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'Arrow' y la falsa calma
Series de ficción

'Arrow' y la falsa calma

Que yo sea, como sabéis, lector asidudo de cómics, sobre todo cómics de superhéroes, no significa que esté especialmente atento o seguidor de sus adaptaciones. Con todas las adaptaciones televisivas tengo mis más y mis menos -como puedo tener con todas las series de cómics que sigo- y con 'Arrow' no hay ninguna excepción. Es más, he de reconocer que me puse al día con la serie la víspera del estreno de la tercera temporada, algo atrevido por mi parte teniendo en cuenta que ya tenía planificado hablar de ella.

Así ya ha vuelto la serie de superhéroes de The CW a nuestras vidas, tanto en EEUU como en España -este pasado miércoles la estrenó Calle13 con bastante promoción con los actores que interpretan a Roy (Colton Haynes) y a Felicity (Emily Bett Rickards)- y la verdad es que, mirando hacia atrás, me ha confirmado la sensación de no poder creer que haya perdido tiempo con otras series cuando podía haber estado viendo 'Arrow'.

'Calm' es el título del primer episodio de la tercera temporada de 'Arrow', y es un título tan apropiado como intencionadamente irónico. Tras el trepidante final de la segunda temporada, Oliver Queen (Stephen Amell) se ve casi más solo que nunca en el terreno familiar, intentando rehacer su vida "no-vigilante", con su madre muerta y su hermana Thea (Willa Holland) en paradero desconocido -aunque nosotros sabemos que se ha ido con el aparentemente inmortal (aunque me huelo qué pasa con él) Merlyn Malcolm (Josh Barrowman)- y se encuentra con la adquisición de Queen Consolidated por parte de Ray Palmer (Brandon Routh, el mismísimo 'Superman Returns').

En el lado heroico tampoco le irán mucho mejor las cosas, excepto porque el ahora Capitán Lance (Paul Blackthorne) ha levantado la orden de persecución contra Arrow. Surge un nuevo Vertigo, hay un nuevo arquero que aterroriza a la ciudad... y nos encontramos con la muerte de Sara (Caity Lotz). Vamos que si creíamos que esta tercera temporada iba a ir de ver tomar el té tranquilamente a Ollicity y compañía estábamos equivocados. Por otro lado, tal y como se nos prometió en el tráiler, cinco años atrás nos encontramos con cómo Amanda Waller (Cynthia Addai-Robinson) retiene a Oliver en Hong Kong para ser su nuevo asesino.

Un comienzo tranquilo pero que engancha

Arrow sara

Tengo la sensación que de que, en líneas generales y salvo el efecto muerte, la tercera temporada de 'Arrow' ha comenzado bastante más tranquila que la anterior. Claro que el final de la primera temporada dejó frentes mucho más urgentes de abordar que el de la segunda -la implicación de Moira en la destrucción de los Glades trajo bastante cola- y la segunda temporada ya cerró bastante en su último episodio.

Sin embargo, el triunvirato formado por Berlanti, Guggenheim y Kreisberg, parece haber decidido comenzar esta temporada con una situación de falsa calma pero que en realidad es un tormento para los protagonistas. Enfrentan de nuevo a Oliver -ya lo hicieron con la muerte de su madre- ante la dificultad de llevar dos vidas paralelas, la pública y la de héroe y cómo uno no puede estar a todo. Ya en el primero lo tocaron con el nacimiento de la hija de Diggle (David Ramsey) y dejan claro que Ollie no quiere que nadie muera por su culpa.

Por lo general 'Arrow' ha vuelto de forma calmada pero con una mezcla bastante buena que garantiza que el espectador habitual va a seguir viéndola. Es consciente de que tiene en sus manos la punta de lanza de los superhéroes de televisión y no quiere perder tampoco al espectador primerizo al meterlos de lleno en una situación de la que no sabe casi nada de lo anterior. Lo difícil es encontrar el equilibrio entre lo que hay que ofrecer al novato como al veterano... y creo que lo logran.

En ¡Vaya Tele! | 'Arrow', 'Jane the virgin' y cómo CW dejó de ser el hazmerreir

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