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Guante blanco, gran sorpresa

Guante blanco, gran sorpresa
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¿Qué decir de 'Guante blanco'? TVE apuesta por la calidad frente a un abuso de clichés propios del resto de series españolas, aunque también los tiene. Bajo la tutela de Ramón Campos, co-fundador de Bambú Producciones junto a Teresa Fdez-Valdés, nos vuelve a obsequiar, como ocurrió con Desaparecida, que pese a pertenecer a otra productora es fruto de su trabajo, un nuevo regalo con este primer capítulo de 'Guante blanco', un producto del que TVE debe sentirse orgulloso. Si ya lo logra cada jueves con 'Cuéntame cómo pasó', o con la sorpresa que fue 'Desaparecida', lo mismo sucede con esta historia del ratón y el gato que es la persecución de un inspector de policía por capturar a un ladrón de guante blanco y a su equipo.

La historia se mueve en cuatro líneas argumentales. La organización y el robo, la persecución del inspector y sus investigadores, la vida familiar del ladrón y la vida familiar del inspector, con sus problemas y relaciones con sus hijos. La cuestión es creerse que los robos son posibles. Y en eso ayuda el gran arranque del capítulo, independientemente del flash back que es en sí la historia, 14 años atrás en el tiempo en el que es contada. Esos primeros 15 minutos, tienen ritmo, tensión y muestra como se las gasta el equipo de ladrones. Y lo mejor es que por inverosímil que parezca, te crees el robo. El resto, hasta los 91 minutos totales, es mostrarnos las líneas argumentales que comentábamos antes, como la tranquilidad que lleva una familia que sabe a lo que se dedica el padre.

Lo mismo un piloto de 90 minutos es una aberración, pero lo hacen también los americanos y allí no nos quejamos. No importa la duración, lo que importa es poder estar interesado en lo que se nos cuentan en esa hora y media, si nos interesan los trabajos de Bernardo Valle y Mario Pastor, si el gato va a pillar al ratón, y la admiración que el inspector demuestra ante la figura del ladrón, un padre que se dedica a un trabajo que es lo que mejor sabe hacer, para mantener a su familia. En el fondo, dos relatos paralelos con el que mantener viva la tensión.

Ayuda, y en este caso es lo importante, que más que caras conocidas y limitadas en eso de la interpretación, hayan buscado actores solventes y buenos, que se creen su papel. Desde la seriedad de Carlos Hipólito y la apuesta por una madura Letizia Dolera como sub-inspectora, hasta la naturalidad de José Luis García-Pérez y del equipo de ladrones, donde destaca el geta que compone Eloy Azorín, la sobriedad de José Ángel Egido, y el contrapunto de Pilar Punzano.

Insisto, es un excelente piloto, que encierra una doble trampa en cuanto a la evolución de la serie. Me agarro a lo que un único capítulo visto me da, con lo que supone de salto al vacío. Y eso encierra hacia dónde va ir evolucionando la serie. Si cada capítulo va a ser presentado como un trabajo y una investigación con nuevas pistas con las que ir acercándose a atrapar al grupo, o si por el contrario van a seguir las pautas de series como Los Soprano, donde había capítulos en los que no ocurría mucho, pero que mantenían el hilo hablando de los problemas de los personajes fuera de sus trapicheos. La historia va a pedir que conozcamos cosas de cada personaje del amplio reparto que compone la serie, no sólo de las dos cabezas visibles. Ahí está el mérito. Ser una serie de capítulos, o por el contrario una megaserie o una película de más de 12 horas de duración.

'El Van Gogh', primer capítulo de 'Guante blanco' que podemos ver desde hoy en la web de TVE, y cuyo estreno en televisión será este miércoles 15, es en sí una TV Movie con final abierto. Pero a diferencia de los sainetes habituales, demuestra una gran dosis de madurez. Las viejas y grandes series de TVE era cine para televisión. No es el caso con 'Guante blanco', pero como áquellas, la apuesta por algo de lo que sentirse orgulloso prevalece. Esperemos que sea cierto, y que la apuesta atraiga a buenos directores jóvenes, de esos cortometrajistas de éxito que cruzan el charco para rodar sus películas, y que les apoyen para rodar en televisión las buenas historias que tienen entre manos.

Ahora no sólo queda esperar a lo que diga el maldito share. También hay que ver la paciencia que tengan los directivos. Algo vital. Del camino que recorra 'Guante blanco', sabremos el tipo de programas que en España se quieren ver. Cierto, eso ya lo sabemos. Es una guerra perdida, pero esto es la televisión pública. Y ese el clavo al que agarrarnos.

Más información | Rtve.es En ¡Vaya Tele! | El final de Desaparecida

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