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'Bubble', otro experimento de Steven Soderbergh

'Bubble', otro experimento de Steven Soderbergh
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Considero a Steven Soderbergh un buen director, que tiene buenas películas, incluso un par de veces ha rozado la maestría. Pero cuando se pone experimental es difícil soportarle. 'Sexo, Mentiras y Cintas de Video' no dejaba de ser en cierto modo un experimento, alejado de todo convencionalismo, pero que a mí me parece lamentable desde cualquier punto de vista. Hace cuatro años firmó 'Full Frontal', un bodrio repleto de caras conocidas, verdaderamente inaguantable. Y ahora nos llega 'Bubble', la primera película que se estrena al mismo tiempo en salas comerciales, en dvd y en internet (legalmente hablando, por supuesto). Se ha cogido a actores de la calle no profesionales, y ha creado un precedente. A ver cuántos más siguen con la iniciativa. Si el resultado es el mismo, espero que pocos, o ninguno.

La historia se centra en dos mujeres y un hombre que trabajan en una fábrica de muñecas, y su día a día en dicho lugar. El trabajo que realiza cada uno, y las relaciones entre los tres son el eje motor de la película.

Primero de nada decir que se nota enormemente la mano de Soderbergh en la dirección, por mucho que este film intente ser algo "distinto". Tanto en la puesta en escena, como en el montaje o los leves movimientos de cámara, notamos la presencia de Soderbergh. Tampoco quiero decir con esto que haya intentado disimularlo para que no se notara su mano, al contrario. Me parece lo mejor de la película, y sinceramente pienso que si no es por él, difícilmente hubiera aguantado hasta el final. De todos modos, estamos hablando de una película que dura una hora y cuarto. Tampoco lo que se cuenta da para mucho más. Y es que la historia en sí es algo casi insignificante. Un pequeño trozo de las vidas de ciertos personajes, que se convierte en una mera anécdota, que a ratos (su parte final) puede interesar, y a ratos abrurre bastante, debido a una enorme simpleza.

Por otro lado, hay una enorme descompensación en lo que se refiere al trabajo de dirección y al trabajo de los actores. Soderbergh ha querido contar, como he dicho antes, con actores no profesionales, gente de la calle. Y ahí está su enorme error. Se nota a leguas que los actores no son actores, valga la redundancia. Y Soderbergh tampoco es capaz de sacar de ellos algo bueno. Todos están forzados, inseguros y sobre todo muy poco cinematográficos. Es curioso que el film tenga una puesta en escena de primera y unas interpretaciones que dejan mucho que desear. A la única que salavaría del elenco es a Misty Dawn Wilkins, que aporta naturalidad a su personaje, aunque éste salga poco.

Los personaje no están trazados, y a pesar de que vemos reflejadas sus vidas cotidianas, no nos enteramos mucho de sus motivaciones o pensamientos. Hay escenas que rozan el ridículo, como por ejemplo la introducción de un nuevo personaje en la historia. Escenas que a Soderbergh se les escapan de las manos, y es que parece más preocupado en usar la cámara sólo para que visualmente la película quede bonita, ayudado por un trabajo de fotografía más que correcto, por cierto, obra de él, que por supuesto firma con pseudónimo, como viene siendo habitual en su cine.

Un film muy flojo, que como experimento resulta interesante, pero que no aporta absolutamente nada. Supongo que no será la última vez que Soderbergh realice algo por el estilo. Lo que yo me pregunto es de dónde quita el tiempo este hombre para hacer tantas películas. Claro que si todas le salen como ésta, así cualquiera.

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