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'Corrupción en Miami', un episodio más, sí, pero estupendo

'Corrupción en Miami', un episodio más, sí, pero estupendo
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Muchos de los que crecimos en los 80 sentimos un cariño especial por una serie titulada 'Corrupción en Miami', estrenada a mediados de aquella década en nuestra querida televisión. Con 15 ó 16 años me quedé absolutamente prendado de las andanzas de los dos agentes de narcóticos Sonny Crockett y Ricardo Tubbs. Semana tras semana me quedaba pegado al televisor totalmente enganchado con la serie. Siempre me llamó la atención el aire de diseño sofisticado que tenía, la pinta de Crockett con su traje de mi paisano Adolfo Domínguez y sus zapatillas gastadas, aunque probablemente mi personaje favorito era el Teniente Castillo, interpretado magníficamente por Edward James Olmos, quien por cierto no pudo interpretarlo en esta película por estar comprometido con la serie de televisión 'Battlestar Galactica', remake de otra mítica serie de finales de los 70, aunque emitida en nuestro país a principios de los 80 y de la que yo no me perdí ni un sólo episodio. La serie creada por Anthony Yerkovich y producida por Michael Mann fue un rotundo éxito de audiencia allá dónde se estrenó y permaneció en antena desde 1984 hasta 1990

Ahora Michael Mann, quién más de una vez confesó que el último año de la serie fue un suplicio, ha decidido con su peculiar estilo adaptarla a la pantalla grande, y lo ha hecho de maravilla, porque realmente ha pasado de realizar una adaptación en el sentido literal del término, y nos ha regalado dos horas de buen cine sin tener en cuenta si conocíamos la serie o no. Es más, es muy posible que Mann dé por hecho que sí, lo cual puede verse como un error. A mi juicio es una jugada inteligente y bien mostrada. Mann vuelve a demostrar una vez más cuánto sabe de este oficio, ofreciéndonos un magnífico trabajo de puesta en escena en todos los aspectos, con una historia probablemente demasiado elemental, pero perfectamente narrada y sin ninguna fisura. La película coge como referencia el extraordinario episodio titulado 'Smuggler´s Blues' en el que nuestros dos protagonistas viajaban a Colombia haciéndose pasar por traficantes de droga. En la película es más o menos igual, aunque un poco más estirado. Sonny y Ricardo se hacen pasar por narcotraficantes para ganarse la confianza de Arcángel de Jesús Montoya, importantísimo delincuente dueño de todo un imperio gracias al tráfico de droga y otras mercancías ilegales.

Lo cierto, y cómo dije antes, es que el argumento es demasiado elemental, demasiado sencillo, sin ninguna complicación o sorpresa en su devenir. Pero eso no quita que esté pefectamente narrado, con un excelente ritmo, aunque hay que reconocerle un pequeño bajón a partir del momento en el que la película se centra más en el personaje de Sonny Crockett y su relación con una mujer. Ese sería el único pero de una película por otro lado ejemplar.

Ejemplar por ser una nueva muestra de la maestría de Michael Mann para rodar escenas realmente fascinantes. Su estilo visual es arrebatador y consigue secuencias de una belleza increíble capaces de que nos quedemos embobados mirando para la pantalla. Dichas secuencias pueden ir desde un anochecer, un paseo en lancha, el vuelo de un avión o un tiroteo. Esas secuncias muestran el mejor Mann rodándolo todo a lo grande sin ningún tipo de prejuicios. Respecto a las secuencias de acción decir que son excelentes, y que conste que hay menos de las esperadas en una película de estas características, pero las que hay quitan el hipo. Atención al plano visto desde el interior de un coche en el que presenciamos como un cuerpo humano es destrozado por los impactos de bala. Sorprendente.

La película va directa al grano sin presentación de personajes ni nada, no es necesario. Ya los iremos conociendo según avanza el film, y tampoco importa demasiado tal y cómo está concebida la película. Pequeños apuntes nos son suficientes para conocer a nuestros dos protagonistas. En ese aspecto es cómo si Mann hubiera tenido la intención de hacer un episodio más de la serie. Uno de esos tantos episiodios en los que ya nos conocemos las pautas centrales de la historia y no necesitamos que nos hablen más sobre unos personajes que conocemos de sobra. Es una apuesta arriesgada por parte de Mann, pero personalmente creo que funciona a la perfección. Más que una adaptación en sí misma es un complemento. Algo parecido a lo que Rob Bowman hizo en el largometraje 'Expediente X'. Pero mejor, mucho mejor.

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Y es que el largometraje de Mann es una viaje fascinante por toda un forma de hacer cine no menos fascinante. Al igual que en en 'Collateral' Mann vuelve a utilizar cámaras de video de alta definición para rodar escenas nocturnas y los resultados son excelentes. Atención a cualquiera de los paseos en coche de los protagonistas o al tiroteo final. Mann te mete de lleno en la acción, casi siempre colocándose en el cogote de un personaje y haciéndote sentir todo tipo de sensaciones, ya sea gracias a su depurado estilo visual o al magnífico uso del sonido, a lo que habría que sumar el maravilloso uso de la música que el señor Mann hace en todas sus películas. Cuidando siempre hasta el más mínimo detalle, la música es un elemento muy importante para él, y logra crear verdaderas poesías mezcla de imagen y música. Aunque yo personalmente echo en falta que la estupenda Lisa Gerrard vuelva a colaborar con él como ya hizo en 'El Dilema'.

Respecto a los actores decir que todos están bastante bien. Colin Farrell y Jamie Foxx se compenetran a la perfección, pero no os espereis que sea algo parecido a lo que podrían hacer Mel Gibson y Danny Glover en cualquiera de las entregas de 'Arma Letal'. Mann no es Donner y el tono es bien distinto, su intención no es hacer una buddy movie. Barry Shabaka Henry hace un Teniente Castillo convincente, aunque podría haber salido más en escena. Gong Li interpreta a la chica de la película, por así decirlo, aunque hay más personajes femeninos. La actriz está sensacional en todos los aspectos. Con unos impresionantes 40 años llena toda la pantalla y es capaz de anamorar a cualquiera (yo ya lo estoy). Luis Tosar, por recomendación de Javier Bardem, interpreta al malo de la película y lo cierto es que cumple a la perfección, logrando en algún momento intimidar al personal con su sola mirada, y apartándose totalmente de la payasada que Jordi Mollá hizo en 'Dos Policías Rebeldes 2'.

Una película muy buena, totalmente respetuosa con la serie de televisión y un entretenimiento de primer orden muy por encima de aventuras de capa y espada a bordo de barcos pirata. No llega a la altura de 'Heat' (con la que guarda más de un parecido), 'El Dilema' y 'Collateral', las tres obras maestras de su autor, pero desde luego es un producto servido con mucha dignidad y profesionalidad por un hombre que sabe cómo tratar al público, ya que estamos ante un thriller de acción adulto que rehuye todo tipo de tonterías como chistes fáciles, personaje gracioso o giros de guión estúpidos y contradictorios, tópicos de los que Mann escapa en una película sobria y aparentemente típica. Un completo disfrute.

En Blogdecine | Crítica de 'Corrupción en Miami' por Beatriz Pérez-Moreno

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