'La casa del dragón' es un monumental regreso a Poniente: la notable precuela de 'Juego de Tronos' en HBO Max aspira a ser el próximo fenómeno de fantasía
Críticas

'La casa del dragón' es un monumental regreso a Poniente: la notable precuela de 'Juego de Tronos' en HBO Max aspira a ser el próximo fenómeno de fantasía

No podemos decir, por lo menos por mi parte, que la expectación haya sido poca con 'La casa del dragón' (House of Dragon). El miedo y, por qué no decirlo, cierto grado de pereza también han estado presentes en la época de espera entre el final en 2019 de 'Juego de Tronos' y el estreno este próximo lunes (domingo en EEUU) en HBO Max de esta monumental precuela.

Ambientada casi dos siglos antes del comienzo de 'Canción de hielo y fuego' (concretamente 172 años antes de la muerte del Rey Loco y el nacimiento de Daenerys), la serie creada por George R.R. Martin y Ryan J. Condal nos lleva al reinado del rey Viserys I Targaryen (Paddy Considine) y las intrigas para su eventual sucesión al trono de Hierro.

Una ambiciosa producción

Si había dudas respecto a la serie, el primer episodio, dirigido por Miguel Sapochnick nos la disipa. Tanto guion como una espectacular y ambiciosa dirección nos da todo lo que le pediríamos a un buen episodio de 'Juego de Tronos' en una hora de presentación sin un solo respiro para tomar un descanso.

Y es que a los tejemanejes políticos —hay generosidad en escenas ambientadas en el consejo privado—, se le añaden brutales justas, una violenta noche de terror en las calles y una de las más crudas y sobrecogedoras escenas que nos podemos encontrar este año en televisión. Y, por supuesto, hay dragones.

En este aspecto, se nota bastante el esfuerzo, los dineros (y más en estos tiempos de crisis en Warner) y el mimo que ha puesto HBO en 'La casa del dragón', que en diseño de producción es incluso más ambiciosa que su predecesora.

El reparto también está a la altura de las circunstancias, con un nivel bastante alto, capeando con soltura los envites y exigencias de las líneas maestras de unos Martin y Condal que siguen con la gran premisa de convencernos de que no debemos encapricharnos demasiado con los personajes de la saga.

Menos personajes, más velocidad pero igual de contundentes

Casa Dragon Palco

La principal diferencia que nos podemos encontrar con la serie original está sin duda en las proporciones, mucho más comedidas en cuestión de personajes y escenarios. Si durante la primera temporada de 'Juego de tronos' nos encontrábamos con una veintena de personajes relevantes repartidos por todo el continente y más allá del mar angosto, aquí el 90% de la acción transcurre en la Corte de la Fortaleza Roja y gente aneja.

Esto causa que la serie se incline mucho más hacia el subgénero de las intrigas palaciegas que su predecesora, que también tenía bien de lo suyo, solo que aquí resaltan mucho más. Por otro lado, esta economía en el dramatis personae hace que, por ejemplo, los miembros del consejo privado pasen algo desapercibidos a ojos del espectador (a excepción de la Mano).

También llama la atención los saltos temporales que suceden entre episodios, que son tales que en el sexto (el último enviado a la prensa) ya hay un cambio de reparto para reflejar el avance en edad de los personajes jóvenes, siendo el primero en el que vemos a Emma D'Arcy como Rhaenyra y Olivia Cooke como Alicent en sustitución de Milly Alcock y Emily Carey, respectivamente.

Alicent Rhaenyra

Unos saltos que se justifican por las ganas que tiene la serie de contar la Danza de los dragones, la guerra civil en el seno de la dinastía que moldeó el futuro de Poniente. Eso sí, si bien van a buena velocidad, imagino que se quedarán a las puertas de ella (hay mucho que contar), dejándola para una posible segunda temporada.

Un salteado desarrollo de personajes

Si bien admiro las ganas y celeridad con las que los guionistas han decidido contar el reinado de Viserys y los prolegómenos a esta guerra, sí que se echa de menos un poco más de freno en la crónica de la época. Sobre todo porque no ayuda bien al desarrollo de algunos de los personajes y de algunas tramas.

Daemon Matt Smith

Principalmente el de Daemon, el antagónico y ambicioso hermano de Viserys interpretado por Matt Smith, cuyas entradas y salidas del panorama no terminan de darle matices y capas a su aparente mezquindad. Lo cual desdibuja alguna que otra escena y escaramuza que no termina de quedar del todo clara.

Esto, junto al poco tonelaje de personajes y escenarios, hace que dé la sensación de que 'La casa del dragón' esté acelerada comparándola con 'Juego de Tronos'. O con otras series dadas a la narrativa pausada (y pesada a ratos) que pululan en nuestro día a día televisivo. Sin embargo, no sé hasta qué punto esta quema de cartuchos aparentemente continua es del todo beneficiosa.

Independientemente de eso y en definitiva, 'La casa del dragón' tiene todas las credenciales para convertirse en el fenómeno al que aspira ser. Una potente, violenta y espectacular serie que es más que digna de continuar la franquicia de HBO. De momento, a falta de ver los cuatro episodios que den cierre a esta primera temporada, me hallo gratamente satisfecho.

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