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'Scoop', ¿qué te ha pasado Woody?

'Scoop', ¿qué te ha pasado Woody?
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Estaría completamente loco si dijera que el cine de Woody Allen no me gusta. A pesar de que no me considero un fan acérrimo de su cine tan ciegamente como pueda serlo mi compañero Chico Viejo, sería interminable la lista de grandísmos momentos que el señor Allen me ha proporcionado con sus películas. Desde 'Annie Hall' hasta 'Manhattan', pasando por la grandiosa sencillez de 'La Rosa Púrpura del Cairo' o su etapa de comedias alocadas con films tan divertidos como 'El Dormilón' o 'La Última Noche de Boris Grushenko'. Y cómo no, el dramatismo de esa absoluta obra maestra que es 'Match Point'. Ahora bien, también me ha proporcionado momentos más bien olvidables por decirlo educadamente. Su ópera prima yo no la aguanto, 'Sombras y Niebla' me parece un aburrimiento y 'Melinda y Melinda' un somnífero en el que además había que aguantar (menos que de costumbre, eso sí) a Will Ferrell.

'Scoop' era una película que yo esperaba como agua de Mayo después del grandísimo sabor de boca que me había dejado su anterior film. El tono esta vez es distinto. Mediante una comedia se nos cuenta el proceso de investigación por parte de una periodista americana a un aristócrata inglés de quien sospecha que es un famoso asesino en serie. Para ello tendrá la ayuda de un mago de tercera categoría y del espíritu de un famoso periodista fallecido.

Éste podría ser el hilo argumental que define 'Scoop'. No hay más. Allen emplea hora y media en contarnos esto y lo cierto es que es demasiado tiempo aunque no lo parezca. Con esto no estoy diciendo que el film sea aburrido, que no lo es. Pero el director neoyorkino desaprovecha en buena medida todas las posibilidades de su historia, tirando por tierra muchas ideas de la misma. Además hace algo que rara vez se ve en su cine: no desarrollar a sus personajes. No a todos, ojo. Digmos que los dos principales, los que interpretan el propio director y Scarlett Johansson son los mejor tratados en la película, pero el resto son simples pinceladas que no nos dejan ver la verdadera diemensión de unos personajes que seguramente sobre el papel eran mucho más interesantes.

Al respecto cabe citar el que interpreta Lobezno, perdón, Clint Eastwood, perdón, Hugh Jackman, un tipo que amí personalmente me cae muy bien a pesar de haber hecho el ridículo en alguna ocasión. Su personaje, el de un aristócrata inglés sospechoso de ser un asesino tenía todas las posibilidades para convertirse en un grandísimo personaje, ambigüo, como lo era el que interpretó Jonathan Rhys-Meyers en 'Match Point'. Lo mismo le sucede a una amiga del personaje principal femenino, que no se diferencia en nada de la típica compañera de cuarto de las típicas comedias estúpidas de estudiantes. Igual le sucede al personaje que interpreta Ian McShane, que aunque el actor está fantástico, sale menos de lo que debiera e incluso se queda descolgado de la trama de una forma poco convincente. Personajes que son marionetas vacías en una película que da mucho menos de lo que ofrece.

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Por otro lado, el guión está lleno de situaciones forzadas totalmente inexplicables. No existe ningún motivo para que el personaje de Allen ayude al de Johansson en su investigación. Nos lo tenemos que tragar porque sí. El enamoramiento de Jackman y Johansson también está cogido por los pelos. Y el desenlace del misterio, por así llamarlo, es bastante pobre y poco creíble.

¿Es 'Scoop' una película mala? No. Afortunadamente tenemos a Allen recitando geniales diálogos y protagonizando momentos verdaderamente cómicos con una frescura y soltura envidiables. Muchos dice que Allen no es un buen actor. Allen es Allen y punto. No hay otro como él. De registro limitado, por supuesto, pero en esta película es una absoluta gozada verle en pantalla. Mis más altas carcajadas fueron producidas por su personaje. A su lado, su nueva musa, Scarlett Johansson, que está radiante, preciosa y morbosa haciendo el ya clásico papel femenino en el cine de Allen. Eso sí, explotando su sensualidad, tal y como hacía en la anterior colaboración con el director.

Han sido muchos los que han visto este film como una mezcla entre 'Match Point' (de la que coge una escena copiándola prácticamente igual) y su sensacional 'Misterioso Asesinato en Mahattan'. La comparación es acertada, pero la mezcla no le ha salido todo lo bien que hubiéramos deseado. Una película pasable, casi impropia de su realizador con algunos, pocos, momentos divertidos, y que nos deja a la espera de su siguiente trabajo también filmado en Londres.

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