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'Yesterday Once More', Johnnie To se divierte con una pareja de ladrones

'Yesterday Once More', Johnnie To se divierte con una pareja de ladrones
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Johnnie To comienza a ser conocido en nuestro país gracias a películas como 'Election', única estrenada en cines (aquí) a día de hoy, y a la creciente distribución en DVD (ya era hora) de sus títulos más exitosos como 'Fulltime Killer' o 'Breaking News'. Si alguien se guía por estos títulos, que es lo normal, llega a la inequívoca conclusión de que Johnnie To es un gran director dentro del género de acción. Sin embargo, la visión de conjunto está contaminada por la parcialidad que resulta de la escasa comercialización de su extensa filmografía. Johnnie To no hace sólo cine de acción. También rueda comedias. De hecho, recurre más a la comedia que al género por el que es más conocido (quien haya visto alguna de las que menciono arriba, se habrá dado cuenta de que abundan los momentos cómicos). Es el Johnnie To interesado por completo en la comedia el que firma 'Yesterday Once More', un producto que parece destinado a darle un descanso, un juguete con el que divertirse (y divertirnos). No debe ser casual que antes filmara 'Throw Down' y después 'Election', ambas mucho más pretenciosas e intensas que la que nos ocupa.

'Yesterday Once More' cuenta la historia de un matrimonio de ladrones, muy famosos y efectivos, interpretados por los estelares Andy Lau y Sammi Cheng (han formado pareja ya en varias películas), que se divorcian tras realizar un robo de diamantes. En concreto, el personaje de Lau decide irse tras la avaricia de su compañera a la hora de repartir el botín. Tras dos años, ella está prometida con un joven que le ha ofrecido un collar multimillonario por ser su esposa. El robo del collar, por obra del personaje de Lau, vuelve a unir a la pareja y comienza entre ellos un juego de poder para ver quién de los dos necesita más al otro, sin perder el hábito (y la competición) por el robo o el juego. La película parte de este argumento para llevarlo por los caminos de la comedia, fundamentalmente, y el drama, más bien en el tercer acto. Siendo Johnnie To quien firma la película, resulta muy decepcionante que no haya escenas de acción. Incluso la más indicada para ello, como es la del robo el collar, se queda en una escena de nulo interés, sin intriga alguna y donde la espectacularidad brilla por su ausencia. La carencia de acción es, por tanto, el gran déficit de la película. Es en la parte cómica de 'Yesterday Once More' donde el espectador se ve recompensado. No es que haya gags extraordinarios pero es una película que consigue mantener al espectador con la sonrisa en los labios casi todo el tiempo y sacar alguna carcajada bien situada en la historia (culpa de unos actores estupendos más que del guión). Tiene un ritmo ágil que sólo decae un poco cuando entra en juego el interés por lo romántico. Porque 'Yesterday Once More' ante todo, es una película romántica, aunque cueste verlo a primera vista y sólo sea obvio hacia el final. De hecho, toda la trama está montada como otra película (protagonizada también por Andy Lau) que no revelaré por no estropear la medio sorpresa que hay en la parte final. El resultado es, básicamente, lo mismo que ya ha ofrecido Johnnie To anteriormente, donde el azar y el destino son protagonistas caprichosos que manejan a los personajes principales, alguno de los cuales suele tener un papel fundamental en la manipulación de los mismos.

No es el mejor momento para enumerar las habilidades de la pareja protagonista pero sí mencionaré algo que me resulta cada vez más evidente: tanto Andy Lau como Sammi Cheng se manejan mucho mejor en el terreno de la comedia. No es que sean actores cómicos (aunque Cheng esté cerca) pero aprovechan más su incontestable carisma cuando resultan ingeniosos o divertidos en la pantalla. Debo confesar que si bien tengo a Lau en un altar (para mí, es uno de los mejores actores que hay, sin limitaciones territoriales o linguísticas) y por poco que haga siempre me va a resultar suficiente, Sammi Cheng es una actriz que me cuesta digerir. Simplemente, creo que esta actriz se mete en la piel de personajes que no cuadran con su imagen. Vuelve a ir de mujer irresistible cuando no sólo tiene un físico del montón sino que acostumbra a gesticular de una forma muy poco atractiva (he estado tentado de poner alguna foto como prueba). A pesar de esto, su labor en esta película es intachable. Tanto ella como Andy Lau (que está especialmente inspirado en algunas escenas cómicas) cumplen perfectamente con lo que se espera de ellos y vuelven a demostrar una gran química en pantalla. Por supuesto, a las dos estrellas se suman secundarios excelentes, algunos ya habituales de Johnnie To como Ka Tung Lam, que dotan al film de mayor profundidad y comicidad.

Yesterday Once More

Sin embargo, no todo es comedia o buenas maneras en 'Yesterday Once More'. La película tiene un tramo final más propio de un drama que de otra cosa. Y no faltan los graves errores que en más de una ocasión he comprobado en la forma que tiene Johnnie To de reflejar momentos emocionalmente fuertes. Hay una escena particularmente dolorosa que se despacha del modo más absurdo posible, tirando por tierra todo el contenido dramático de la misma. De nuevo, cobra fuerza la idea de que To no está por la labor de esforzarse demasiado. Lo que no tiene sentido es que pretenda dar ese toque dramático cuando ha montado todo lo contrario. No se mantiene, aunque sea por poco, el equilibrio deseado.

En definitiva, tenemos una entretenidísima comedia romántica en la que una pareja de ladrones juegan a dejarse querer mientras se burlan de la policía y cometen atracos con extrema facilidad (al ritmo de un tema musical maravilloso, por cierto). Siendo de Johnnie To y protagonizada por Andy Lau, podía haberse esperado algo de acción y una dosis, aunque fuera pequeña, de intriga. Sin embargo, todo la intriga se limita a un argumento montado para sorprender al espectador en el tramo final. Una sorpresa que, particularmente, considero carente de sentido, producto de la incomprensible intención de dramatizar una historia que no iba por ahí. El resultado final deja, por tanto, un sabor agridulce, con algunas escenas realmente mal llevadas que manchan lo que podía haber sido la mejor respuesta a los sofisticados y millonarios juguetes de Soderbergh y compañía. Conociendo a To, podría decirse que el sabor agridulce es algo habitual en su cine. Pero yo siempre espero lo mejor de él. Le he visto hacer lo que otros directores sólo pueden soñar.

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