Compartir
Publicidad
Publicidad

'El Increíble Hulk' ('The Incredible Hulk'), el monstruo de circo

'El Increíble Hulk' ('The Incredible Hulk'), el monstruo de circo
Guardar
7 Comentarios
Publicidad
Publicidad

El pasado viernes se estrenó en España 'El Increíble Hulk' ('The Incredible Hulk', 2008). El científico Bruce Banner huye tratando de encontrar un antídoto que le permita librarse de su monstruoso alter ego. Perseguido por el ejército, es incapaz de sacar de su cabeza a Betty Ross. Tras el enésimo intento por capturarle vivo (su genética es fundamental para el proyecto del super-soldado) decide volver a Estados Unidos, donde seguirá buscando una cura para su "problema". Tras más problemas con el ejército, llegará un momento en que su "maldición" será útil para combatir al monstruo en que se ha convertido el soldado Emil Blonsky, objeto de más experimentos con los rayos gamma que convirtieron a Banner en Hulk.

Empezar de nuevo. Ésa era la consigna. Y vaya si lo han logrado. 'El Increíble Hulk' toma los mismos ingredientes de 'Hulk' (2003), pero los agita violentamente desde el inico para componer un cóctel explosivo, sin drama psicológico, y tratar de lograr así lo que, se supone, no consiguió la obra de Ang Lee: un éxito de taquilla. Trama y personajes simples, y mucha acción con efectos especiales. Y, con esto, el inicio de una rentable saga; que es lo que importa. Sin embargo, las cifras hablan. La de Lee recaudó más que la de Louis Leterrier. Al público, por el contrario, parece que le gusta más la segunda. De nuevo parece que nos ponemos de acuerdo en que la taquilla no puede ser un elemento a considerar para defender un film; aunque en este caso, irónicamente, las cifras señalan la mejor película. Los estudios Marvel parecen haber logrado que sus dos primeras películas sean auténticos éxitos y que el público quiera más de lo mismo. Y lo ha hecho, básicamente, contratando a estrellas y a directores impersonales, que no pongan su sello, sino acción y espectáculo, efectos digitales por un tubo. Extraordinarios efectos, desde luego.

Es curioso porque parece como si nadie pudiera cuestionar estas dos películas ('Iron Man' y la que nos ocupa). Y cuando se hace, se recibe la respuesta de "es que esto está en los cómics". ¿Y qué? Son lenguajes diferentes, lo que funciona en un arte no tiene que funcionar en otro. Un buen cómic no da una buena película, por sí sola. Miren lo que se hizo con 'V de Vendetta', como ejemplo. Es como decir que una buena novela da una buena película. Ni de lejos. O que una buen guión da una buena película. Tampoco. Las películas tienen su propio lenguaje y sus propios mecanismos narrativos. La imagen, el sonido, el montaje, el templo del cine... La magia. 'El Increíble Hulk' puede ser justificada diciendo que es una adaptación muy fiel a los cómics, pero no puede decirse, por esto, que sea una buena película. 'Hulk', la de Lee, es una buena película. El producto de Leterrier cumple con sus objetivos menos artísticos: darle a Marvel y a los aficionados al cómic lo que querían. Millones de dólares a los primeros y espectáculo palomitero para los segundos.

Es una pena que sólo se ocupen de esto, bajo mi punto de vista. Me encanta la película de Lee porque fue más allá. Leterrier ('Transporter', 'Danny the Dog') se ha limitado a cumplir con la hoja de tareas que le habían marcado. Ha ejecutado un trabajo comercial justo como tenía que hacerlo. En ese sentido, nada que objetarle, al revés, es un empleado modelo para cualquier estudio que necesite un director eficaz cuya personalidad no estropee las previsiones económicas. Personalmente, creo que a este hombre se le puede criticar otras cosas. Que no aporte nada, que no sea capaz de darle personalidad a una película, que se limite a cumplir con el corta y pega, que abuse de los efectos digitales en perjuicio del desarrollo de personajes y del drama. De darle prioridad a la acción y a la superficie antes que a la emoción y al fondo.

Hablando de superficie, ya lo señalé antes, los ordenadores han hecho un gran trabajo con Hulk. El personaje aparece más vivo y violento que nunca. Ojito a la escena de la cueva (una de las que más me gustan de toda la película, por cierto), donde podemos ver incluso el movimiento de las venas de uno de sus brazos. Por supuesto, los efectos especiales brillan con mayor intensidad en la secuencia de lucha entre La Masa y Abominación, el clímax del film. La pelea me resultó un tanto decepcionante, en el sentido en el que falta más sangre, más brutalidad, y a veces hay momentos donde uno no sabe qué pasa, quién pega a quién, pero en general es muy espectacular y hay que reconocer que tiene fases donde te deja con la boca abierta.

