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'La boda de mi novia', plúmbeo casamiento nada original

'La boda de mi novia', plúmbeo casamiento nada original
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Creedme si os digo que intento ver este tipo de películas absolutamente libre de prejuicios, con la mente en blanco justo antes de los créditos iniciales. A pesar de que no soy muy amigo de las comedias románticas, películas como 'Notting Hill' se han visionado decenas de veces en mi casa, y es por eso que me encuentro con criterio a pesar de no ser mi género preferido.

Así puestos, 'La Boda de mi Novia', con los cada vez más conocidos Patrick Dempsey y Michelle Monaghan como protagonistas, se presenta como la principal representante del género en este 2008, al menos por ahora. Se trata de la enésima versión de una situación tensa (dentro de lo afectivo-sexual) entre dos personajes tan estereotipados, que no me extrañaría que existiera un molde para definirlos.

Tenemos a Tom (Dempsey), un casanova del tres al cuarto, que tiene como mejor amiga a Hannah (Monaghan), la única chica que según parece le rechazó en la universidad. Mientras él sigue ligoteando con toda fémina que se pone por delante, ella ha de viajar a Escocia durante seis semanas. Vuelve con un prometido de la tierra y Tom se da cuenta de que se ha enamorado de ella. Para colmo, Hannah toma la surrealista decisión de nombrar a Tom "dama de honor" de la boda. Si el argumento es risible (y no por que haga gracia precisamente), el desarrollo argumental lo es más por ser previsible desde el primer minuto de metraje.

Por supuesto, el título original ('Made of Honor', haciendo alusión al esperpéntico cargo de Tom para la boda) se ha traducido como 'La Boda de mi Novia' para no convertirla en 'La Boda de mi Mejor Amiga', que sería ya de cachondeíto. Por supuesto, la película bebe mucho de, precisamente, 'La Boda de mi Mejor Amigo', saliendo peor parada que ésta, que ya es decir.

La evidente química entre Dempsey y Monaghan está más que desaprovechada. Los actores principales están mucho mejor en 'Encantada' y 'Misión Imposible III', respectivamente, donde su interpretación tampoco era para ponerse a aplaudir. La música, de Rupert Gregson-Williams (sí, es el hermano de Harry) parece hecha para una película épica que para una de este tipo.

Es un film maníqueo, desafortunado y poco inteligente, con una dirección impersonal de Paul Weiland y lleno de situaciones superficiales, con gags vistos mil veces antes, y en ocasiones tiene la osadía de tomar como referencia a 'Cuando Harry encontró a Sally'. Por supuesto, sale perdiendo por goleada. Aunque parezca mentira, en la primera mitad de la película no se adivina tanto el desastre en el que se transforma luego, pero es que a partir de ahí, la sensación de deja-vu es permanente no sólo con las películas ya mencionadas, sino también con 'Cuatro bodas y un funeral' o incluso 'Serendipity'.

Lo que podría haber sido una interesante reflexión sobre la manida cuestión de la amistad entre hombres y mujeres, se convierte en una comedieta como las que salen a la luz ahora, en el siglo XXI: más inverosímil que una película de ciencia-ficción. Los protagonistas no trabajan, y sufren tontos obstáculos hasta el clásico happy ending in extremis de siempre. Para colmo, la puesta en escena de lo acontecido en Escocia es suficientemente vergonzosa como para que todo espectador escocés tuviera derecho a sentirse indignado. Las conversaciones de Tom con sus amigos mientras juegan al baloncesto son para salir corriendo, con ese supuestamente divertido pardillo que les pide sitio en el equipo. Kevin McKidd (hay que ver lo que se parece a James Woods), que interpreta al nuevo novio de Hannah, sufre el lastre de un doblaje espantoso, realizado para darle un ridículo acento escocés. Como curiosidad, podemos ver la corta aparición de Sydney Pollack, como padre de Tom, justificando así su actitud con las mujeres.

Así que, 'La Boda de mi Novia' es una película antipática, con una sorprendente falta de humor, con circunstancias que hemos visto en numerosas comedias antes, y que carece del más mínimo encanto o de momentos logrados. A Patrick Dempsey se le ha encasillado en este tipo de papeles tras triunfar en la mediocre serie 'Anatomía de Grey', y Michelle Monaghan está eligiendo fatal sus papeles a pesar del potencial que se le adivina. Desaconsejable.

Más información en Blogdecine sobre 'La Boda de mi Novia', Patrick Dempsey y Michelle Monaghan.

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