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'Promedio Rojo', de y para frikis

'Promedio Rojo', de y para frikis
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Hoy día se usa con mucha facilidad el término de "friki". Cualquiera puede ser uno, sólo tienes que tener una pasión y defenderla, enseguida te acusarán de friki, cuando realmente un verdadero friki abarca más cosas que tener simplemente una pasión. Yo no sé si Nicolás López es un friki, pero desde luego ha realizado una película que puede describir bastante bien a ese tipo de personas, aunque cinematográficamente haya echado mano de muchas trampas, y el resultado le ha quedado como un poco desvalazado y engañoso. No se trata de hacer un retrato de los frikis realista e informativo, pero no ha sido totalmente honesto en sus intenciones. El film viene apadrinado por haber llamado la atención de Quentin Tarantino, y en la producción ha participado Santiago Segura.

Roberto Rodríguez es un aficionado a los cómics (tanto leyéndolos como dibujándolos) que no se adapta a su entorno. Casi siempre va acompañado de dos amigos que son gilipollas en el sentido literal del término. Un día aparece en clase una nueva compañera de la que Roberto queda prendado, y desde ese momento intentará hacerle ver a la chica que está enamorado de ella. Como es un friki, algo tan sumamente fácil le resulta difícil de hacer, y tendrá que luchar contra viento y marea (personificados en un compañero de clase con enorme éxito entre las mujeres) para conseguir su objetivo. Lo más destacado de esta película es su puesta en escena, realmente fresca, llena de fuerza y dinamismo, logrando que el film avance sin apenas bajadas de ritmo, aunque en su tramo final se aloca un poco. En ciertos momentos, la película parece un cómic, con sus páginas y viñetas, algo parecido a lo que hizo Ang Lee en su magnífica e incomprendida 'Hulk', aunque ése es otro tema. López no abusa en demasía de ese recurso y lo utiliza en los momentos adecuados.

El gran fallo de la película, lo que le impide ser una gran película es lo tramposo y efectista de su guión. López recurre a topicazos para ponernos del lado de los protagonistas, esos tipos raros que no se dan adaptado. Por un lado, el protagonista principal es muy, muy bueno y con sentimientos muy, muy nobles. Para contrarrestarlo un poco le colocan a dos colegas que son prácticamente idiotas, exagerando sus perfiles hasta límites insospechados. Dos tipos que nunca serán "normales", pero que debido a su exagerada excentricidad caen bien al público, por lo menos uno de ellos. Los que no son raros están pintados como desalmados sin sentimientos, mentirosos y malos tipos. Todo es blanco o negro en la definición de personajes, no hay grises. Incluso el personaje femenino, una chica española, tiene todos los clichés de ese tipo de personajes, incluída la sopresa final.

La película se mueve sobre todo en el terreno de la comedia, utilizando un humor muy grosero que a veces le queda bien, y otras no tanto. Uno termina cansándose de tanto chiste fácil y simplón. Evidentemente tiene momentos que no son cómicos, y que curiosamente desentonan un poco con el resto de la película que se mueve más desvergonzadamente. Momentos por otro lado, demasiado tópicos y convencionales.

Un film pasable de todos modos y que te hace pasar un rato ameno. Santiago Segura por supuesto no se priva de aparecer en la película, interpretando a un doctor que realiza abortos, bueno, realmente se interpreta a sí mismo, pero aquí lleva una bata blanca, y su particapación es de lo peor de ésta a ratos simpática película.

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