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'American Assassin', su trío protagonista no logra salvar un thriller mediocre
Críticas

'American Assassin', su trío protagonista no logra salvar un thriller mediocre

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Primero ‘Teen Wolf’ y luego la adaptación cinematográfica de ‘El corredor del laberinto’ (‘The Maze Runner’) convirtieron a Dylan O’Brien en un rostro muy conocido para el público, pero aún no ha sabido terminar de sacar partido a esa popularidad. Y es que más allá de ambos títulos, apenas hemos podido verle últimamente en la estimable ‘Marea negra’ (‘Deepwater Horizon’), donde el protagonismo recaía en un inspirado Mark Wahlberg.

Además, un accidente en el rodaje de ‘El corredor del laberinto: La cura moral’ (‘The Maze Runner: The Death Cure’) le tuvo unos meses alejado de las cámaras. Su primer trabajo en la gran pantalla desde entonces llega ahora a los cines españoles. Se titula ‘American Assassin’ y es un thriller orientado al público adulto, algo cada vez más raro en Hollywood, en el que lo tenía todo para destacar y al final solo él y un par de compañeros de reparto están algo por encima de la mediocridad reinante.

Un toque de realismo

Dylan

Un joven está pasando una velada agradable con su novia -con la que literalmente se acaba de prometer- en una plaza de Ibiza cuando un grupo de terroristas empieza a matar gente, acabando de paso von la vida de ella. Eso deja al personaje interpretado por O’Brien con la venganza como único objetivo vital hasta que la CIA se cruza en su camino para básicamente proponerle que siga con su cruzada pero siguiendo un orden en lugar de ir a lo loco.

Dicho de otra manera, ‘American Assassin’ tiene una premisa bastante estándar que va siguiendo los pasos que uno podría esperar -el entrenamiento antes de tener misiones de campo o la relación colindante con lo paterno-filial con el responsable de su puesta a punto también están ahí-. Tanto que al final lo importante son los detalles y ahí lo que uno encuentra también resulta demasiado familiar, incluso en su tratamiento de la venganza como válvula de escapa condenada al fracaso.

De hecho, uno de los aspectos que podría haber dado más de sí es esa forma de abordar la venganza como algo que no lleva a ninguna parte, no tanto un bucle sin fin como una forma de dar respuesta a tus problemas -tanto del protagonista como de la sociedad norteamericana-. Eso es algo que permite a Michael Cuesta ser algo más gráfico en la forma de abordar la violencia, buscando así un look más realista con el que diferenciarse de otros superespías recientes.

‘American Assassin’, sin ideas para poder destacar

Taylor

Esto último acerca ‘American Assassin’ a un tipo de thriller más propio de hace varias décadas que de coetáneos como Jason Bourne, pero Cuesta nunca termina de dar ese paso adelante necesario para dar a la película una verdadera personalidad. Por un lado pierde la adrenalina en la acción y con su apuesta por un mayor realismo lo que acaba consiguiendo es que resulte un tanto monótona, aunque ahí la culpa recae más sobre el libreto basado en la novela de Vince Flynn.

Lo que tenemos en el guion es cero innovación, algo no especialmente grave, error que sí comete con un planteamiento de los conflictos a caballo entre lo insulso y lo genérico que además sigue ese mismo camino en las ocasiones, que tampoco sucede siempre, en las que intenta desarrollarlo. Ahí quedaban dos salidas para remediarlo, la primera es que el empuje de su director lo compensara, cosa que no sucede, pues Cuesta rueda con sobriedad, pero sin arriesgarse lo más mínimo.

Keaton

La última esperanza la teníamos en el reparto, sobre todo en el trío formado por O’Brien, Michael Keaton y Taylor Kitsch; héroe, mentor -de ambos- y villano. Ahí había talento y una premisa lo suficientemente interesante como para mantenernos interesados. Por desgracia, eso solamente sucede a cuentagotas, y se debe principalmente a la profesionalidad de los actores, que hacen todo lo que está en su mano para llevar a buen puerto el endeble material que tienen a su disposición.

Por ejemplo, la relación entre los personajes de O’Brien y Keaton avanza a trompicones, sin llegar a lograr nunca a crear ese vínculo necesario para entender cómo evoluciona, mientras que con Kitsch todo se reduce más a palabras -y los diálogos del film tampoco destacan nunca en nada- que a otra cosa. Ellos lo compensan en parte, pero se merecían tener algo mejor con lo que jugar. Tampoco ayuda que O’Brien es cierto que está muy implicado, pero no demuestra tener lo que hay que tener para liderar una propuesta de estas características. Le falta tanto la presencia como, sobre todo, el carisma para liderar lo que podría haber sido el inicio de una franquicia.

En definitiva, ‘American Assassin’ es una película que acaba resultando demasiado genérica por mucho que se desmarque algo de los últimos superespías de Hollywood. Lo es principalmente debido a su pobre guion, algo que su director no termina de compensar y que contagia a la mayoría de su reparto, salvándose solo, aunque sin generar entusiasmo alguno, su trío masculino protagonista.

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