El pasado febrero RTVE decidía renovar 'La Revuelta' por dos años más. Había dudas. El programa de Broncano empezó su etapa en la pública muy fuerte y se ha ido asentando en términos de audiencias. A nivel de formato se ha mantenido fiel al estilo del que muchos se han enamorado. Con su tono campechano, un plantel de invitado que alterna entre estrellas y profesionales interesantes, y las míticas preguntas del sexo y el dinero para mantener el gancho con su audiencia.
Cuanto más pasa el tiempo, eso sí, más difícil parece ver cumplida la ambición de que este formato llegue a superar de forma definitiva a la audiencia de 'El Hormiguero'. Broncano se ha impuesto a Motos en algunas ocasiones. Un par de años atrás llegábamos a hablar de batallas reñidas. En los últimos meses la historia es diferente. 'La Revuelta' se ha contentado con un cómodo segundo puesto. El programa del jueves cerraba la peor semana de la temporada, y en lo que llevamos de año se ha mantenido a considerable distancia de Motos. Salvo eventos televisivos del calibre del fútbol, 'El Hormiguero' domina cada noche sin discusión.
La televisión no cuenta toda la historia. Si hablamos de redes, el programa de Broncano sigue ganándole a Motos de calle. 'La Revuelta' es capaz de crear clips virales en TikTok con facilidad. En Youtube, sus vídeos más modestos promedian unas 30.000 visualizaciones, y estos números suben con facilidad cuando el perfil del invitado es más alto, como las recientes visitas de Taz Skylar o Bad Gyal. Son números que a 'El Hormiguero' le cuesta mucho conseguir de manera consistente. Su vídeo medio no llega a las 5.000 visualizaciones. E incluso visitas recientes muy mediáticas como Los Morancos o Marc Giró no llegan a las 30.000. Cabe aclarar que este estancamiento en redes existe a pesar de usar todos los trucos en el libro de la viralidad, incluidos miniaturas bombásticas que podríamos esperar de un vídeo de Mr. Beast.
Llegamos entonces la paradoja de hasta qué punto un programa de televisión le debe su éxito solo a televisión. Hace unos días la astróloga más mediática de la pequeña pantalla, Esperanza Gracia, anunciaba su marcha de la televisión después de 30 años. Su agotamiento tenía que ver en ello, pero estaba también el elefante en la habitación de que sencillamente ya no tenía audiencia. Sí tenía, sin embargo, una marca en redes que funcionaba. Nadie estaba dispuesto ya a quedarse hasta las 2 de la madrugada despiertos para que les lean el tarot, pero en formato corto en TikTok es otra historia. Mientras el papel de la pequeña pantalla no deja de enmarañarse con la llegada del streaming y las redes, está claro que el impacto cultural de algunos formatos va más allá del sistema tradicional de audiencias.
Como comentaba el compañero Albertini, de cualquier manera la renovación de 'La Revuelta' se antoja necesaria en un panorama del prime time patrio que sigue siendo bastante binomio, y donde Broncano es tan jugador de equipo como Chenoa para RTVE. El estancamiento del talk show dolerá menos a la pública si tenemos en cuenta que la cadena sigue teniendo un crecimiento estupendo, donde la distancia con Antena 3 cada vez es menor.
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