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'Awkward' aprueba con nota su convocatoria de junio

'Awkward' aprueba con nota su convocatoria de junio
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"Sigo teniendo esos flashforwards sobre los flashbacks que tendré del instituto cuando esté en la universidad"

Tamara

'Awkward' se ha despedido temporalmente después de diez capítulos que dejan patente la madurez de la serie, ahora que empieza a abrirse a otras posibilidades. Con las incorporaciones de Eva (Elizabeth Whitson), Tyler/Mugabo/Mufasa (Kofi Siriboe) Theo y Cole (Evan Crooks y Monthy Geer) y el apoyo incondicional de secundarios de lujo como Sadie o Tamara (o incluso Lissa, que últimamente sólo habla para soltar perlas enmarcables), Palos Hills destila más frescura y gamberrismo que nunca. Y grandes dosis de teentelligence.

Todos se han ganado a pulso su derecho a eclipsar a Jenna: Tamara, con su aportación a la lengua de Shakespeare (cronut me!); Val y su tendencia a parecer siempre mal aparcada. Sadie y su relación de odio con el mundo, aunque paulatinamente suavizada. Matty, el rebelde sin causa. Jake jugando a ser famoso. Eva y sus batallitas. La gala de Mr. PHHS. Las guarras de segundo. Theo y Cole (especialmente Theo y Cole)... La cosmogonía de la serie no deja de crecer.

Ahora te toca sufrir, Hamiltrash

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"Aún estás en el instituto, Jenna"

Luke

Que no os suene cruel. Jenna tenía una cuenta pendiente con el karma. Y se lo merece, la verdad. En lugar de pasar de sus dramas y convertirse en esa Jenna 2.0 preuniversitaria y sofisticada a la que aspiraba, su necesidad de estar en todas las salsas la ha llevado a descuidar a Luke, que le ofrecía una relación mucho más madura: café y crucigramas por la mañana en lugar de paseos de la vergüenza. Pero si no se complicara tanto la vida ella no sería Jenna ni tendría material para su blog (ni Chris Alberghini y Mike Chessler tramas para una serie de instituto).

A Jenna lo que más le pesa es su ciclotomia sentimental: tan pronto se enamora repentinamente de Luke como le ningunea para correr a salvar a Matty. Lo mismo sufre un ataque de celos como de amor propio, dando "su bendición" a la nueva relación de su ex, ante la indignación y el asombro de él, que, como siempre, demuestra ser mucho más maduro que ella: "¿Te das cuenta de lo ridícula que suenas?".

Teniendo en cuenta lo previsible que es Jenna (estaba cantado que encontraría más pronto que tarde un sustituto para Collin que curara sus heridas) y que Luke ha sido claramente un chico de transición, voy a arriesgarme una vez más a predecir su futuro sentimental. Ahora que Eva es la mala, Jenna tendrá la oportunidad de aparentar ser una opción muchísimo mejor que esa lagarta dispuesta a cargarse el status quo social de PHHS. Pasarán esa tierna etapa de la amistad para acabar definitivamente juntos, como Dios manda. Porque Matty es de Jenna como Ben siempre fue de Felicity. Porque si tienes un gran amor de insti, es para siempre, por muchos Collins o Lukes que acudan al rescate con su sofisticación y sus tupés.

Algo pasa con Eva

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"¡Es tan guapa! Anda como si estuviera en una nube..."

Mientras Jenna sigue siendo un personaje estático, Eva ha experimentado una metamorfosis en tiempo récord; de ser un combinado cool de caracteres de 'Sexo en Nueva York' y 'Girls' (siempre me ha parecido una falsa Jessa) a revelarse como una wannabe, una mentirosa compulsiva con tendencia a la obsesión y rayando en la psicopatía (y la delincuencia, teniendo en cuenta que ha suplantado una identidad y ha estafado). Y es que alguien que afirma haber estado en todos los sitios y conocer a todo el mundo no suena real. Suena, más bien, como una colección de clichés: "¿Queréis alcohol? Yo tengo un exceso de Cristal de cuando salí con aquel aspirante a rapero"; "Yo debí haber sido la niña de la portada de Nevermind"; o defender ese lema de 'chicks before dicks' cuando eres una depredadora sexual.

Teniendo en cuenta que es completamente lo opuesto al trigo limpio, se abren las apuestas para adivinar de qué manera está engañando al bueno de Matty para que cargue con un bebé. Porque seamos claros, no cabe en esta serie que Matty acabe siendo padre. Esa trama se ha de cerrar de otra forma. Y es que sí, 'Awkward' ya juega a los mayores con embarazos no deseados o la heteroflexibilidad, entre sus historias.

Si hemos de atribuirle un logro positivo a Eva es, ante todo, que nos haya reconciliado con Jenna. No hay nada como un contrincante común para sentirte más cerca de aquellos a los que creías enemigos. El odio -y no la unión- hace la fuerza. Su actitud de bitch ha sacado lo peor (o sea, lo mejor) de Sadie, embarcada en una cruzada para hacer volar por los aires la tapadera de Eva desde que ella boicoteara su relación (su única relación humana) con Austin. ¡Qué narices! Si hasta ha conseguido que Jenna y Sadie se unan para salvar a su amigo de las garras de una psycho killer con una habitación más perturbadora que el sótano de Hannibal.

La temporada de los secundarios

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"Tyler está lleno de sorpresas, ni siquiera sabía que tenía una palabra para la nieve"

Lissa

Como decía, los nuevos fichajes de la temporada no sólo han compensado con creces la ausencia de Ming y la mafia china (a mi, la verdad, no me faltan). Es que están dando mucho más juego. Lissa intenta abrir su mente desde que su madre "adoptara" a un "negrito de África" que, en realidad, no tiene nada que ver con la imagen que su nueva hermana tiene en la cabeza (de chorlito): "¿Qué mas sabes hacer además de vivir con menos de un dólar al día?". Nada más lejos de la realidad: Tyler se ha educado como un erudito, estudiado en los mejores colegios británicos y esquiado en las mejores pistas austriacas.

Sadie ha bordado todas y cada una de sus intervenciones: aconsejando a Jake y Matty cómo librarse de la cárcel, con la experiencia y la autoridad que le ha dado ver 'OITNB'; haciendo de detective privado en los bajos fondos de Los Ángeles, investigando a Eva/Amber; apareciendo en la ducha de Jenna a lo Norman Bates o inventando motes para sus "amigos": Va-Jenna, Hamiltrash, Mufasa... Pero mucho más divertido ha sido verla lidiar con su compañero de food truck y su propio mote: Sadita.

Por su parte Theo y Cole se reafirman como la nueva mafia, ya que, como ellos, ejercen el poder en la sombra, aunque sus maniobras son menos sutiles. Ellos son un oasis de madurez intelectual en ese desierto de inquietudes culturales y de interés por algo que no tenga que ver con el sexo contrario que es Palos Hills.

En ¡Vaya Tele! | Menos Jenna, más diversión

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