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Diversión, psicología y pseudo-feminismo en <i>La Novia Abominable</i>, el especial navideño de ‘Sherlock’
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Diversión, psicología y pseudo-feminismo en La Novia Abominable, el especial navideño de ‘Sherlock’

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Aviso Spoilers: Este análisis desvela la trama de 'Sherlock', incluyendo detalles sobre las temporadas anteriores además de lo visto en el especial de año nuevo

El día de año nuevo BBC One emitió The Abominable Bride, el esperado capítulo especial de ‘Sherlock’ que llegaba casi un año después de la emisión de His Last Vow, la última entrega de la tercera temporada. Este capítulo de 90 minutos, que se estrena esta noche en TNT España, lleva a los personajes al Londres Victoriano en una historia basada en un caso que menciona el detective en ‘El Ritual de los Musgrave’, y que hace referencia al caso de Ricoletti y su abominable mujer.

Una duda que teníamos muchos era cómo esta historia del S. XIX iba a encajar en el curso de la serie, y la idea que Mark Gatiss y Steven Moffat han desarrollado ha resultado ser una de las sorpresas más gratas –y divertidas- del episodio. Sherlock Holmes y John Watson, quien ha triunfado con sus novelas policíacas en las que explota los casos de su colega, se topan con un misterio aparentemente imposible que les presenta Lestrade:

Una tal Emilia Ricoletti se volvió loca por una infidelidad y se suicidó con un tiro en la cabeza después de disparar a hombres transeúntes desde su balcón. Más tarde ese mismo día, al salir de un antro de opio, el marido de Emelia es confrontado por el fantasma por su mujer, que le asesina para después desaparecer en la niebla. Obviamente, Sherlock no cree ni por un segundo en los fantasmas, por lo que acepta el caso encantado de poder resolver el misterio.

Los más de 8,4 millones de espectadores en el Reino Unido (donde además se proyectó en simulcast en 100 salas de cine) demostró que la audiencia tenía ganas de volver a volcarse para ver a Benedict Cumberbatch y Martin Freeman ejercer de detectives en 1890. Y el capítulo no decepciona: diálogos brillantes, guiños a Conan Doyle (incluyendo ese que nunca fue, «elemental, querido Watson»), a las historias de fantasmas, meta-referencias tanto de la serie como de la narrativa en general y la presencia de una forma u otra de todos los personajes relevantes que han pasado por la serie hasta ahora.

La mente de Sherlock de primera mano

Sherlock 1

Como decía, esta idea para justificar el caso victoriano ha sido la sorpresa más grata del episodio, que nos ha abierto las puertas a la mente de Sherlock y sus mecanismos a la hora de lidiar con sus obsesiones, sus conocimientos y las personas que han marcado o tienen influencia en su vida, con Moriarty, Watson y Mycroft como el trío epicéntrico de sus motivaciones e inquietudes.

De esta forma, el anunciado regreso de Moriarty al final de la temporada anterior permanece como angustia latente durante los 90 minutos, reservándose el clímax del capítulo (que no del caso, ese pertenece a las mujeres de la historia) para volver a poner en jaque a Sherlock como su gran némesis. Sin embargo, el tríptico del año pasado tenía como centro de la historia la relación de profunda amistad, el bromance, entre Watson y Sherlock, que se consolida aquí cuando el primero aparece para borrar definitivamente a Moriarty de la mente de su amigo y compañero.

Mycroft por su parte siempre será esa presencia a la que impresionar, aunque en este caso toma mucha relevancia el problema con las drogas que éste saca a relucir en His Last Vow y que es el causante de todo lo que ocurre en The Abominable Bride. En general, este viaje por la mente de Holmes nos deja ver cómo él mismo intenta enmascarar sus sentimientos y emociones («toda emoción es aberrante para mí») que, sin embargo, quedan evidenciadas por el papel que juegan en su cabeza los personajes.

Diversión y (pseudo)feminismo

«I'm your landlady, not a plot device!»

Sherlock está buscando internamente una explicación al regreso de Moriarty, cuya persistencia le atormenta, y para ello su menta busca en los archivos de su cabeza para dar con otro caso de «regreso de entre los muertos», el caso de la novia cabreada. El guión de este especial, en el corto plazo, está muy enfocado en los diálogos, las referencias, el humor, el meta-lenguaje y en cómo el papel de los protagonistas se traslada a esta nueva época figurada; es pura diversión y entretenimiento al puro estilo ‘Sherlock’.

Sin embargo, a un nivel narrativo más general, la historia de la novia abominable y de las mujeres que confeccionan su plan toma relevancia temática y se une a la tendencia actual de la ficción de dar poder narrativo. La aparentemente loca y vengativa novia acaba siendo la representación de un colectivo de mujeres que se sienten ignoradas, controladas y rebajadas por los hombres, una idea que llega a su clímax en el emotivo momento en el que todas revelan sus máscaras mientras Sherlock expone su razonamiento.

S Tab 2399 «Esta es una batalla que no debemos ganar»

Y en esto último está el motivo por el que la idea reivindicativa de la trama no acabe de cuajar. Ya no tanto porque exista como justificación para vestir toda la psicología de Holmes y sus dilemas interiores, sino porque al final del capítulo poco se conoce sobre las protagonistas de la historia, sobre las ideas de Emilia; al final, el giro feminista se cuenta a través de la voz del protagonista masculino salvo los pequeños chascarrillos de ellas o, sobre todo, el personaje de Molly. Igualmente, las buenas intenciones con esta historia son apreciables; al fin y al cabo, Sherlock sigue dando título a la serie y éste capítulo más que ningún otro está centrado en él.

En definitiva, The Abominable Bride es un estupendo episodio que demuestra una vez más que Moffat y Gatiss no se han querido acomodar en lo magnético de sus diálogos y el carisma de sus protagonistas para mostrarnos un capítulo homenaje inconexo, sino que de nuevo se retan y nos sorprenden con una mezcla de géneros que presenta un caso interesante que descoloca a sus personajes –y les obliga a darnos algo nuevo de sí mismos-, mucho significado metafórico en la historia y una clara motivación por presentar un relato tan divertido como atrayente y relevante. Como siempre, muchas ganas de más.

En ¡Vaya Tele! | La amistad y la comedia se adueñan de la tercera temporada de 'Sherlock'

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