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'Precious', drama crudo sobre la lucha por la superación

'Precious', drama crudo sobre la lucha por la superación
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No es fácil digerir la intensidad que Lee Daniels, el realizador, le ha impuesto a su película 'Precious'. La historia cuenta con elementos dramáticos que generan emoción en su más alto grado, y lo hace con una realización eficaz, una fotografía acertada, pero sobre todo con unas intérpretes que brillan especialmente y encarnan, con gran perfección, esta cruda historia.

Sin embargo, 'Precious' resulta una película que intenta ofrecernos un pedazo de realidad (basada en la novela 'Push', de Sapphire), que a pesar de estar ambientada en Harlem a finales de los ochenta, bien podía estar cerca de cualquiera. Nos arrastra a un calvario humano que nos hace sentir vergüenza, e incide en detalles morbosos y horrendos que te sacuden con virulencia la conciencia, aunque al final, parece que sin remedio, nos deja un atisbo de optimismo, quizás insuficiente y con menos convicción que el camino doloroso que ha narrado hasta llegar al desenlace.

Es 'Precious' una película que abarca demasiados aspectos, quizás por ello podría calificarse de azote a la sociedad, y también de retrato crítico del funcionamiento de un sistema, el estadounidense, que igual que genera esperanza y fe en uno mismo, también te presenta ingredientes para alimentar la degradación, el dolor y el desprecio.

Nos podemos encontrar racismo, frustración, homofobia, abusos sexuales, incesto, inmigración, enfermedades sexuales, homosexualidad, religión, educación y un sin fin de dianas en la que Lee Daniels dispara sin piedad. Son quizás demasiados elementos, demasiados temas los que expone sobre la mesa y por ello, ahonda con especial virulencia en el dolor. Para llevar a cabo un retrato de rechazo, que es quizás el principal sentimiento que está presente de principio a fin, no era necesario abordar la sinuosa y tortuosa vida de la protagonista con tantos matices insertados con el único fin de dejarnos un sentimiento de desolación.

monique precious

Y no escatima en abordar los detalles más escabrosos y repugnantes a los que nos somete en algunas escenas. Pero no se puede negar que el resultado global es notable a pesar de ello. La narración resulta inspirada y enseguida nos mete en el bolsillo a su obesa y degradada protagonista. Una adolescente negra, violada, maltratada y cuya esperanza, casi inexistente, pasa por encontrar una educación que le aleje, al menos, del asfixiante calvario de su convivencia en el hogar materno (un apartamento tan oscuro y agobiante como las palabras de su progenitora), y que encuentra en su imaginación la vía de escape a su castigada existencia.

Mención especial hay que otorgarle a las interpretaciones, especialmente la de la desconocida Gabby Sidibe y de Mo'nique. Respectivamente, hija de vida infernal que soporta los golpes de una vida donde la felicidad es sólo una ficción televisiva, y una madre abusadora, manipuladora, y villana, a la vez que víctima de un sistema social. Al menos es lo que se deduce del mensaje que Daniels nos deja una escena final, desconcertante, pero que brinda en la interpretación de Mo'nique un trabajo de gran altura y de los que se recuerdan en mucho tiempo.

Gabourey Sidibe compone a una verídica adolescente con problemas más grandes que su talla, su mala dicción, sus escasas palabras susurradas resultan tan creíbles como hipnóticas. Y por su parte, Mo'nique hace de una madre tan despreciable que casi resulta inimaginable, pero con una fuerza e intensidad que le otorga a la película los mejores momentos. Los secundarios, a pesar de que puede causar cierto estupor toparse con Mariah Carey y Lenny Kravitz, no desentonan. Están bien dirigidos y orquestados alrededor de las protagonistas. Asimismo, el reparto de alumnas multirraciales que acompañan a Precious en su nueva escuela, se alejan del estereotipo y ponen sobre la palestra una buena porción de realismo y reflejo del Harlem más marginal. Quizás el papel de profesora protectora, interpretado por Paula Patton, sea el menos creíble de todos (más comparación que por el dibujo del mismo), pero a todas luces esencial para el desarrollo de la historia.

Precious 3

Con todo, 'Precious', a pesar de su incisivo abuso en el dolor en busca de lágrimas abundantes, consigue un retrato valiente, poderoso, bien narrado y aún mejor interpretado, convirtiéndose en un film que a pesar del mal rollo que genera, deja una sensación satisfactoria. Su desgarradora historia, a pesar de su exploración de microuniverso sórdido y aterrador, resulta verídico, convincente y emocionante.

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