Uno sabe que ha llegado a cierta edad cuando menosprecia las películas de planos muy seguidos y escenas de acción continuas repletas de personajes inverosímiles superpoderosos para abrazar el cine de padres. O sea, esas películas más lentas de lo habitual en lo mainstream, con momentos espectaculares dirigidos de manera artesanal y protagonizadas por actores de los 90, que requieren cierta concentración y que tienen ese sabor añejo del que lucha contra el público que mira el móvil al mismo tiempo que la película. El cine de padres (que antaño sería sinónimo de westerns o películas de acción de tipos duros) ha encontrado su hueco en taquilla con películas como 'F1', 'Black Bag', 'Misión Imposible: Sentencia Final' o 'Warfare', y pocas veces se ha visto más refinado que en 'Ruta de escape'.
Escape de calor
Seamos honestos: 'Ruta de escape' no existiría si 'Heat' no se hubiese estrenado hace más de 30 años. Es la película con la que todo el mundo la va a comparar, y con razón. Aunque obviamente no alcanza los niveles de complejidad de la obra de Michael Mann, su director, Bart Layton, claramente se ha dejado influir por ella. Sin embargo, en lugar de dedicarse simplemente a copiar y pegar sus atributos, ha evolucionado sobre ellos, construyendo una cinta repleta de personalidad propia, más cómica y accesible, sin por ello dejar de lado el buen gusto y la tensión.
Para mi propia sorpresa (lo reconozco), 'Ruta de escape' es cine bien hecho, sólido, bien dirigido y que confía en sus personajes. Realmente, pocos halagos mayores se le puede hacer porque, al fin y al cabo, es a todo lo que aspira: a una honestidad fuera de toda duda, rodada con esmero y protagonizada por unos actores estelares que confían en su guion. Podría ser la típica película de polis y cacos, pero es capaz de ir más allá, exprimiendo su concepto hasta las últimas consecuencias, creando escenas memorables desde su fantástico inicio y no dejando que la trama sea un incordio o una excusa entre escenas de acción.
Para ello no evade un muy marcado comentario social sobre el tardocapitalismo más agobiante, que se rebaja con una comedia bien llevada gracias tanto al carisma de sus personajes como a un montaje a base de cortes realmente agudo. Desde el primer momento, con una secuencia de atraco que maneja como nadie el lugar y el tiempo (deudora en su montaje que cubre cada ángulo, me atrevería a decir, de la solidez del 'Misión Imposible' de Brian De Palma), la película se expande ante nosotros sin dar más recursos al público despistado que un par de sobreexplicaciones someras. Nada grave, en todo caso.
Un personaje thorturado
Por supuesto, como buena película de cine de padres, su triplete protagonista hace lo que mejor sabe hacer, entre los que destaca un Mark Ruffalo torturado que borda a ese agente de policía experto, cansado y al que todo le va mal. Pero claro, sería un pecado no mencionar lo convincente de Chris Hemsworth en un personaje mucho más apocado y moralmente gris que los que normalmente suele interpretar y el saber hacer de Halle Berry, cuya actuación sufre al pertenecer a la trama más desconectada y, por tanto, menos interesante de las tres. Junto a ellos, Barry Keoghan roba cada escena en la que aparece y no permitiendo que haya una sola escena sin carisma a raudales.
Cuando llega el momento de explotar, por supuesto, 'Ruta de escape' lo hace de manera fantástica: las escenas de persecución tienen una madurez que le falta a otras propuestas, y nos importan más allá de la velocidad gracias a unos personajes cuya tensión podemos cortar con un cuchillo. El único problema es, como he comentado, es la trama de Berry, que resulta muy actual (la lucha, como mujer, por triunfar en un mundo de hombres que le hace promesas continuas hasta que llega el momento de ser sustituida por otra) pero, al estar desconectada del resto de la cinta durante la mayoría del metraje, acaba por quedarse a medio gas. Y es una pena que uno la sienta así, porque es el motor que realmente mueve la cinta emocionalmente.
Layton tiene muy claro que 'Heat' no triunfó simplemente por contar la historia paralela de un criminal y un policía, sino por hacer que estos fueran complejos e importaran al espectador. Esta película tiene la perspicacia de no tener ningún personaje hueco o falto de significado: todos tienen corazón y sus propias contradicciones, y ayudan a construir una historia donde la justicia y el delito tienen definiciones flexibles, suficiente compleja como para alejarnos de la tentación del teléfono móvil pero no tanto como para sentirnos saturados. 'Ruta de escape' es exactamente la película que quiere ser: cine de padres de presupuesto medio, pero cuidado y perfeccionado al máximo. La edad no perdona.
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