Harrison Ford se convirtió en una estrella mundial en 1977 gracias a su primera aparición como Han Solo en 'Star Wars: Una nueva esperanza', pero su carrera podría haber despegado varios años antes. A finales de los años sesenta, cuando todavía estaba lejos de convertirse en uno de los actores más conocidos de Hollywood, el cineasta francés Jacques Demy se fijó en él para protagonizar 'Estudio de modelos' ('Model Shop'), su primera película en inglés.
Ford llegó a conseguir el papel principal de este drama romántico, pero los responsables del estudio se opusieron en el último momento y eligieron a Gary Lockwood, al que conocemos por rodar después '2001: Una odisea del espacio'.
No era su momento
'Estudio de modelos' sigue a George Matthews (Gary Lockwood), un estudiante de arquitectura que, poco antes de ser reclutado por el ejército, conoce en Los Ángeles a Lola (Anouk Aimée), una modelo francesa. Los dos pasan el día juntos y, a medida que se conocen, surge una conexión entre ellos. La película fue la primera producción en inglés de Jacques Demy, el director de clásicos como 'Los paraguas de Cherburgo' y 'Las señoritas de Rochefort' y aunque no consiguió el éxito comercial esperado, su propuesta ha dejado huella en varias generaciones de cineastas y ha sido citada como una influencia por Quentin Tarantino, Greta Gerwig o Damien Chazelle.
A Ford ya le habían dado el papel protagonista, pero el estudio decidió apartarlo del proyecto para dárselo a Lockwood. En aquel momento, el actor llevaba más de una década trabajando delante de las cámaras, pero todavía no había logrado abandonar los papeles secundarios. Había participado en películas como 'Zabriskie Point', 'La conversación' y 'American Graffiti', esta última dirigida por George Lucas, que años después le daría la oportunidad de interpretar a Han Solo. Por eso, perder este papel fue, por tanto, un golpe duro para un intérprete que buscaba consolidarse en Hollywood y que estaba convencido de que aquella película podía suponer un punto de inflexión en su carrera.
"[Jacques Demy] me quería para el papel principal", recordó el actor en una entrevista. "Capturó maravillosamente la atmósfera de un recuerdo compartido en su película. Fue una experiencia extraña para mí. Tenía muchas ganas de estar en ella, pero el estudio se opuso. […] A los productores les costaba entender por qué Jacques me quería específicamente a mí para ese papel cuando había tantos actores con más experiencia".
Sin embargo, no le hizo falta participar en ella para convertirse en una leyenda. Gary Lockwood, que ya había participado en '2001: Una odisea del espacio', no llegó a convertirse en una de las grandes estrellas de Hollywood, pero Ford alcanzó la fama internacional durante la década siguiente gracias a Star Wars y terminó construyendo una de las carreras más reconocibles del cine comercial. Demy, por su parte, había visto algo en aquel actor que los responsables de la película no supieron apreciar.
Aunque 'Estudio de modelos' no alcanzó en su estreno el reconocimiento de otras obras de Demy, su influencia posterior demuestra que el recorrido de una película no siempre se mide por su resultado en taquilla. La admiración que le han profesado cineastas como Tarantino, Gerwig y Chazelle ha contribuido a mantener vivo su legado, mientras que la historia del fichaje frustrado de Ford recuerda hasta qué punto las decisiones de un estudio pueden alterar el destino de una carrera.
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