Pero dejemos a un lado los ordenadores y hablemos de actores. Edward Norton, como Robert Downey Jr. lo fue para 'Iron Man', es el mejor reclamo para vendernos 'El Increíble Hulk'. Un actor de reconocido prestigio, respetado y admirado, también con seguidoras por otras facetas, es una excelente forma de encabezar la campaña de marketing de un film. Ya tienes la estrella, ahora a rellenar los demás huecos. Lo cierto es que al igual de Stark, Banner sale muy bien parado y es de lo más destacado de la película; con Norton, la película es bastante mejor. Norton cumple perfectamente con su trabajo, resultando carismático y adecuado para el personaje, en todo tipo de escenas, de acción, dramáticas o cómicas. Vale para todo, realmente, este actor. Y aquí lo vuelve a demostrar.

Unos cuantos actores más de renombre para papeles secundarios es otra buena fórmula para vendernos la moto. Puede atraer a un sector del público que desconfía del producto pero confía en los nombres de los actores. William Hurt, Tim Roth y (en mucha menor medida) Liv Tyler son, a priori, buenas razones para confiar y pagar la entrada. A posteriori, casi se quedan en lo dicho, marketing. Sólo Roth aporta personalidad a su personaje, proporcionándole entidad a pesar de la simpleza de su constitución. Hurt y Tyler, por el contrario, están perdidos. Hurt, con todo ese maquillaje encima, podría ser intercambiado por cualquier otra persona. Apenas hace nada, sólo aparecer, dar órdenes a cual más absurda (¿disparar a Abominación desde el helicóptero donde está su hija?) y fumar puros (por cierto, en los créditos hay una referencia sobre esto, lo políticamente correcto que no falte). Tyler no encaja con Norton, no hay química. Su cara bonita da el pego, pero si la comparamos con Jennifer Connelly... Sobran las palabras. Destacar también la poca presencia y relevancia de otros actores como Ty Burrell y Tim Blake Nelson. Al primero lo sacan de la película sin explicaciones, simplemente deja de aparecer; el segundo es un paso "necesario" para que Hulk tenga rival, resultando un personaje muy poco creíble, un pegote útil para el flojo guionista.

Norton y Tyler

Hablando de guionista... Aunque sólo figura Zack Penn, al parecer, Norton intervino en el guión de la película de forma muy importante y también quiso hacer lo mismo con el montaje, quedando descontento con la versión que se ha estrenado. Desde luego, faltan cosas en 'El Increíble Hulk', y se nota. Ahí tenéis los trailers para comprobar, por ejemplo, cómo se han comido la escenita de Banner hablando sobre sus problemas de personalidad que no puede controlar; también, si no se os pasó la entrevista a Leterrier que os traduje hace un tiempo, os habréis preguntado qué ha pasado con esa secuencia de media hora de lucha entre Abominación y Hulk. Hay otro momento donde también se notan las tijeras, y es en la divertida secuencia donde Betty Ross y Banner intentan irse a la cama pero no pueden; hay un corte muy feo ahí, que elimina todo lo que hay entre la labor de peluquería y el morreo. Habrá que esperar a la versión extendida para comprobar si los descartes eran necesarios o no.

Siguiendo de arriba a abajo en relevancia, hay que destacar también los cameos y referencias que hay en la película hacia el universo de Hulk y de Marvel. La ya clásica presencia de Stan Lee resulta lo mejor y más divertido (lástima no verle de verde) de una sucesión de chistes privados (la musiquilla de la serie de televisión) muy disfrutable.

En definitiva, 'El Increíble Hulk' es una simple y entretenida oferta de acción y efectos especiales. Si lo que deseas es ir al cine a pasar el rato y comer palomitas, no creo que te arrepientas. O quizá es que yo había visto antes dos horas y media de 'Sexo en Nueva York' y un Hulk simple y cavernícola era justo lo que necesitaba. Puede ser. Lo que me molesta un poco es que incluso se altere el final de la película de Leterrier para avanzarnos la de 'Los Vengadores'; ya se está hablando de ella cuando aún quedan más de dos años. De nuevo el marketing. Pues nada, a consumir. Mientras no nos aburran y haya otras ofertas, estupendo.

  • Otra crítica de la película en Blogdecine:

'El increíble Hulk': cameos, guiños, humor y mucha acción

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos