La cuarta temporada de 'Los Bridgerton' ya ha llegado después de año y pico de espera... Y nos va a tener un poquito más esperando su resolución hasta que se estrene la segunda tanda de capítulos a finales de mes.
Mientras tanto ya hemos conocido a Sophie Baek, la protagonista de esta temporada, y su complicada relación con Benedict Bridgerton. Pero a pesar de las dificultades que están surgiendo por el camino, sabemos que es cuestión de tiempo que Sophie pase a ser parte de la familia.
No se tira nada
Uno de los detalles que tenemos ya aprendidos en la serie de Netflix desde la primera temporada es la importancia de los colores. Cada casa y cada familia tiene los suyos propios, y en concreto el color de los Bridgerton es el azul.
Ya hemos visto en el pasado cómo los colores que visten las protagonistas servían para darnos pistas sobre su futuro y sus relaciones amorosas. Kate Sharma, en la segunda temporada, pasa de vestir rosas y rojos a violetas y colores más azulados, simbolizando su unión con Anthony. Penelope Featherington, en la tercera, empieza a dejar de lado los verdes y amarillos estridentes para apostar por tonos más azules o pasteles Bridgerton según se acerca a Colin... Y así es como llegamos a Sophie.
Lo cierto es que la trama se ha encargado de justificar que Sophie no solo vista de azul Bridgerton, sino que literalmente lleva los vestidos de las mujeres de la familia. Y es que cuando Benedict y ella se quedan viviendo temporalmente en My Cottage, Sophie se convierte en una invitada de la casa y deja atrás sus vestidos de criada para vestirse con los trajes de las hermanas de Benedict.
De hecho, uno de estos vestidos que lleva Sophie ya ha aparecido anteriormente en la serie: lo llevaba Francesca en la tercera temporada de 'Los Bridgerton'. Aunque está disimulado con una chaquetilla, se puede apreciar el mismo estampado y corte, aunque obviamente a las dos les queda de manera diferente.
Según confirmó John Glaser, el diseñador de vestuario de la serie, Sophie también viste varios vestidos de Daphne rescatados de la primera temporada, aunque son de un corte algo más sencillo y un poco menos reconocibles.
Aunque la trama justifique perfectamente el vestuario de Sophie, también nos va adelantando el desenlace inevitable de la temporada: Sophie está destinada a convertirse en una Bridgerton. Y es que mientras que Kate y Penelope aún conservan detalles en su vestuario que las unan a sus propias familias, Sophie ha dejado atrás por completo a la suya y no tiene un hogar propio. Así que tiene todo el sentido del mundo que termine adoptando la identidad (y colores) de los Bridgerton por completo.
Eso sí, esperemos que para final de temporada ya tenga sus propios vestidos y no se tenga que conformar con heredar los de sus cuñadas.
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