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Diez momentos que te dejan pegado al televisor

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Seguro que muchos de vosotros, cuando encendéis el televisor para practicar un poco de zapping, os habréis encontrado que en alguna cadena de televisión emiten una película que por la razón que sea, os encanta. Ni siquiera hace falta que sea una obra maestra o una genialidad, pero tal vez contiene determinada escena que os obliga a quedaros delante del televisor, embobados, hipnotizados esperando que vuestro momento predilecto llegue. Incluso os quedáis a verla hasta el final, con intermedios y todo.

A continuación, diez casos en los que precisamente eso me pasa a mí. Como siempre, sin orden y sin sentar cátedra. Disfrutad.

‘El último Boy Scout’

Una de las mejores películas de Tony Scott, normalmente perdido entre filtros y un montaje caótico. Bruce Willis realiza una de sus memorables interpretaciones, una especie de variante de su John McClane, que en esta secuencia hace gala de su peculiar forma de ver las cosas. Un puñetazo mortal es uno de los momentos álgidos de una película que logró en su momento dos récords: tener el guión más caro de la historia del cine, y ser la película con más palabrotas que hay. Cuidado si decidís comprar la película en DVD, esta escena no viene incluida en muchos de los montajes —censura por violencia—, tenéis que elegir aquella que en su portada pone “montaje íntegro”.

‘Alta fidelidad’

Ian (Tim Robbins) entra en la tienda de discos de Roy (John Cusack) para advertirle que deje de acosar a su ex-novia. Antes de la cruda realidad, Roy se imagina tres situaciones a cada cual más delirante, sobre todo la tercera, que en un servidor en concreto, provoca una de las risas más incontrolables que tengo. Se puede ver una y otra vez, que sigue resultando muy efectiva, como el resto del film, probablemente lo mejor que ha filmado nunca Stephen Frears. Y menuda recopilación de canciones.

‘Alien’

Sin duda, el parto más original e impactante de toda la historia del Cine. El punto de inflexión de una historia que habla acerca del miedo a lo desconocido, en este caso siete tripulantes de una nave espacial que deberán enfrentarse al bicho que han visto nacer, aunque un poco más cambiado. De cuando Ridley Scott estaba inspirado y nos ofrecía obras maestras. Más de 30 años han pasado y la escena sigue impresionando como el primer día.

‘Amor a quemarropa’

Mi película favorita de Tony Scott, basada en una historia del irregular Tarantino, que posee una de las escenas más bellas de su cine, el asesinato de Clifford (Dennis Hopper) a manos de Vincenzo (Christopher Walken) después de que el primero le explique la verdadera historia de los sicilianos. ‘Sous le dôme épais où le blanc jasmin’ de la ópera ‘Lakmé’ suena de fondo, los dos actores brillan en todo su esplendor y Scott alcanza el mismo nivel que su hermano.

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‘Un pez llamado Wanda’

La escena en la que Otto —merecido Oscar para Kevin Kline por su interpretación más recordada— confunde a Archie —un como siempre divertido John Cleese— con un ladrón en su casa, es de las más delirantes de una película que muy probablemente sea la última gran comedia que se ha realizado. Charles Crichton, en una operación que recuerda a sus films para la Ealing, se reúne con dos de los Monty Python y nos sirven un cóctel desternillante lleno de inolvidables momentos cómicos. El señalado es mi favorito.

‘Érase una vez en América’

- ¿Qué has hecho todos estos años?
- Acostarme pronto

La música de Ennio Morricone empieza a sonar y los recuerdos se agolpan, uno tras otro, hasta encontrar el agujero en la pared que llevará a Noodles —impresionante Robert De Niro— a ver lo mejor de una época que nunca ha abandonado. Lo cierto es que es pillar esta película en televisión y uno se la traga entera a pesar de sus tres horas y media. El mejor trabajo del gran Sergio Leone, lleno de múltiples lecturas, pero ya hablaremos de ella en la sección críticas a la carta.

‘Blade Runner’

- Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos C brillar en la oscuridad tras las puertas de Tannhauser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.

¿Es necesario decir más?

‘Heat’

La escena más recordada de una de las tres obras maestras de Michael Mann es sin duda el atraco al banco y posterior tiroteo. Acción y violencia sin tapujos y un ritmo endiablado —de los de verdad— meten al espectador de lleno en una secuencia prodigiosa, donde la utilización del sonido es esencial. Robert De Niro y Al Pacino en dos de su mejores papeles.

‘Un mundo perfecto’

Todo el tramo final de esta película, una de las más perfectas jamás filmadas por Clint Eastwood, es un puñetazo directo al corazón. Con ecos de ‘La jungla de asfalto’ (‘The Asphalt Jungle’, John Huston, 1950), Eastwood monta una set piece de profundo calado emocional, difícil de soportar por todo lo que representa. Sin duda, la mejor interpretación de Kevin Costner.

‘Psicosis’

Que una televisión proyecte cine clásico en blanco y negro ya sería suficiente para quedarse pegado al televisor a causa del shock sufrido, pero en esta lista no podía faltar una muestra del maravilloso blanco y negro con su estupenda gama de grises. La escena de la ducha de ‘Psicosis’ (‘Psycho’, Alfred Hitchcock, 1960) es una de las más recordadas de la historia del cine, y aún a día de hoy no ha sido superada. Diseñada junto al gran Saul Bass, es un prodigio de montaje y utilización de la música. Sin duda, uno de los asesinatos más estremecedores que se han filmado.

Su turno, damas y caballeros.

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