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'Vamos Juan' presenta su candidatura a mejor serie de comedia del año con una temporada sensacional
Críticas

'Vamos Juan' presenta su candidatura a mejor serie de comedia del año con una temporada sensacional

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Una de las mayores sorpresas de la televisión española de 2019 fue ‘Vota Juan’, una peculiar comedia sobre políticos de la mano de Diego San José, colaborador habitual del cineasta Borja Cobeaga con el que había trabajado en títulos como ‘Pagafantas’, ‘No controles’ u ‘Ocho apellidos vascos’. Sîn embargo, para la serie emitida por TNT optó por aliarse con Juan Cavestany, uno de los creadores de ‘Vergüenza’, título con el que ‘Vota Juan’ tenía ciertos puntos en común.

Ahora la serie regresa con una nueva tanda de episodios que ha cambiado de nombre para pasar a ser conocida como ‘Vamos Juan’. Si en la primera temporada se incidía en el desastroso papel del personaje interpretado por Javier Cámara en el Gobierno, en esta ocasión asistimos a su intento de volver a ser un político relevante en una temporada impecable con la que sus responsables ya presentan su candidatura simbólica a las elecciones de mejor serie del año.

El regreso de Juan Carrasco

Vamos Juan Carrasco

Juan Carrasco es ahora un profesor amargado al que nadie quiere y que encima tiene fama de corrupto. Seguramente nunca había estado más lejos de su objetivo principal de ser querido, porque incluso es humillado en repetidas ocasiones por uno de sus alumnos. Más bajo es difícil caer y el punto de partida de ‘Vamos Juan’ está en su intento de construir un nuevo partido político para llegar a ser el nuevo presidente de España.

Esta nueva dinámica da pie a que la serie mantenga su sentido del humor característico, pero aportando un detalle esencial que la hace más rica que su predecesora. Me refiero a que las anécdotas cómicas que funcionan como reflejo de la personalidad del protagonista están más supeditadas a una trama continuada.

En ‘Vota Juan’ sí se notaba a veces una tendencia a utilizarlas para subrayar la personalidad del protagonista y que por acumulación fuesen llevando a que su ya de por sí cuestionable credibilidad no deja de ir a menos. En cambio, ‘Vamos Juan’ las integra mucho mejor en los patéticos intentos de su protagonista por sacar adelante su partido político, sintiéndose como algo que que emana realmente de él.

Vamos Juan Escena

Uno de los grandes aciertos de está segunda temporada está en conseguir eso sin destrozar por completo al personaje de cara al espectador. Siendo claros, Juan siempre ha sido ruin y miserable, pero había algo en él que incitaba al espectador a sentir cierta lástima en lugar de que simplemente nos cayese mal. Ahí contar con alguien con el talento de Javier Cámara ayudaba mucho a conseguir un equilibrio casi imposible, pero es que eso es algo que se ha depurado aún más en estos siete nuevos episodios.

A ello ayudan ciertos detalles como el hecho de que Juan también tiene mucho de pusilánime, por lo que es fácil que transmita una sensación de inferioridad, en especial en las escenas que Javier Cámara comparte con Joaquín Climent. A mi juicio esas han sido especialmente decisivas para mantener al protagonista en esa línea que impide que sea un personaje insoportable. La otra es lo que apuntaba antes de que simplemente es alguien que sobe todo desea que le quieran.

Un equilibrio impecable

Imagen Vamos Juan

Este punto se aborda de forma directa en el sexto episodio de esta segunda temporada, curiosamente dirigido por el propio Cámara. Desde el principio del mismo se rompe la estructura formal de la serie para introducir un concepto hasta inimaginable: una fan de Juan. Una idea que podría haber salido muy mal pero que acaba convirtiéndose en un triunfo absoluto gracias a un guion muy bien medido y a la excelente aportación que hace Anna Castillo encontrando el punto exacto que requiere su personaje en todo momento.

Hasta entonces ya se había mostrado una interesante evolución en Juan -y en otros personajes, sobre todo en un Victor que tiene que pasar a ser la voz de la razón pero sin dejar de ser del todo el personaje que conocimos en ‘Vota Juan’-, pero es ahí donde parece asumir por completo su lado más patético. Hasta entonces se había jugado muy bien con la idea de sentir cierta vergüenza ajena ante sus actos -especialmente inspirado al respecto el final del cuarto episodio-, pero aquí se alcanza un nivel inapelable mezclando su faceta más despreciable con su lado más débil.

Y es que es una serie que en el fondo tiene un halo de tristeza del que algunos quizá ni siquiera lleguen a conscientes por lo divertida que resulta, pero no estamos tanto ante una crítica del político español como ante un retrato de su decadencia. En su momento eran unas autoridades respetadas y en los últimos años han ido perdiendo eso y convirtiéndose en objeto de mofa, en no pocas ocasiones por buenos motivos.

Escena Vamos Juan

‘Vamos Juan’ lleva un paso más allá el reflejo de esa triste realidad desde el humor, acotando aún más a su protagonista y dejándonos con unas ganas inmensas de volver a encontrar con Juan Carrasco. No deja de ser ese político al que nunca votaríamos pero que nos hace la vida un poco más feliz con sus continuas meteduras de pata e incluso con alguno de sus comportamientos más rastreros.

Si a ello añades la llegada de algunos grandes personajes como el que corre a cargo de Jesús Vidal, uno de los protagonistas de ‘Campeones’, más talento tras las cámaras con la llegada de Cobeaga y una precisión casi de cirujano a la hora de abordar todos los temas por parte de San José lo que nos queda es una serie imprescindible que doy por sentado que ocupará un puesto bien alto cuando toque hablar de las mejores series de 2020.

En resumidas cuentas

‘Vamos Juan’ es una maravilla, ya que recoge todas las virtudes de ‘Vota Juan’, las amplifica y añade algunas más. Todo en ella funciona de maravilla y lo único que nos resta hacer es esperar que TNT anuncie pronto su renovación por una tercera temporada.

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