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¿Por qué dejar de financiar películas a Woody Allen?

¿Por qué dejar de financiar películas a Woody Allen?
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Si lo que quería el autor del artículo de The Guardian atacando a Woody Allen, a la calidad de sus películas, y a las vacaciones pagadas, según él, que está logrando por aquellos que se atreven a producirle sus proyectos, era crear revuelo, lo ha logrado. Y lo cierto es que el artículo es un ataque desmedido contra el cine de las últimas películas de Woody Allen.

A raíz del mismo, mucho se está comentando sobre la calidad de las últimas obras del neoyorquino, en especial, empieza a cobrar fuerza la idea que no hace una gran película desde 'Balas sobre Broadway', y que desde 1994, año en la que estreno esta película, no ha hecho nada que realmente merezca la pena en su filmografía. ¿Y qué pasará cuando Woody Allen desaparezca y nos acordemos y echemos de menos la cita anual con su cine y su talento? Resulta que Woody Allen tiene a sus espaldas películas magistrales, y por lo visto, ese ahora mismo es su problema. No rodar desde 1994 una obra maestra como 'Balas sobre Broadway'. Discrepo por completo de esta opinión, porque considero a 'Match point' una grandísima película, cercana a la calidad de la citada, por hablar de una más reciente, no las dos últimas, y sobre la que The Guardian, por cierto, descarga su ira.

Comparar su cine con el de Mike Leigh me parece fuera de lugar, simplemente porque entiendo que son dos cineastas distintos, con unas formas propias de entender lo que es el cine y las historias que quieren contar. Pero de ahí a pensar que Woody Allen poco más o menos habría que retirarlo o manderle de expedición a otros países europeos, mejor de la zona del Mediterráneo, para que sigan financiando sus proyectos, es tratar de demostrar que el cine que se realiza actualmente es mejor de lo que es en realidad. Curiosamente cualquier obra menor o mala de Woody Allen aporta más que muchos de los estrenos que nos vemos obligados a tragar a lo largo del año, y que en muchas ocasiones son los seguidores de Allen los que se quejan de su indefensión. Que sus películas sean menos vistas que otras, no quiere indicar nada sobre su calidad, porque el cine es un arte que no se mide por el dinero de taquilla, como atestiguan los Oscars o los Bafta, por citar dos premios conocidos por todo el mundo. Que yo sepa Allen no ha hecho nunca cine comercial.

Si castigar de esa manera a Woody Allen por no rodar películas tan buenas como sus obras magistrales, es decirle poco más o menos que se jubile, es proponer a voz en grito que sus seguidores debamos olvidar nuestra dosis anual de sus neuras. Existen tradiciones y tradiciones, y seguramente el neoyorquino tiene en su cabeza aún muchas buenas historias que contarnos. Y este atropello me recuerda al que le realizaron a Billy Wilder, que se vio obligado a jubilarse teniendo aún en su cabeza muchísimas buenas historias que contar, pero que nadie quería financiar. Dejemos a los genios que se retiren cuando les de la real gana. Cuando luego no estén les echaremos de menos, y entonces, ¿de qué nos quejaremos? Pues que ya no se hacen películas como las que hacía Woody Allen.

Vía | El País Más información | The Guardian En blogdecine | Médem y Allen, obra menor o mala película

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