El creador de 'Mi reno de peluche' vuelve a dar en el clavo con 'Half Man', una radiografía milimétrica y desgarradora de la masculinidad tóxica

El creador de 'Mi reno de peluche' vuelve a dar en el clavo con 'Half Man', una radiografía milimétrica y desgarradora de la masculinidad tóxica

Richard Gadd encadena un acierto tras otro, esta vez para HBO Max

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'Half man'
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Belén Prieto

Editora

La conversación sobre la soledad masculina y los modelos tóxicos de masculinidad encuentra en 'Half Man' una de sus representaciones más incómodas y brutales. Richard Gadd, tras el impacto de 'Mi reno de peluche', vuelve con una historia que disecciona la amistad masculina, la violencia y la identidad a través de dos “hermanos” unidos por mucho más que por la sangre. 

La serie arranca con una escena tan desconcertante como reveladora y, desde ahí, retrocede para construir una relación marcada por la obsesión, la dependencia y el dolor mutuo. A lo largo de seis episodios, la narrativa avanza entre pasado y presente para mostrar cómo las decisiones, el miedo y la incapacidad emocional moldean a sus protagonistas hasta llevarlos a un punto de no retorno. Y el resultado es una ficción intensa y difícil de ver, pero también muy fascinante en su forma de explorar cómo muchos hombres quedan atrapados en las cárceles que ellos mismos construyen.

Adolescencia, acoso y dependencia emocional

La historia comienza el día de la boda de Niall Kennedy (Jamie Bell), que es interrumpida por la aparición de su hermanastro Ruben Pallister (interpretado por el propio Gadd). Lo que debería ser una celebración deriva rápidamente en una agresión, anticipando el tono de una serie que, al igual que 'Mi reno de peluche', no va a suavizar el conflicto. De hecho, este punto de partida sirve como marco para reconstruir una relación que siempre estuvo al borde del colapso.

En los años 80, Niall es un adolescente vulnerable que sufre bullying constante, mientras Ruben irrumpe en su vida como una figura tan amenazante como protectora. La dinámica entre ambos se vuelve compleja: Ruben actúa como escudo frente al mundo, pero también como fuente de miedo. Esa dualidad es el germen de un vínculo tan intenso como destructivo.

A medida que crecen, ambos personajes desarrollan respuestas opuestas a su trauma. Mientras Niall se consume en la inseguridad y el autodesprecio, Ruben se convierte en una fuerza impredecible dominada por la ira. Criados en entornos disfuncionales, los dos arrastran sus propias heridas y estas terminan definiendo sus decisiones y su forma de relacionarse.

Maneras de canalizar el dolor

Escena de 'Half man'

La serie mantiene una tensión constante, con episodios cargados de violencia y momentos devastadores. El último capítulo, en particular, se perfila como uno de los más impactantes dentro de la televisión reciente, cerrando el arco de los personajes de una manera explosiva.

Al igual que hizo en su trabajo anterior, Gadd juega con las expectativas del espectador, construyendo personajes que parecen encajar en ciertos moldes para luego desmontarlos por completo. Aquí lleva ese enfoque al extremo, firmando una obra que cuestiona la masculinidad, la identidad y la capacidad de los hombres para enfrentarse a sus propias emociones.

Está disponible en HBO Max.

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