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'Emerald City', una serie que crece y que nos deja con ganas de más
Series de ficción

'Emerald City', una serie que crece y que nos deja con ganas de más

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Hasta que pudo ver la luz, la trayectoria de 'Emerald City' no fue fácil precisamente. Desde que se comenzó a hablar del proyecto, pasó bastante tiempo en el que se podía generar la idea de que el producto no estaba nada consolidado. Ni ofrecía garantías. Unos prejuicios que pueden sentenciar a una serie aún antes de haberse estrenado.

Cuando nació, estaba en la onda de las revisitaciones de cuentos clásicos que series como 'Once Upon a Time' pusieron de moda. Más el cine, en el que Blancanieves, la Bella Durmiente o Hansel y Gretel han tenido su reflejo cinematográfico. Para los que somos fans del mundo de Oz, había muchas ganas de echar un ojo a la serie de NBC.

SPOILERS

Tiene sus defectos

Bruja

Empecemos por lo malo. La serie, que ofrece una trama de ésas que quieren ser épicas a más no poder y traspasar fronteras con el poder de sus imágenes (sí, a lo 'Juego de Tronos') no es todo lo brillante que pudiera. Los personajes resultan planos en muchas ocasiones. Y sus reacciones, previsibles.

Algunas de sus tramas y giros tienen un componente demasiado lineal que puede hacer que pensemos que este producto es más bien para niños o para adolescentes, o para gente que no quiere calentarse mucho la cabeza. Eso sí, cuando asumes que esto es así, empiezas a disfrutar. Te dejas llevar por la grandilocuencia de los momentos y disfrutas de una epopeya con muchos recovecos.

'El mago de Oz'

Emerald Mono

Creo que la serie empieza bastante titubeante (aunque con momentos destacables) y poco a poco va cogiendo fuerza. Los personajes empiezan a relacionarse entre sí a través de una tela de secretos de ésas que nos gusta ir descubriendo poco a poco. Hay mucho mar de fondo y un interés en apoyarse en él y hacer crecer un universo que nos deja curiosas comparaciones con las novelas originales.

Es refrescante buscar los paralelismos, metáforas y alegorías que tratan de referenciar lo que sucedía en los escritos de L. Frank Baum. Para empezar, Dorothy tiene poco que ver con la chiquilla ingenua de otras adaptaciones. Se trata de una mujer empoderada, con un halo de heroína a la que esos guanteletes parecen deparar un interesante devenir.

Nuestro espantapájaros es el chico de la serie. La alianza y la tensión sexual rápidamente resuelta que se establece con Lucas (o Roan, como queráis), estalla por los aires cuando recupera su memoria y se convierte en un letal asesino destinado a acabar con aquella de la que se ha enamorado. Las continuas referencias al espantapájaros, en el principio, final y durante la trama no dejan lugar a dudas.

El chico de hojalata protagoniza su propia trama y se mantiene alejado de Dorothy y el león desvela su identidad cuando la cosa está muy avanzada. Nos faltaría ver cómo engarzan estos personajes con el cuarteto de nuestras historias de niños. Si la serie es renovada, claro.

Ciencia y magia

Ecity

Y luego está el mago. Vincent D'Onofrio da vida a uno de los personajes más populares de la literatura infantil. La forma en que se desvela que este hombre es un fraude y que en Kansas era una persona sin brillo ni esperanza es muy interesante. La creación de los tornados, la llegada al mundo de Oz y la historia del nacimiento de Dorothy son de ésas que nos dejan con ganas de más.

Desde el principio, se establece una disyuntiva. Ciencia y magia son las dos fuerzas que luchan en Oz, pero con curiosas interpretaciones. Mientras que la magia parece la forma natural de hacer las cosas, con esas brujas cardinales que también tienen un interesante trasfondo, la ciencia se establece como la anomalía que pocos entienden y todos temen. La ciencia se convierte en la magia.

Poderío visual

Por último, imposible no hacer referencia a un arma que la serie usa sin recato y de forma deslumbrante. El poder de las imágenes. La manera en que se construyen los planos, la luz y el color, los escenarios increíbles (viva Gaudí), el vestuario y, en fin, la sugestiva atmósfera que se construye, contribuye y mucho a dar empaque a la serie.

Bueno, pues con todo esto, aún no sabemos si tendremos segunda temporada de 'Emerald City'. Personalmente, me gustaría mucho. Creo que la serie empezó de forma dubitativa pero ha mejorado notablemente y tiene muchísimas cosas que contar. Y a vosotros, ¿os gustaría ver más de esta ficción?

En ¡Vaya Tele! | Lo que podemos esperar de ‘Emerald City’, que llegará a España y Estados Unidos en enero

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