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Venecia 2019: 'Madre'. Rodrigo Sorogoyen nos sorprende con la expansión de su aclamado cortometraje
Críticas

Venecia 2019: 'Madre'. Rodrigo Sorogoyen nos sorprende con la expansión de su aclamado cortometraje

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La nueva película de Rodrigo Sorogoyen arranca como una continuación Cuanto menos se sepa de los derroteros argumentales de 'Madre', más fascinante será para el espectador la película, así que intentaremos hablar de ella sin comprometer mucho esa información.

Menuda bola curva. Si bien ya sabíamos que el director de 'Stockholm' o 'Que Dios nos perdone' tiene mucho de atrevido y efectista, no sabíamos por dónde nos iba a llegar con su nueva película, un largometraje que replica y expande el angustioso corto de ficción que le dio el Goya en 2018 y le granjeó una nominación a los Óscar.

Fantástica Marta Nieto en una sorprendente "secuela"

Un niño llama a su madre desde la playa. Está completamente solo. No sabe ni en qué país está. Parece que viene el coco y a él se le agota la batería. Eso es todo. ¿Hacia dónde iremos desde aquí? ¿A un thriller policíaco? ¿A un drama sobre el duelo maternal?

Ninguna de las dos, las dos a la vez y también algo novedoso; un plan que parece dispersarse por extraños derroteros, con más ganas de contemplar desde el exterior la psique de este ser humano devastado por la tragedia (Marta Nieto está enorme en un papel dificilísimo) que de resolver las dudas que le sobrevuelan al espectador.

No, la película no está extraviada, sólo recrea la desorientación vital de su protagonista, y lo hace mediante una dirección inteligente, con algunas escenas muy solventes, además.

Diez años después paseando por una playa de Vieux-Boucau-Les-Bains, en Biarritz, esta madre se topa con un quinceañero. Decide seguirle. Él se dará cuenta y, al contrario de condenar con rechazo su gesto, irá a buscarla para afirmarle que "es lo más guay que le ha pasado en la vida".

'Madre': la 'Shame' de Sorogoyen

Madre

Es increíble lo mucho que 'Madre' se asemeja a 'Shame', creando situaciones que nos dirigen hacia una forma de ver las imágenes pero que permiten que también los más retorcidos se deslicen a otra interpretación completamente distintas.

También, como la de Steve McQueen, una película que se vale y se regodea en el shock por el que ha optado al tiempo que ofrece (o cree ofrecer) una mirada distante, alejada de un posicionamiento moralista. Hasta los sentimientos son los mismos en ambas películas: deseo, amor y abandono.

Por último, podemos afirmar que 'Madre' tiene una innegable dimensión troll que, creemos, mirarían con simpatía directores como Lars von Trier o Jaime Rosales.

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