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Arcadia vuelve a su sobrenatural normalidad en 'Resurrection'
Series de ficción

Arcadia vuelve a su sobrenatural normalidad en 'Resurrection'

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Uno de los éxitos inesperados de la primavera pasada fue ‘Resurrection’. El canal ABC estaba desesperado por conseguir un éxito incuestionable y se pasó tres pueblos con la campaña de promoción. Por suerte para ellos, el concepto de la serie era llamativo (los difuntos seres queridos regresan a la vida) y hasta se exportó bien a los mercados donde todavía no había llegado ‘Les Revenants’, una serie de temática muy similar. En Telecinco tuvieron una grata sorpresa.

Cualquiera que viera la serie, sin embargo, podía entender que el éxito debía cogerse con pinzas. Más allá de si se seguían las audiencias, que decrecían cada semana (algo habitual independientemente de la calidad), había una impresión que era imposible quitarse de la mente: ‘Resurrection’ ni en broma explotaba todo su potencial. La única esperanza era que, después de unos meses de reflexión y planificación de guiones, consiguiera disipar las dudas con la segunda temporada.

El último capítulo de la anterior temporada había sido muy precipitado. La serie había presentado un tranquilo pueblo llamado Arcadia, donde tenían prioridad las relaciones entre sus habitantes, y lo habían convertido en un campo de concentración controlado por el ejército americano. ¿Quería ser ese tipo de serie con villanos, giros y conspiraciones? ¿O prefería el drama humano que surgía de tan atractiva premisa? Según parece, les gusta lo segundo y, por si acaso, meten unas cuantas gotas de thriller descafeinado.

El giro de Marty

El papel de Marty, por ejemplo, fluye en esta dirección. Le abandonamos acorralado por helicópteros y tras insinuar que era un regresado hijo de la familia afroamericana, y antes de desvelarle esta realidad al personaje ya ha muerto y regresado otra vez. Su conversación con Jacob en el segundo episodio estaba muy calculada por parte de los guionistas, que impidieron por todos los medios que el niño le dijera que sabía que era un regresado desde que lo conoció. Lo que hubiera sido natural, vamos, no como si estuvieran jugando al juego Tabú.

Bellamy Resurrection Season 2 Premiere Recap
Más allá de este giro de Marty, al que Omar Epps todavía interpreta sin saber a qué atenerse, lo preocupante es su relación con el ejército. Es cierto que es mejor que sea él el enviado a Arcadia para controlar a los recién llegados, pero juegan las cartas sin ningún disimulo. Sabemos que el ejército está detrás (y es normal, eso es una emergencia nacional), ¿así que por qué su responsable se niega a dar su nombre y actúa como si quisiera que Marty desconfiara de ella? Por favor, Aaron Zelman, no puedes escribirnos esta serie como si fuera ‘Alias’, no es ese tipo de ficción ni tampoco te lo requiere la trama ahora mismo.

¿Qué pasa en Arcadia?

Es reconfortante ver que ‘Resurrection’ ha querido volver a su normalidad y presentar los dilemas personales de cada personaje. Como si Lucille y Henry no tuvieran suficiente con un hijo resucitado, ahora la suegra ha llegado para hacerles la vida un poquito más complicada. Que intente usurpar el sitio de su nuera en su propio hogar tiene mérito, pero todavía más que desentierre huesos humanos.

También tenemos al predicador que se debate entre dos mujeres (su ex suicida y embarazada y su esposa), otro regresado más que desaparece y finalmente al sheriff Langston, que traiciona a todo el pueblo, se emborracha, se pelea en medio de la calle y no cree que tenga que pedir disculpas a nadie. Lo peor es que no sirve como villano, tampoco despierta suficientes simpatías como hombre perdido y Matt Craven es un actor pésimo.

La lástima es que, a pesar de volver al drama humano y apuntar maneras con las situaciones, ‘Resurrection’ sigue quedándose corta. Se puede incluso apreciar que apueste por la atmósfera de las tv-movies de domingo por la tarde pero a estas alturas debería haber hecho un ‘clic’ que no ha llegado. Los personajes permanecen distantes, hay muy poca química entre todos y, por dramática que tenga que ser, una pantalla de indiferencia cubre todas las relaciones.

Se queda corta, por lo tanto, en todos los frentes. Debería ser una serie de actores y prácticamente todos están mal o fuera de lugar; las emociones que sienten los personajes deberían traspasarse a los espectadores y en cambio provoca frialdad; y los misterios de ciencia ficción le vienen grandes. ¿Cuántas más oportunidades se le pueden dar? Esta es la pregunta en la que deberíamos centrarnos ahora.

En ¡Vaya Tele! | ¿'Resurrection' es una serie filo-cristiana o un vehículo para transmitir la fe?

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