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Cómo funciona la televisión americana: cadenas, estudios y productoras

Cómo funciona la televisión americana: cadenas, estudios y productoras
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Con los upfronts a la vuelta de la esquina, es interesante echar un vistazo a cómo funciona el negocio de la televisión en Estados Unidos, ya que en ocasiones puede ayudarnos a entender por qué se toman algunas decisiones que, de lo contrario, no tendrían explicación. Es por ello que hoy haremos un breve resumen de quiénes están involucrados en el proceso de la creación y emisión de las series.

A la hora de crear una serie y emitirla, en Estados Unidos existen tres partes importantes implicadas. Por un lado tenemos a las cadenas (por ejemplo, NBC, FOX y ABC), que son las encargadas de distribuir las series a los espectadores. Por otro, los estudios (por ejemplo, FOX Studios y WB Studios), que financian las series y se las proporcionan a las cadenas. Por último, también tenemos las productoras o compañías de producción (por ejemplo, Bad Robot de J.J. Abrams), que son las encargadas de desarrollar las series.

En algunos casos, las cadenas y los estudios pueden pertenecer al mismo conglomerado de empresas. Por ejemplo, la compañía General Electric Comcast es dueña de la cadena NBC, del estudio Universal Media Studio y de varias cadenas de cable, como USA Network y SyFy. Pese a ello, cada departamento es individual y trabaja por su cuenta. No es de extrañar entonces que los estudios de un conglomerado, una vez ofrecen su nueva serie a la cadena del mismo y ésta lo rechaza, la ofrezcan al resto de cadenas de la competencia. Un ejemplo puede ser ‘Perdidos’. Su estudio es WB Studio. Un ejemplo puede ser ‘Chuck’. Pertenece al estudio WB, que a su vez pertenece al conglomerado Time Warner. En cambio, la serie se emite en NBC, que pertenece a General Electric.

En Estados Unidos podemos distinguir dos tipos principales de cadenas: por un lado tenemos las networks, que emiten en abierto (ABC, CW y demás), y, por otro, las cadenas de cable. En el caso de las networks, su principal fuente de ingresos proviene de los espacios publicitarios que venden en sus emisiones. A más audiencia para un determinado programa, más dinero cuestan esos anuncios a los anunciantes, por lo que la audiencia es fundamental para este tipo de cadenas. En las cadenas de cable, en cambio, los principales beneficios provienen de la cuota de suscripción que pagan sus clientes, por lo que la audiencia no cobra un papel tan importante como en el caso anterior. Además, al no estar su contenido regulado como en las networks, no tienen que autocensurarse tanto en sus emisiones.

Entonces, ¿quiénes proveen de series a las cadenas? La respuesta es los estudios. Ellos son los encargados de vender los derechos de emisión a las cadenas, que pagan una determinada “license fee” (cuota de licencia) por cada episodio que emiten de una determinada serie. Es importante destacar que los estudios nunca pierden la propiedad de sus series, sino que simplemente las “alquilan” a las cadenas.

También resulta curioso el hecho de que los estudios comienzan perdiendo dinero a la hora de vender licencias de sus series por primera vez. Mientras que el coste medio de un episodio de una serie recién estrenada ronda los 2’5 millones de dólares, las cadenas suelen adquirilos a una media de 1’8 millones. ¿Pierden dinero los estudios entonces?. Lógicamente, y en la mayoría de los casos, no. Al no renunciar a la propiedad de las series, son ellos los que reciben la mayoría de los beneficios que producen la venta de DVDs, venta de merchandising, venta de derechos al extranjero y, lo que es más importante, los beneficios por vender la serie a otras cadenas secundarias para que las vuelvan a emitir, en lo que se denomina “syndication” (sindicación).

El proceso de sindicación es el que más beneficios remite y consiste en que el estudio, una vez la serie ya ha sido emitida en abierto al menos una vez, vende los derechos de reemisión a otras cadenas. Normalmente suelen ser cadenas locales, pero en ocasiones también pueden ser cadenas de cable (‘Heroes’ se emite en la NBC y después en SyFy). ¿Es tan importante la sindicación? Sí. Por poner un ejemplo, cuando NBC Universal vendió las primeras temporadas de The Office a la TBS y a varias estaciones locales, recibió a cambio en torno a 130 millones de dólares. Cada capítulo había costado al estudio sobre 1’4 millones, mientras que la NBC pagaba una license fee de 900.000 dólares por episodio. El estudio comenzó con pérdidas, pero acabó ganando alrededor de 100 millones de dólares con ese acuerdo de sindicación.

Pero para que la sindicación de una serie sea tan aprovechable como en el ejemplo anterior, hace falta algo fundamental: que la serie tenga un éxito relativo en su primera emisión a través de las networks. Nadie va a pagar un dineral por una serie que no vio nadie en su día, porque seguramente nadie la volvería a ver en las reposiciones. También es necesario que las series para sindicación cuenten con un número de episodios considerable, ya que en muchos casos las cadenas los emiten diariamente. Ése fue el motivo por el que la ABC compró la emisión de ‘Scrubs’ el pasado año a la NBC, ya que los estudios dueños de la serie, ABC Studios, querían más episodios con vistas a su posible sindicación.

En ocasiones, la falta de audiencia provoca que las cadenas cancelen los pedidos de episodios a los estudios. Tomemos por ejemplo ‘The Ex-List’, uno de los estrenos fallidos de la CBS de este año. Tras pocos episodios, la cadena decidió retirarla de parrilla. La cadena, al estar más episodios grabados, también tuvo que pagar por ellos pese a no emitirlos. Aún así, esa license fee que pagaron fue inferior al coste que le supuso al estudio rodar la serie, por lo que, al no tener beneficios por sindicación, el estudio pierde dinero. De todas formas, el estudio decidió grabar el resto de episodios hasta completar los 13, con vistas a poder sacar la serie en DVD y vender sus derechos internacionalmente.

En definitiva, como podéis ver, a la hora de estimar si una serie renovará o no, hay que tener en cuenta muchos más factores que las audiencias, aunque éstas sean al final una de las condiciones más importantes. Aunque tanto cadenas como estudios trabajan por separado, en ocasiones prima el juego de equipo y podemos ver decisiones tan extrañas como la de la ABC con ‘Scrubs’ o como la que FOX se está planteando con ‘Me llamo Earl’ y lo que podría ocurrir con ‘Dollhouse’.

Más información | Small screen, big picture (libro)

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