Compartir
Publicidad
Publicidad

'Alaska y Mario', "¡qué maravilla!"

'Alaska y Mario', "¡qué maravilla!"
Guardar
8 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Alaska y Mario han cerrado su tercera temporada sin decepcionar. Y eso ya es bastante, teniendo en cuenta que, a priori, no parecía que pudieran ofrecernos más de lo que ya nos dieron en las anteriores entregas. Sin boda y sin aventuras a lo Porky's en USA, sólo quedaba vendernos, una vez más, su cotidianidad; su día a día, sus encuentros con amigos, sus fiestas, sus "rutinas". Sin embargo, la temporada ha estado plagada de momentazos y marionadas por doquier que la han convertido en la más vista de las tres que lleva ya emitidas el reality de MTV. El capítulo final logró su máximo histórico, con un 2,7% de share. Y es que cumpleaños así, no se ven todos los días.

Un cumpleaños único

La trama principal de esta temporada ha sido el cumpleaños de Alaska. Dicho así, quedaría insulso y parecería insuficiente para despertar el interés de los espectadores, si no fuera porque ya sabemos de sobra cómo se las gastan estos dos. Y conociendo también la obsesión de la cantante por celebrar los aniversarios de todo (el primer beso, el día que se mudaron a la casa de colores, todas sus bodas) sospechábamos que no sería una celebración al uso. En el cumpleaños de Alaska, no se elige un lugar de celebración, se buscan localizaciones. En el cumpleaños de Alaska no se sale a tomar unas cañas, se llena el mítico Florida Park de famosos. En el cumpleaños de Alaska no se invita por whatsapp, se envían por correo invitaciones diseñadas por Juan Gatti (como hiciera con las de la boda). En el cumpleaños de Alaska hasta el peluquero se convierte en Tina Turner. Y por supuesto, Alaska no se compra un vestido para la ocasión, se lo cose Juanpe con sus propias manitas. "¿Podré sentarme con él?". "Ay, hija, eso ya...".

AyM_review_2

Por allí pasó la troupe habitual de famosos a los que estamos acostumbrados a ver en todas las soirés organizadas por Alaska y Mario: David Delfín, Boris Izaguirre, Bimba Bosé (canción incluida), Bibiana Fernández, Màxim Huerta, Carmen Lomana, Paco León y un largo etcétera. Hubo momentos muy emotivos, como la actuación del actor Asier Etxeandia interpretando el tema que compuso Fangoria para el desaparecido director manuel Toledano y que provocó que Alaska acabara llorando. Aquello no fue un cumpleaños, fue un festival. Pero semejante despliegue de medios cobra sentido teniendo en cuenta que sólo se da una vez cada diez años.

La parejita

Una vez más, Mario ha logrado hacer sombra a su mujer. Con su espontaneidad, sus mamarrachadas, sus excusas para beber cerveza, su inglés, su risa escandalosamente contagiosa, su habilidad para el surf, su conocimiento del cuerpo humano ("el hipotamo" por hipotálamo) y sus, en general, marionadas del calibre de "¿este piso ha pasado la ITV?" o confundir a Sáenz de Santamaría con la parada de metro de Sainz de Baranda. Al mismo tiempo, continúa su carrera de escritor (esta vez escribiendo la biografía de Fabio McNamara) y de cantante con las Nancys Rubias, que, durante esta temporada, han estrenado videoclip-homenaje (muy particular) a La Naranja Mecánica dirigido por el mismísimo Amenábar.

Esto nos ha dado la oportunidad de seguir de cerca las peripecias del grupo mientras ideaban el video o quedaban para ensayar y acercarnos así algo más a ese personaje tan críptico que es Juanpe. Juanpe y sus mosqueos irracionales. Juanpe y su flequillo imposible. Sin duda, uno de los más queridos por los fans y que protagonizó uno de los momentos más grandes del reality; los más fans seguro lo recordaréis: fue en la primera temporada, durante el banquete de bodas, cuando el camarero se acercó a él a la voz de "¿La señora tomará pescado?".

AyM_review_3

En cuanto a Alaska, la hemos visto de gira con Fangoria, eligiendo grifería, convirtiéndose en estatua de cera o sufriendo síndrome de diógenes con los cuadros. Su leitmotiv de esta temporada ha sido intentar adelgazar hasta llegar a los 50 kilos (50 años, 50 kilos), una obsesión que le persigue desde que empezara con sus dietas a los 12 años. Otra de sus obsesiones ha sido intentar superar su miedo a volar. ¿Conseguirá alguna vez hacerlo sin recurrir a "la pastillita"?. En cualquier caso, sigue mostrándose cercana, sencilla (dentro de su parafernalia exterior) y humana, llorando ante la jaula de los gorilas en el zoo o mostrándose como una fan/freak más en el estreno de 'Star Trek' y con la ilusión de una chiquilla ante la idea de ver en persona a Zachary Quinto. Claro que sólo a ella se le podía ocurrir juntar al Sr. Spock con Belén Esteban en su vitrina (LA vitrina).

El universo 'Alaska y Mario'

Por otra parte, la pareja nos ha seguido ofreciendo momentos de su vida diaria, como el cambio de asistenta (Patri volvió a Ecuador) y el máster que Mario le imparte para clasificar su extensa colección de camisetas, las visitas a la nutricionista de Alaska (soprendentemente, Patricia Pérez, antigua presentadora de televisión), las reuniones informales con amigos, las cenas familiares en casa de los padres (insisto, el padre de Mario es un clon de Kiko Veneno) o los momentos de intimidad de pareja. Claro que dentro de la rutina de la pareja puede casar perfectamente el asistir a esa première de 'Star Trek' en Londres o plantearse gastar 120.000 € en una alfombra. U organizar una subasta para recaudar fondos para las prostitutas y los galgos.

AyM_GandiaShore

Los cameos han sido habituales, desde Paco León con su madre (a la que, por favor, espero conviertan en invitada habitual), Eduardo Casanova, McNamara, que pasó a hacer una visita antes de ir a misa, Carmen Lomana, que, asegura, "venía de currar", Natalia Verbeke y su tienda de bicis o varios de los tetes de 'Gandía Shore', que asistieron a una de las famosas Burguer Party. Ylenia, Abraham y Arantxa protagonizaron un crossover entre ambos realities para el deleite de "La Favor", que se declara fan total del programa. Pablito también volvió, para nuestro propio deleite; le hemos visto algo más crecidito, pero sigue siendo ese niño adorable que conocimos en la primera temporada.

Como espectadores, hemos reído, hemos disfrutado y les hemos adoptado como si fueran "de casa". ¿Quién querría escaquearse de las reuniones familiares y los actos sociales teniendo a esta pandilla cerca? Ahora sólo queda esperar que haya cuarta temporada (de momento mutis total por parte de MTV) y, en ese caso, ver cómo se las ingenian en El Terrat para elegir un tema con el que volver a encandilarnos. Mientras tanto, aún nos quedan por delante dos especiales con momentos inéditos, que se emitirán en las próximas dos semanas, y nos ayudarán a digerir el final del mejor reality que podemos encontrar hoy en televisión.

En ¡Vaya Tele! | 'Alaska y Mario', la responsabilidad de ser siempre divertidos

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos