'Fútbol en acción', con sus amigos Clementina, Citronio y el robot Imarchi, que también manejaba el balón sin que nadie le acusara de dopaje.

Las primeras reacciones a Naranjito fueron ecuánimes: era un desastre. Pero en la calle y a fuerza de verlo todos los días, la mascota caló e incluso hoy en día es todo un símbolo, con y sin ironía. La cosa es que se dice que Chicho Ibáñez Serrador, en cuanto vio el diseño que se aprobó en 1979, entró en cólera: naranja, redonda, sonriente y con una hoja como sombrero. ¡Naranjito era un claro plagio de Ruperta!

Y hasta aquí puedo leer

Chicho, que en ese momento tenía en pausa el 'Un, dos, tres' (no volvería, paradójicamente, hasta 1982), amenazó solemnemente con "meterles un puro"... Aunque los que lo hicieron fueron los hermanos Moro. No era la única polémica de la mascota con TVE: Lolo Rico, desde 'La bola de cristal', anunció que estaba bastante segura de que el nombre ya existía. Chicho, públicamente, intentó alejarse de la polémica pero no ayudaron declaraciones en la prensa como esta.

No quiero entrar en polémicas, pero creo que Naranjito no tiene calidad, ni responde a la capacidad creativa de la mayoría de los dibujantes españoles. Por otra parte, toda fruta redonda a la que se anime con una cara tiene forzosamente que parecerse a la Ruperta. Naranjito es una caricatura de Ruperta. Hay que tener en cuenta que será la mascota que represente a España en el próximo Mundial, y pienso sinceramente que se podría haber hecho mucho mejor.

Al final, nadie acabó contento con Naranjito: sus dos autores, María Dolores Salto y José María Martín Pacheco, trataron de que la federación, que lo estaba explotando a gusto, les diera más dinero. Su gozo en un pozo: la federación de fútbol, que no estaba ahí para dar dividendos ni reconocimiento al arte, les contestó un "Si no estáis de acuerdo con los términos, elegimos otra mascota" bastante demoledor.

Por su parte, no se sabe si por esta polémica, Chicho abandonó a Ruperta el 13 de mayo de 1983, y su lugar lo tomó la bota Botilde, que cantaba "Yo soy vieja y sé bien lo que digo, por un rato no piense en problemas" (una de esas sintonías que se quedan grabadas a fuego en la cabeza quieras o no). El público dio la espalda por completo a la nueva mascota, y aunque fuera sustituida de nuevo por el Chollo y el Antichollo, o por el Boom y el Crack, al final la gente quería de vuelta a Ruperta, que desde 1984 estuvo en todas las ediciones del programa.

Por su parte, Chicho no volvió a dedicarle un programa al fútbol hasta septiembre de 1983. Ni un segundo de televisión a la naranja con patas.

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