"La industria cinematográfica es reaccionaria, racista y patriarcal": la actriz Adèle Haenel explica por qué ha dejado de hacer películas

"La industria cinematográfica es reaccionaria, racista y patriarcal": la actriz Adèle Haenel explica por qué ha dejado de hacer películas
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La actriz francesa Adèle Haenel, conocida por su papel en 'Retrato de una mujer en llamas', anuncia que deja la industria del cine definitivamente. Tras dejar atrás 'L'Empire', lo nuevo de Bruno Dumont, Haenel explica sus razones para abandonar este proyecto y su profesión en el cine.

"Quiero participar en otro mundo"

"No voy a hacer más películas" declaraba a FAQ "Por razones políticas. Porque la industria cinematográfica es absolutamente reaccionaria, racista y patriarcal. Nos equivocamos al creer que los poderosos tienen buena voluntad, que el mundo se está moviendo en la dirección correcta bajo su buena y, a veces, torpe gestión. No es así. Lo único que mueve estructuralmente a la sociedad es la lucha social. Y me parece que en mi caso salir es luchar. Al dejar esta industria para siempre, quiero participar en otro mundo, en otro cine".

Con respecto al problema de Dumont, Haenel explica: "Al principio, parecía divertido: una especie de Luke Skywalker en el espacio. El problema es que, tras esa fachada divertida, defendía un mundo oscuro, racista y sexista. El guión estaba lleno de bromas sobre la cancelación y la violencia sexual. Lo intenté discutir con Dumont, ya que pensé que podríamos dialogar. Quería creer por enésima vez que no fue intencional. Pero lo era. El desprecio era deliberado (...) Querían hacer una película de ciencia ficción con un reparto íntegramente blanco y una narrativa racista. No quería apoyar eso".

"No quiero formar parte de una lavadora feminista" añade, citando ejemplos de la hipocresía de la industria, como que el director de la CNC (la organización francesa para promover el cine) siga en el cargo pese a las denuncias por acoso sexual.

La actriz ha decidido dedicarse exclusivamente al teatro pero no descarta trabajar en colaboración con compañeras activistas como Céline Sciamma ('Retrato de una mujer en llamas') o Gisèle Vienne. "Si me quedara hoy en esta industria sería una especie de garantía feminista para ella (...) Esta industria trabaja de la mano con el orden económico mundial, en el que todas las vidas no son iguales".

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