Cuando esta semana Josh D'Amaro fue elegido como sucesor de Bob Iger, había un par de cosas que destacaban en el perfil del nuevo CEO de Disney. La primera era su afinidad con Iger. Pese a encontrarse con una transición limpia, D'Amaro ha ido de la mano del antiguo CEO durante mucho tiempo, expandiendo renovada ambición con los parques. La segunda es la forma que tendrá su liderazgo. Su perfil es eminentemente financiero, delegando por primera vez en la historia de la compañía decisiones creativas en un nuevo puesto de Directora Creativa que será para Dana Walden.
Es una sucesión que se antoja evidente si tenemos en cuenta que D'Amaro ha sido una de las figuras más importante de Disney en los últimos años. Desde 2010, su carrera está muy relacionada a los parques. Empezó como vice-preesidente de Adventures by Disney, empresa californiana centrada en organizar viajes a Disneyland, y fue ascenciendo por los parques. En 2017 fue nombrado Director comercial de Disney World. En 2020, después de todo el lío de sucesión con Chapek, lo pusieron a la cabeza de Disney Experiences, la división de parques de la compañía y uno de los tres pilares importantes junto a Entretenimiento (Cine, películas) y ESPN (deportes).
La experiencias Disney dan más dinero que las películas
Disney siempre se ha jactado de ser primero una compañía mediática, y segundo una compañía de ocio a través de los parques, pero eso ha cambiado en los últimos tiempos. El ascenso inesperado de Netflix y la caída de la televisión por cable pusieron a la compañía muy por detrás en la carrera audiovisual, y necesitaron años y cuatro mil millones de dólares para recuperarse con Disney+, con la adquisición de Hulu ayudando a tener un catálogo más competitivo y fuera del perfil familiar.
Aun así, no es suficiente para recuperar un liderazgo como sí mantienen en los parques. Iger y D’Amaro se dieron cuenta de eso, y en 2024 decidieron invertir 60.000 millones de dólares en el futuro de los parques, que incluyen una histórica expansión en Oriente Medio con el nuevo Disneyland de Abu Dhabi y una revolución tecnológica, con una nueva generación de animatróficos movidos por inteligencia artificial. Los resultados están llegando. En la última reunión de inversores se anunciaba que la división de parques había alcanzado ingresos de récord de 10.000 millones de dólares.
D'Amaro presentando la comunidad Disney Cotino, en California
Es también una de las razones principales por las que los parques son más caros que nunca. Los números les han demostrado que no pasa nada por perder visitantes internacionales, el número de locales sigue creciendo, así como el número de Disney Adults. Los fans comprometidos de la compañía se han convertido en el cliente más importante y están dispuesto a pasar por el aro. Cuánto, el tiempo lo dirá, pero está claro que D'Amaro se encuentra con la decisión de seguir tensando la cuerda de los precios, que desde hace un par de años se mantiene la queja principal de visitantes y fans.
Mientras el imperio mediático de la compañía demuestra sus flaquezas, buscar mantener al cliente fiel de los parques les ha ido hasta ahora de maravilla. De cara al futuro, las expansiones en los parques internacionales y la llegada a nuevos países parecen el camino a seguir para que estos fans fieles estén cada vez más repartidos por el mundo y siempre tengan un Disneyland cercano al que poder acudir.
Imágenes: Disney
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