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Venecia años 80: La historia de un festival

Venecia años 80: La historia de un festival
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Tercer día de la 62ª edición del Festival de Venecia, desde Blogdecine os invitamos a repasar su historia, a través de las décadas. Esta es la sexta entrega.

Carlo Lizzani, director de la Muestra desde 1979 hasta 1982, llevó a cabo la difícil tarea de restituir al Festival, el prestigio perdido durante la década anterior. Para ello, intensificó la presencia de retrospectivas, dedicadas a autores y movimientos importantes, y introdujo nuevas secciones como “Officina” dedicada a la búsqueda de nuevas visiones, o “Mezzogiorno-Mezzanote” que incluía filmes espectaculares como, En Busca del Arca Perdida en 1981 o E.T. en 1982, de Steven Spielberg.

En esta misma sección también participó, en 1980, El imperio contraataca dirigida por Irvin Kershner, y en 1982 La puerta del cielo de Michael Cimino y Poltergeist de Tobe Hooper.

Además desde 1980, el Festival volvió a tener carácter competitivo, y rompió la larga pausa anterior, entregando un doble León de Oro, ex aequo a Louis Malle por Atlantic City y a John Cassavetes por Gloria. En 1981 Margarethe Von Trotta se convirtió en la primera ganadora del León de Oro por Las hermanas alemanas, y Wim Wenders lo ganó al año siguiente, por El estado de las cosas.

La historia del Festival de Venecia
Años 30 - 40 - 50 - 60 - 70 - 80 - 90 - Últimos años

También en 1980, Rainer Werner Fassbinder, obtuvo un gran éxito con el filme Berlin Alexanderplatz, pero dos años más tarde, cuando se presentó de forma póstuma su obra más polémica Querelle, no obtuvo ningún reconocimiento, y generó un gran escándalo, además de diversas confrontaciones entre algunos miembros del jurado.

Mientras se descubrían, por aquel entonces jóvenes promesas, como Emir Kusturica, ganador del León de Oro a la mejor opera prima en 1981 con ¿Te acuerdas de Dolly Bell?, y se rendía homenaje a los grandes maestros, como Luis Buñuel que en 1982, obtuvo el León de Oro, por su trayectoria cinematográfica.

En 1983, asumió la dirección del Festival Gian Luigi Rondi, que asentó las bases para una mejor organización, institucionalizando las secciones y formando un jurado internacional compuesto únicamente por autores, del que Bernardo Bertolucci pasó a ser presidente.

Zelig
Así, el mismo año el León de Oro se lo llevó Jean-Luc Godard con Nombre: Carmen, en 1984 Krzysztof Zanussi por El año del sol tranquilo, en 1985 Agnès Varda con Sin techo ni ley, y en 1986 Eric Rohmer con El rayo verde.

Pero en estos años, Venecia acogió también grandes filmes que no fueron premiados, o bien se proyectaron fuera de concurso, entre ellos Zelig de Woody Allen, Y la nave va de Federico Fellini, Blade Runner de Ridley Scott o Erase una vez en América de Sergio Leone.

En 1984 nació la SIC (Semana internacional de la crítica) una iniciativa espontanea del Sindicato Nacional de Críticos Cinematográficos Italianos, dedicada exclusivamente a Operas primas o segundas películas.

El siguiente director fue Guglielmo Biraghi, que se distinguió por trasladar su pasión por los viajes y las culturas diversas, a los programas del Festival. Sin embargo, en la primera muestra bajo su mandato, se premió al veterano Louis Malle por Adios, muchachos. Fuera de concurso se proyectaron éxitos como Los intocables de Eliot Ness de Brian de Palma o Dublineses: Los muertos de John Huston.

mujeresalborde
En 1988, el Festival volvió a arriesgarse a través de nuevas secciones, proyectando La última tentación de Cristo de Martin Scorsese, con todo el escándalo religioso que arrastraba la película, y Pedro Almodovar recibió el Premio al Mejor Argumento y Guión Cinematográfico por Mujeres al borde de un ataque de nervios.

El León de Oro fue para Ermanno Olmi por La leyenda del santo bebedor, pero destacaron también la fabulosa comedia, Un pez llamado Wanda de Charles Chricton, y la innovadora mezcla de actores con dibujos animados que fue ¿Quién engañó a Roger Rabbit? de Robert Zemeckis.

Por último en 1989, triunfó Krystof Kieslowski con sus Diez mandamientos, que fueron proyectados a razón de uno por día, y Nanni Moretti, con su Palombella rossa, que no participó en la sección oficial, pero consiguió ganarse la admiración de la crítica.

El León de Oro fue para Hou Hsiao-Hsien por Ciudad doliente, pero la mayor expectación llegó con la visita de Sean Connery y Harrison Ford, que rivalizaron en encanto, para presentar Indiana Jones y la última cruzada de Steven Spielberg.

Vía | La Biennale di Venezia

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