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'Melissa & Joey', cuando se acaba la fama

'Melissa & Joey', cuando se acaba la fama
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El martes pasado comenzó la emisión en ABC Family de una nueva sitcom cuyo mayor atractivo es el nombre de sus protagonistas, Melissa Joan Hart y Joey Lawrence. A ella la reconocerás rápidamente por la serie ‘Sabrina: The Teenage Witch’; él te costará un poco más, pero si miras bien verás al hermano de ‘Blossom’ que llegó a ser un sex symbol en los 90. Y en un alarde de originalidad (o en un intento por atraer audiencia, todavía no lo sé), los creadores decidieron llamar a la serie ‘Melissa & Joey‘.

Después de sus respectivos trabajos en la cumbre, ninguno de los dos logró mantenerse; al parecer el año pasado coincidieron en una película y, al ver que tenían química juntos, decidieron crear una serie para ambos que llevara sus propios nombres. El resultado es una sitcom de libro, muy manida, con chistes muy típicos y valores familiares que hay que preservar pase lo que pase. Y no sé si será por sus protagonistas o porque el género a mí no me disgusta, pero ‘Melissa & Joey’ no es del todo descartable.

Melissa es aqui una concejal del ayuntamiento que debe hacerse cargo de sus dos sobrinos después de que su hermana entre en la cárcel. La vida política no le da tiempo para atenderles como es debido, por lo que decide contratar a una niñera… o niñero. Ahí entra en juego Joey, un empresario en bancarrota al que le ha dejado su novia y que se ofrece a cuidar a los niños a cambio de un techo y un plato sobre la mesa.

A partir de aquí, os lo podéis imaginar. Mucha discusión entre la pareja protagonista con su toquecito de tensión sexual no resuelta (que no falte) y situaciones familiares de ésas que hacen aprender una lección tanto a adultos como a niños. Melissa hace aquí las mismas muecas que en la serie de brujas, sólo le faltan los poderes, mientras que Joey luce rapado y musculitos (que no veas cómo ha crecido aquel adolescente) a la vez que intenta hacer de padre guay.

A pesar de todo, el guión no es malote y el ritmo es rápido, por lo que no te hace bajar la guardia en ningún momento; las risas enlatadas no son ensordecedoras y, a pesar de emitirse en una cadena familiar, no rechaza los chistes subiditos de tono, (aunque son metidos de forma camuflada). Són sólo 20 minutitos de nada, por lo que quizá quieras darle una oportunidad, pero eso sí, sabiendo que no vas a encontrar ningún tipo de originalidad. De momento tiene asegurada una primera temporada de 10 episodios; lo de la renovación ya es otro cantar.

En ¡Vaya Tele! | ‘Melissa & Joey’, el regreso de las estrellas del pasado

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