Compartir
Publicidad
'Animales Fantásticos: Los crímenes de Grindelwald', una digna secuela esclava de su condición de preámbulo
Críticas

'Animales Fantásticos: Los crímenes de Grindelwald', una digna secuela esclava de su condición de preámbulo

Publicidad
Publicidad

Nota de Espinof

He de reconocer que nunca he tenido un particular interés en la obra de J.K. Rowling; lo cual incluye las longevas aventuras de Harry Potter, ya sean literarias o cinematográficas. Puede que este sea uno de los motivos por los que la primera 'Animales fantásticos y dónde encontrarlos' me pillase completamente desconocido, apañándoselas para cautivarme completamente sin prácticamente esforzarse.

El encanto de sus personajes —mención especial para un entrañable Newt Scamander ante el que es complicado no caer rendido—; su tono y ambientación, más adultos y complejos de lo que cabría esperar a juzgar por su premisa; y una deliciosa mezcla de géneros en la que su alma fantástica que no teme en coquetear con las bases narrativas y estéticas del cine negro tuvieron gran culpa de ello.

'Animales fantásticos: Los crímenes de Grindelwald', la nueva entrega de la ya saga capitaneada por Daid Yates, mantiene intacta la inmensa mayoría de estos elementos, ofreciendo un nuevo entretenimiento de primera categoría cuyo indiscutible sentido del espectáculo queda mermado por la propia naturaleza de la película: la de un capítulo intermedio destinado a a presentar las cartas que, presumiblemente, se jugarán en un tercer episodio que clausure la trilogía.

De este modo, la diversión sin concesiones ni frenos que brindaba la primera 'Animales fantásticos', queda sepultada en este caso por el exceso de exposición; articulado a través de un considerable número de secuencias en las que protagonistas y secundarios explican a viva voz los entresijos de una trama que da demasiados tumbos y requiebros mientras evita a toda costa atajar hacia sus obvias revelaciones.

Fantastic Beasts 2 Gellert Grindelwald Johnny Depp Z225

Todo esto se traduce en un ritmo un tanto irregular —que no deficiente— que pone no pocos palos en la rueda a una narración ampliamente solvente. Lastres que se perciben especialmente una vez superado el ecuador de la cinta; momento en el que 'Los crímenes de Grindelwald' evidencia aún más si cabe su condición de preámbulo, colocando sus piezas sobre el tablero de un modo automático y un tanto desganado.

Por suerte, estas flaquezas —más propias de una primera parte y no de una continuación— quedan maquilladas por la esporádica aparición de muchas de las virtudes que atesoraba su predecesora, como la desbordante química entre sus personajes, una atmósfera envidiable que huye de Nueva York para sumergirnos en la París de los años 20, y unas espectaculares secuencias de acción, ejecutadas con maestría, que harán las delicias de fieles y neófitos.

Fantastic Beasts 2 Tina Goldstein Katherine Waterston And Newt Scamander Eddie Redmayne Z227

'Animales fantásticos: Los crímenes de Grindelwald' es un largometraje esclavo de la franquicia a la que pertenece. Una secuela que, pese a resultar satisfactoria como pieza individual, ve lastrada gran parte de su potencial en un viaje cargado de palabrería que se antoja incompleto e inconcluso pero cuya magia aún así, merece la pena experimentar.

Temas
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Inicio