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'La Leyenda del Gran Judo', la primera película de Akira Kurosawa

'La Leyenda del Gran Judo', la primera película de Akira Kurosawa
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Decir a estas alturas que Akira Kurosawa es uno de los grandes es algo que prácticamente nadie va a discutir. Empezó a tener fama mundial a partir de 'Rashômon', uno de los films más influyentes de toda la Historia del Cine. Luego vinieron un montón de títulos famosos y míticos donde los haya, como 'Los Siete Samurais', que dio lugar a un remake en clave de western, espléndido; 'Trono de Sangre', adaptación libre de Shakespeare, al igual que 'Ran', y otros muchos títulos (inolvidable 'Dersu Uzala'). Cerró su filmografía con 'Madadayo' un film realmente endeble indigno de su autor.

Hace ya unos meses Filmax editó una serie de películas de este gran director anteriores a 'Rashomon', poco o nada conocidas en nuestro país. Es evidente que muchos admiradores de Kurosawa se lanzaron a la compra de dichas películas. El otro día me vi 'La Leyenda del Gran Judo', oficialmente la primera película como director de Kurosawa, ya que anterioremente había dirigido escenas de un film en el que no salió acreditado.

Su argumento es bien simple: Sanhiro Sugata, que es el título original del film, es un joven aprendiz de judo, que junto con su maestro, aprenderá a lo largo de combates y encuentros entre ambos, los valores que deberán regir su vida. Como vemos, una historia mil veces contada, y muy imitada en las actuales películas de artes marciales provenientes del cine asiático. La película fue un enorme éxito en su pais de origen. Actualmente sólo se conserva un montaje de 80 minutos (duraba mucho más), que es el que se encuentra editado en dvd. Lo cierto es que viendo la película uno tiene la sensación de que le faltan cosas. No sé hasta qué punto el metraje que falta era importante en la historia, pero desde luego los 80 minutos existentes tienen un ritmo cansino resultando un film enormemente aburrido. Por otro lado, los únicos indicios que vemos de que Kurosawa es el que firma la película, son técnicos. Los movimientos de cámara, y algunos planos, asi como la resolución visual de algunas escenas, llevan el sello característico de este autor. La colocación de los personajes en el encuadre, el saber filmarlos correctamente, esas cosas ya las dominaba a la perfección en esta su primera película.

Los actores están todos francamente bien, sobre todo Susumu Funjita y Denjirô Ôkôchi, quienes interpretan al aprendiz y al maestro respectivamente. Sin embargo, debido a lo descompensada que está la historia y lo poco interesante que ésta resulta, los actores no pueden lucirse todo lo que debieran, ya que están al servicio de un guión que no funciona.

Realmente una película muy floja, aunque técnicamente es impecable. Sería la primera de una saga, de la que incluso su director repetiría funciones en la segunda entrega. A Kurosawa le faltaba todavía mucho para llegar a sorprender como lo hizo años después con películas inmortales. Ésta sirve únicamente para ver los comienzos de quién luego se convertiría en uno de los genios indiscutibles del Séptimo Arte.

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