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'Esposados', reciclando ideas casposas

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Uno quiere pensar que nuestra televisión sigue un camino evolutivo en el que las producciones miran hacia delante, aprenden de sus errores e intentan renovarse cuando el público mayoritario no ha apoyado lo visto en la pequeña pantalla. Pero después llega José Luis Moreno y convence a una cadena como Telecinco para que vuelva a ofrecer una enésima versión de sus "Matrimoniadas", una idea que se lleva explotando durante más de diez años en televisión y no siempre con el mismo éxito de audiencias ni con el mismo resultado televisivo.

La cadena estrenó anoche 'Esposados', el nuevo programa de la factoría de Moreno en el que una vez más vemos la vida en el dormitorio de tres parejas de diferentes edades, un clásico en el que estas historias se han apoyado desde que vieran la luz por primera vez en el mítico 'Noche de fiesta'. En esta ocasión, las parejas han sido renovadas, confiando en Pablo Puyol, Nazaret Aracil, Pepa Charro, Andoni Agirregomezkorta, Charo Reina y Mariano Venancio la suerte de este espacio, que presenta otro tipo de novedades pero que no consigue abandonar el halo de humor rancio que envuelve 'Esposados' desde el primer minuto.

En primer lugar, los sketches principales centrados en los matrimonios no presentan nada nuevo que no hayamos visto ya en tantas otras ocasiones. En esta ocasión, y como ha ocurrido en otras producciones de la saga como 'Parejología 3x2' o las últimas temporadas de 'Escenas de matrimonios' se presentan multitud de chistes sin gracia, que no consiguen transmitir ni una gota de sentido del humor para que el espectador pase un buen rato. Llama la atención el público presente en el plató, mostrando una cara de diversión que confronta con lo que el espectador está viendo en pantalla en cada momento.

Y es que quiero pensar que este no es tonto y se da cuenta de que las reacciones del público están sacadas de otros fragmentos y montadas para parecer que lo que se vive es gracioso para un grupo de personas. Una versión 2.0 de las risas enlatadas que también están muy presentes en el espacio pese a tener a un buen número de espectadores presentes en la realización de cada sketch. El resultado final es una mezcla cutre que también posee fallos de montaje y en el que podemos ver cortes abruptos que provocan graves errores en su continuidad.

Otro de los puntos novedosos del "nuevo" formato es la inclusión de parejas invitadas, famosos de la casa Mediaset que hacen su aparición entre los sketches para aprovechar el tirón que puedan tener algunas de estas caras. Por ejemplo, ayer vimos a Lydia Lozano y Nacho Abad convertidos en matrimonio y protagonizando una escena de dormitorio que nos dejaba patidifusos y con la sensación de que el programa se estuviera riendo de la audiencia y no al revés.

El último aporte de novedad lo presentan las sucesivas caras que aparecen para realizar monólogos o diálogos en los que se busca una gracia que nunca aparece en 'Esposados'. Un intento de tener un hueco a lo 'El club de la comedia' que tampoco destaca y que presenta por lo general unos guiones más bien flojos. El resultado del primer programa de 'Esposados' ha sido una mezcla extraña, que huele a rancia y a un tiempo televisivo que parece que algunos no están dispuestos a dejar atrás tan fácilmente, pese a que no hace ningún bien a la audiencia.

En ¡Vaya tele! | 'Esposados', Telecinco tiene listas sus nuevas 'Matrimoniadas'

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