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Si no los quieres, ¡allá tú!

Si no los quieres, ¡allá tú!
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Las sintonías de los programas de televisión no suelen ser prodigios de la composición, y esta no iba a ser una excepción. Con un "Euros, euros, dubidú / si no los quieres, ¡allá tú!" nos asalta todas las tardes (sí, todas, de lunes a domingo) Jesús Vázquez desde Telecinco, con un concurso sencillo donde los haya: el concursante seleccionado tiene una caja y tiene que ir descartando las del resto de concursantes (en base a criterios tan sesudos como "voy contando de tres en tres" o "éste me da buen pálpito"), que contienen distintos premios. En función de los premios que van quedando, una figura ("el banquero") comunica cada pocas jugadas una oferta económica al concursante por su caja, que debe elegir entre la codicia de conseguir un premio más alto, o amarrar la oferta del programa.

La mecánica, pues, no puede ser más simple y repetitiva. ¿Cómo es posible que este concurso atraiga tarde tras tarde a tantos telespectadores? Supongo que uno de los puntos atractivos es el "rollo" entre los concursantes. El conjunto de concursantes "secundarios" permanece unido programa tras programa, y solo se renueva a medida que van pasando a "concursante principal". Es decir, que la convivencia entre ellos genera una especie de "amistad" (muy de borrachera: "os quiero mucho a todos, sois todos mis amigos, sabes lo mucho que te aprecio") que se transmite a la pantalla.

Lo cual nos lleva a un segundo punto: ¿cuál es el casting que se sigue para este concurso? Porque está claro que los concursantes no dan el perfil típico de otros programas. Son ruidosos, con escaso sentido del ridículo en indumentarias, amuletos, comportamientos o discurso... especialmente curioso me resulta ese ritual de abrir su cajita e intentar engañar al concursante principal, haciéndole ver que ha perdido un premio importante cuando ha perdido 0,1 euros. ¿Qué aporta eso, qué ganas?. Mo deja de sorprenderme.

Y, sin duda, el concurso no sería el mismo sin Jesús Vázquez. De hecho, mientras duraba Operación Triunfo (que también presentó en Telecinco este hombre... ¿nadie ha pensado en darle unas vacaciones?), Arturo Valls se encargó del concurso y pese a su gracia y talento natural, las cosas no fueron iguales. Raro es el día que Jesús no se descuelga con un comentario erótico-festivo (¿esto no es en horario infantil?), charla continuamente con los concursantes (a veces parece olvidarse de que está presentando un concurso), se pavonea ante las cámaras... en fin, show "Vázquez" en estado puro.

En definitiva, uno de esos programas que, sin tener nada del otro mundo, enganchan a la audiencia y solucionan la papeleta a una cadena en el horario de media tarde. Y aún y todo, cumplirá el compromiso de autorregulación.

Más información | Telecinco

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