'Luis Miguel, la serie' se consolida en la temporada 2 como uno de los biopics más completos de Netflix; funciona aunque no seas fan del cantante
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'Luis Miguel, la serie' se consolida en la temporada 2 como uno de los biopics más completos de Netflix; funciona aunque no seas fan del cantante

Parecía imposible que 'Luis Miguel: la serie' continuase sin el personaje de Luisito Rey, el oscuro padre del cantante magistralmente interpretado en la primera temporada por Óscar Jaenada. Es indiscutible que fue el protagonista absoluto de la primera tanda de capítulos, por lo que la serie ha tenido el listón muy alto de cara a la segunda entrega.

Pese a que Jaenada no aparece ni siquiera en flashbacks (los nuevos episodios arrancan con el funeral de su personaje), la ausencia puede darse por más o menos suplida en este éxito de Netflix.

Jaenada

Es cierto que ninguno de los nuevos personajes que incluyen tiene tanto carisma como el del actor de Esplugas de Llobregat pero, en conjunto, la segunda temporada de 'Luis Miguel: la serie' resulta más que satisfactoria.

Luis Miguel en dos etapas

En esta ocasión, la historia se cuenta en dos líneas temporales: la primera, en los años 80, cuando Luis Miguel ya es todo un ídolo de masas y disfruta de su fama internacional y la segunda, a finales de los 90, cuando su carrera vive unas horas algo bajas (provocadas, sobre todo, por el accidente que casi le hace perder la audición de un oído).

Lm 1

Diego Boneta vuelve a meterse en la piel del cantante mexicano, quizá algo sobremaquillado en el Luis Miguel de más edad, pero el actor demuestra en cada capítulo lo cómodo que le resulta este personaje. ¡Incluso sus registros de voz son muy similares!

Diego, además, está detrás de la producción ejecutiva de la serie junto al mismo Luis Miguel. Que el cantante haya querido participar de forma activa (y económica) tiene la ventaja de que su vida se narra de primera mano, pero cuenta también con un gran inconveniente: partes de la historia pueden estar edulcoradas, tergiversadas o, directamente, eliminadas.

Un biopic no apto solo para fans

Tal y como sucede con la primera temporda, no hay que ser especialmente fan de Luis Miguel ni de su música para disfrutar con esta serie. El mexicano ha vivido una vida digna de ser narrada: traiciones familiares, laborales, complicadas historias de amor, una paternidad que mantuvo años en secreto y, lo más llamativo, la misteriosa desaparición de su madre.

Es cierto que, desde la anterior entrega, se da a entender que Marcela, la madre de Luis Miguel, fue asesinada por su marido y enterrada en el jardín de la casa familiar, pero la abrupta manera de haber querido zanjar el tema en esta temporada es quizá lo que más escama del argumento.

En la segunda temporada de 'Luis Miguel: la serie' hay hechos y, sobre todo, personajes clave para entender la vida del cantante: su hija, ya adolescente, su representante, su hermano pequeño, su abuela paterna (que, además, funciona como la perfecta villana)... ese "todos contra mí" evidencia también que el cantante ha tenido bastante poder de decisión en el curso de la historia.

Pese a esto, el mexicano no tiene pudor en mostrar los entresijos de la complicada industria de las grandes multinacionales musicales, la compleja producción de macroconciertos o videoclips y los no siempre limpios intereses que los implicados tienen detrás.

Pero, seas o no seguidor de la música de este intérprete mexicano, 'Luis Miguel: la serie' puede ser un buen entretenimiento veraniego para un día sin mucho que hacer. Además, ya se ha confirmado que habrá tercera temporada en la que, presumiblemente, se aclararán muchos misterios.

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