Compartir
Publicidad
'La tribu' no engaña a nadie: un simpático entretenimiento sin complicaciones
Críticas

'La tribu' no engaña a nadie: un simpático entretenimiento sin complicaciones

Publicidad
Publicidad

Las series de televisión españolas son mucho más populares entre el público que las películas. Quizá sea porque, como normal general, no hay que pagar por verlas, pero eso es algo que viene sucediendo desde hace muchos años y no parece que la tendencia vaya a cambiar realmente en el futuro, si acaso se matizará un poco más. Por ello es lógico que el séptimo arte intente echar mano siempre que pueda de fórmulas de éxito en la pequeña pantalla.

Eso puede hacer pensar tanto en premisas y estilos como en la mera utilización de varios actores que habían conquistado a los espectadores en una serie de televisión. Ese fue exactamente el caso de Carmen Machi y Paco León en ‘Aída’, un dúo cómico que ahora vuelve a coincidir en ‘La tribu’, una simpática bobada que no ofrece nada especialmente estimulante pero que sí cumple el requisito mínimo de hacernos pasar el rato.

Cero riesgos

Escena La Tribu

Hay películas que buscan únicamente entretener al público, sin complicarse en proponer nada que las diferencia realmente de otros títulos. De hecho, no hace falta que pasen ni 10 minutos para que te huelas todo lo que va a suceder. ¿Qué aliciente les queda entonces a esas películas? Pues que la forma de adornar el viaje de los personajes te interese, sea por el interés de ellos mismos o porque el enfoque está bien medido y funciona.

¿Quiere eso decir que ‘La tribu’ está tan inspirada en su forma de abordar lo que sucede que poco importa que ya nos la sepamos entera? Pues tampoco. Lo más parecido a hacer algo diferente es su simpático prólogo -sería mejor si no estirasen tanto la canción de El Hombre Lapa- y luego lo confía todo a tres cosas: La química de Machi y León, la efectividad de los secundarios y los abundantes apuntes cómicos del guion.

En lo primero he de señalar que nunca disfruté demasiado con ‘Aida’. Llegué a ella a través de ‘Siete vidas’, donde Machi estaba bastante graciosa, y me cansé deprisa. Sin embargo, aquí la dinámica entre ambos es diferente, por lo pronto porque interpretan a madre e hijo en lugar de ser hermanos y porque la propia naturaleza de los personajes difiere de forma notable de los que interpretaron en la serie emitida por Telecinco.

El discreto encanto de 'La tribu'

Imagen La Tribu

Lo que parecía destino a ser un simple choque de personalidad pronto da paso a una relación con un cierto toque de ternura en la que Machi y León permiten que los múltiples lugares comunes de los que echa mano ‘La tribu’ no lleguen a resultar irritantes, ni tan siquiera molestos.** El solvente trabajo de los secundarios** ayuda que eso nunca decaiga, incluso cuando sus personajes cruzan la línea de lo verosímil, tal y como sucede en el caso de Julián López.

Más allá de eso encuentran el respaldo de un guion que prefiere no complicarse en nada y echa mano de todas las tramas que uno podía esperar -lo mal que es recibido León por sus hermanos, su atracción por la monitora de su madre e incluso la reaparición paterna- para dar algo más de salsa a la película. Ninguna de ellas brilla, pero sí que ayudan a que ‘La tribu’ tenga un ritmo vivo por mucho que la historia en sí misma avance con tranquilidad porque tampoco daba para mucho más.

Foto La Tribu

El otro ingrediente esencial es un humor bastante bienintencionado que busca más sacar la sonrisa del espectador que la carcajada -hay algún momento en esta otra dirección, pero son minoría-, centrándose más en los problemas de León con su memoria y cómo hace que eso se relacione con los demás. Ahí el ocasional choque lingüístico quizá no diga gran cosa a muchos, pero su sencillez acaba teniendo cierto encanto, en parte por cómo lo aborda León.

Por su parte, Fernando Colomo en su faceta como director –también es co-guionista- se limita a realizar un trabajo en escena funcional, donde al menos no cae en cierto rancio esquematismo televisivo propio de otras comedias similares. Aquí hay una cierta fluidez, esencial para que ‘La tribu’ no caiga en tiempos muertos o se repita demasiado, un factor con el que sí que coquetea en varios momentos.

En definitiva, ‘La tribu’ es un simple entretenimiento que no pasará a los anales de la historia, pero que dentro de su apuesta sí consigue unos mínimos para que uno disfrute hasta cierto punto con su visionado. Un perfecto ejemplo de cine simplemente para pasar el rato y del que probablemente te olvides pronto de todo salvo de que no desperdiciaste tu tiempo con ella.

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio